Indira Paganotto︱Entrevista: Streamings pandémicos, Phase Insane Records y cómo alejarse del individualismo imperante

  • En el peor año de la historia para djs y productores, este 2020 que recién dejamos atrás, Indira Paganotto decidió que no iba a parar. Tras diez años desde sus primeras producciones y actuaciones, la artista de 28 años vive en plena naturaleza cerca de Madrid. Durante la pandemia, decidió aprovechar el espacio bucólico que la rodea para lanzarse a hacer un streaming semanal que luego ha ido espaciando. A lo largo del año que dejamos atrás, en el que ha cundido el desánimo, Indira Paganotto ha incorporado nuevo equipo (manager, PR…) con vistas al final de esta pesadilla, que se promete llena de giras y mucho que celebrar y compartir. 

  • Mientras tanto, que no es poco, Indira Paganotto también estrena sello, Phase Insane, y durante más de una hora y media de conversación por Skype (vieja escuela, no fue Zoom) hablamos distendidamente de cómo ha sucedido este boost en su trayectoria en plena pandemia, de cómo Asia parece a veces tener respuesta al individualismo Occidental, de cómo desarrolló la tolerancia en su vida o de uno de sus próximos lanzamientos, en los que seleccionará artistas solo nacionales para apoyar y reforzar la escena.

  • Portada de Mixmag Brasil hace apenas unas semanas, con una proyección internacional que parece no tener límite (ni falta que hace), bienvenidos a este privilegiado encuentro con Indira Paganotto. 

  • Con la música como punto de partida (y de llegada) y el sentido del humor como aliado desde que comenzamos a hablar, arrancamos la conversación charlando sobre rutinas, confinamientos y streamings. El resto del tiempo y los temas que tratamos fluyen por sí solos, como sus imprevisibles y enérgicos sets que bien bailaríamos (si se pudiese) hasta más allá del amanecer.

Indira Paganotto / Entrevista by Vanity Dust.

Indira Paganotto: Normalmente suelo pasarme casi todo el día en el estudio, pero al principio de la pandemia no entendía nada y no podía hacer música, fue un shock, imagino que para todo el mundo. Con David, mi chico, decidí arrancar con los streamings y usar diferentes backgrounds, ya que veía que los que hacía la gente desde casa eran muy similares. Reutilizamos los materiales que teníamos aquí, en el campo, ya que en ese momento no se podía salir. Hicimos uno con árboles como si fuese un bosque, luego otro con pinturas... Por suerte, con esto me fui entreteniendo bastante. 

Vanity Dust: No sé si pudiste organizar también los horarios durante aquel período. 

La primera semana fue como muy fitness, ¡pero duró poco! Creo que nos ha pasado un poco a todos. Sin embargo, he tenido suerte, en mitad de la pandemia, me contactó un chico desde Perú que trabaja en management, muy bueno, André Valenzuela. Me dijo que estaba en seguimiento de mi trabajo, y que se había fijado en los streamings también. Así que en mitad de la pandemia fue una maravilla que se ofreciera a trabajar de cara a 2021. Estoy en la agencia Blacksheep, que me ha fichado también hace poco. 

Es decir, que este tiempo te ha servido para resituar algunos aspectos de cara a tu carrera en los próximos años.

Sí, esto que te comento me ha dado esperanza y optimismo. Es lo que te mantiene un poco vivo como artista, porque si no, no sabría muy bien qué hacer, la verdad.

De hecho, por lo que he leído en algunos libros, en momentos en los que hay tragedias o crisis fuertes a nivel humano, aquellos que mantienen la energía y proyectan en positivo hacia el futuro son los que logran capear la situación, por adversa que sea. 

Sí, hay gente que suele hacerlo con los hijos, y pone su frustración en el hijo esperando a que sea mejor. ¡Diría que el 2021 va a ser como mi hijo! Y con todo lo que he trabajado este año 2020 espero que salga bien, si no ya desisto y me pongo a vender tomates de la huerta. O a hacer rutas con el poni.

Intuyo que de cara a 2021, cuando se pueda (si se puede) tu trabajo en América Latina será importante. 

Totalmente. Por ejemplo, me han dado la cover de Mixmag Brasil, y es interesante porque últimamente estoy trabajando con muchas Mixmag, y tengo otra entrevista hecha para Mixmag Adria. Y Mixmag Turquía también. Así que muchas Mixmag.

Regresando a España, una de las pocas buenas noticias que nos deja el año es el alto nivel de producción de muchos artistas, que han logrado trabajar duro a pesar de todo, encerrándose en el estudio y lanzando mucha música, nuevos sellos...

Justo. De hecho, hay artistas que justo este año están despegando más que antes de la cuarentena. Y eso creo que es porque bajo situaciones límite, hay quienes trabajan mejor. En mi caso, lo noto mucho con las fechas de entrega, cuando tengo que entregar un remix, por ejemplo, voy dejando pasar el tiempo y la última semana me pongo al cien por cien.

En las entrevistas me ocurre lo mismo, aunque mi lenguaje realmente es la música y puedo estar horas y horas, con el lenguaje de la escritura me cuesta empezar. Las voy dejando un poco hasta la fecha límite, ¡y ahí es cuando lo hago bien!

En mi caso, siempre que hago entrevistas que son importantes para mí, y no van acompañadas de podcast (en ese caso las hago más breves) intento hacerlas en directo, porque si no me da la impresión que se responden desde la zona de confort y quedan muchos cabos sueltos. 

Por otro lado, con el tema de las redes sociales, decidí salirme de ellas tanto como consumidor como generador de contenidos, aunque no las he borrado por si alguien lo usa como vía para contactarme. La única con la que sigo trabajando diariamente es SoundCloud.

En este sentido, creo que tú has hecho las paces con las redes, por decirlo de algún modo, las mantienes bastante activas, aunque no sé cómo ha sido tu relación con los contenidos a lo largo de este 2020, si has estado más o menos activa y cuál ha sido tu balance entre lo personal y lo profesional.

Es una buena pregunta, justo lo estaba hablando con un amigo que se dedica a la electrónica y es bastante conocido y me decía que no notaba crecimiento en los últimos meses en Instagram, y me preguntaba que cómo lo llevaba yo. Desde la cuarentena, he notado un crecimiento bastante bueno justamente en Instagram, aunque sinceramente soy bastante outsider.

Vivo fuera de la ciudad, en la montaña, y luego me encanta estar en el estudio y soy muy friki, por eso aborrecía bastante Instagram y su ritmo frenético, y tampoco me interesan especialmente tantos selfies y fotos de uno mismo. Pero a lo largo de la cuarentena he sabido cómo proyectar mi vida de una manera simple y tranquila, con la música, el arte y los animales. He sabido proyectar una manera pacífica de vivir en un momento difícil.

En este sentido, mucha gente se ha conectado conmigo por la naturaleza, por eso a veces hay menos feedback cuando hablo de música.

En cuanto a otras redes, nunca he sido muy fan de Spotify, pero estoy viendo que hay gente que está ganando dinero. En este sentido, son muchas llaves que abren muchas puertas diferentes, y hay que tener un team que te ayude para estos temas. Lo noto ahora que tengo un equipo, con un PR en Ámsterdam y otro en Londres, así como la agencia y mi manager.

Tener un equipo que trabaja 24 horas para ti hace que sí se note el crecimiento en lo profesional. Es algo que lo he visto durante años, especialmente en artistas femeninas, que no emergían profesionalmente por ser monas si no por tener una línea de sonido definida, una imagen cuidada y sesiones musicales bien enfocadas. Y todo eso es porque tienes un equipo que te ayuda y te da su opinión.

Llevo diez años haciendo música y he pasado desde el house, cuando empecé con 17 años sacando con Ian Pooley, al psy-trance, que es herencia de mi padre. Por eso, en estos diez años, no he mandado música a muchos sellos, aunque tengo como 200 temas que me parecen joyas pero son una mezcla de todo, y no veía a quién enviarlos porque cada sello suele estar muy enfocado a un tipo de sonido concreto, ya sea melodic techno o puro techno. Ahora sí he sabido combinarlo todo un poco, crear mi lenguaje. Esto, junto a un equipo que apoya y te asesora sobre cómo llegar hacia dónde quieres, es una gran ayuda. Mientras no me obliguen a nada, todo va por buen camino. 

En una entrevista previa que hice hace algunos años comentaba con un dj y productor español que el manager adecuado aparece en el momento adecuado, que no es algo que se deba buscar porque así crees que te irá mejor o pensando en crecer más de manera arbitraria, sino que suele fluir y ser algo que ocurre cuando realmente tu carrera lo pide. 

Por lo que me cuentas, en este sentido, lo que me sorprende positivamente es que, justo en este año de parón, en el que supuestamente hay poco movimiento, hayas encontrado todo un equipo con el que trabajar más y mejor. Obviamente esto llega precisamente por todos tus años anteriores de trabajo, es decir, que es la constatación de muchos años de avanzar en tu trabajo, ir definiéndolo y haciéndolo más y más sólido. 

Sí, ya tenía una base. Y, de hecho, uno de los aspectos más importantes en la carrera de una artista es sentirse reconfortada con un equipo. Soy muy perfeccionista y la única cosa que no tolero es la falta de profesionalidad. En estos diez años no he acabado mal con nadie, pero he echado de menos encontrar alguien que estuviese a mi altura, con el que trabajar codo a codo y poder fijar una meta y pensar, ¿por qué no? E ir a por ello. Todo es posible. He trabajado con gente me desalentaba diciendo “quizás no te van a escuchar aquí o esto no es posible”. En cambio, ahora tengo un equipo que me dice “claro que sí” y que tiene iniciativa, y eso es espectacular porque te sientes arropada. Sinceramente no pensaba que eso fuese a ocurrir, pero pensaba que ojalá se diese. Sin tener que ejercer de nada, ni de algo que no eres ni quieres. 

A nivel de colaboraciones con artistas, ya sean nacionales o internacionales, con los que estás trabajando actualmente, ¿qué releases tienes previsto lanzar próximamente?

Indira Paganotto lanza Jungle en OFF Recordings. Pre-order en Beatport.

Indira Paganotto lanza Jungle en OFF Recordings. Pre-order en Beatport.

En enero voy a sacar un EP en OFF Recordings, sello alemán de Andre Crom, con remix de Oliver Deutschmann. El sello tiene una línea de techno que me gusta mucho ahora, medio tribal, como MARRØN. Flug va a sacar una compilación en UNCAGE y ha seleccionado un tema mío. Luego también habrá otra colaboración con SUDO, y estoy haciendo una compilación para Octopus Recordings, en el que estará, entre otros nombres, la española Fatima Hajji. Y luego estoy haciendo un vinilo con artistas nacionales, como modo de apoyo a la escena. Creo que es algo que podemos agradecer de la cuarentena, que se ha hecho mucho apoyo a lo local, cuando antes se tendía excesivamente hacia fuera. Además estoy trabajando en mi primer álbum, que saldrá en doble vinilo en mi sello. Es interesante porque llevo meses con él y en uno de los vinilos habrá temas nuevos y, en otro, reuniré mis mejores cuatro temas de los diez últimos años. Será una manera de romper con los géneros, desde el techno hasta psychedelic trance, y también otro más break, rollo japonés.

De hecho, quería preguntarte por tu interés por la cultura nipona.

Desde siempre me ha interesado mucho Japón y, en un marco más amplio, Asia. Mi padre estuvo diez años ahí pinchando en su juventud, y por eso he crecido con una base muy cercana a la estética oriental y a su cultura. Me parece la elegancia pura en lo mínimo, al igual que ves la obra en Lanzarote de César Manrique. Cómo tanta elegancia y tanta belleza pueden parecer al mismo tiempo tan simples. Así es como vivo yo, suelo levantarme muy pronto y mi terapia por la mañana es pasarme dos horas en el jardín quitando hojas, recogiendo o haciendo una casita para el perro. Todo lo que es manual y que en cierto modo son actividades de trance, son mi ritual. Como la pintura, aunque no la exhibo.

¿Hace mucho tiempo que pintas?

Sí, desde pequeñita. Lo que ocurre es que me tiraba más la música. Y no lo considero frustrado porque sigo dedicándome a ello.

Tampoco se puede con todo a nivel profesional.

¡Solo con haber tenido tres akas durante años ya ha sido mucho trabajo durante un montón de tiempo!

Me decía, a ver qué soy yo: ¿Hindira, ID 22 o Indira Paganotto? Yo que lo he vivido, no entiendo cómo hay artistas que lo pueden ejecutar de manera perfecta, porque siempre hay una parte que te falta.

Por ejemplo, con ID 22 hacía temones de techno, pero luego me digo, ¿por qué no los habré sacado como Indira Paganotto? Ahora los tendría en mi background y no con un nombre que ya no voy a usar más. 

Hablé del tema de los aka hace algunos años con Recondite en una entrevista. Su opinión era parecida, decía que, si ya es muy difícil que un nombre solo se reconozca, crear varios akas puede hacer que te diluyas. 

Claro, yo tenía una línea muy definida como ID 22, pero Indira Paganotto tiene también influencias del house, y en cambio en ID 22 no había ese background, era todo techno y el alias tenía poco reconocimiento.

Pasar de un género a otro también puede ser delicado si no lo sabes llevar. En mis sesiones, la gente que me conoce sabe que soy muy ecléctica, por eso no ha habido un rechazo.

Puedo hacer un podcast para Illegal Alien Records o uno para Gem Records, el sello de Secret Cinema que no tiene nada que ver. 

Según creo, también es una manera de conectar con un público más amplio y variado. Creo que estamos en un mundo en el que todo el mundo quiere tener la razón y escuchar lo que le gusta al cien por cien, de ahí que es interesante el perfil de artistas que tienen, a veces, un sonido más abierto y que son capaces de abrir las expectativas del público. Pienso que a nivel político también estamos en un momento muy polarizado, en el que solo se respeta al que piensa como tú, y que creemos que el resto que piensan diferente no tienen ni idea.

Ya que hablas de esto, soy una persona muy tolerante. Mi madre era más de centro, pero mi padre es súper hippie y hasta come con las manos, pero por otro lado escuchaba la COPE. Cuando vino a Madrid votó a Podemos, luego a Ciudadanos y ahora a VOX. Un día es vegano y otro come carne. Crecer con alguien así ha sido una terapia y me ha hecho ser tolerante con muchas cosas. Lo tolero todo menos la mentira. 

Voy a tocar madera, pero lo más crudo de la realidad respecto al tema de la tolerancia son los haters. Por suerte no tengo muchos haters y lo agradezco, pero veo que muchos artistas tienen comentarios negativos. Y pienso, por qué se molesta la gente en escribir de esta manera. Como la gente que va al fútbol o al gimnasio y que vuelca su frustración ahí.

Volviendo a este año en el que nos hemos quedado sin música en directo, y en el que los streamings han ganado mucho peso,por lo menos para ciertos artistas y determinado público, tú has apostado mucho por ello, como comentábamos al comienzo de la entrevista. ¿Cómo te planteas los siguientes meses y qué planes tienes al respecto?

El otro día tuve una entrevista con Vicious Magazine en el que nos preguntaron por ello, porque el tema ha dividido mucho la escena. Hay artistas que han hecho muchos y otros que ninguno, unos creen que a falta de directos es mejor ganar visibilidad y otros piensan que, aún con eso, es regalar música y malacostumbrar a la gente. Y luego está el tema del 3D, en el que se plantea la inmersión total con esas gafas, y hay gente que se está haciendo su avatar porque va a ser ese el camino. Aunque yo creo que eso ya es exagerado.

Creo que eso es un poco Black Mirror, la verdad.

Total. ¡Y con la vacuna y el chip sería el acabose!

Sí, prefiero tu idea de los ponis y un streaming por la mañana. Lo que sí es cierto es que ha habido una cierta saturación de streamings, tanto contenido no es manejable por el público. Otra cosa es que ciertos streamings puntuales y cuidados son de agradecer.

Streaming de Indira Paganotto para Mixmag México.

Durante la cuarentena hacía un streaming cada semana, pero desde hace tiempo hago muchos menos. Ahora he conseguido un equipo de Madrid que tiene cámaras de cine, y regresaré un poco al tema del arte, que lo tengo en casa y muy a mano. Tenemos dos proyectos, uno que saldrá en Radio Intense, y luego otro que saldrá en Mixmag UK.

¡Tenía que ser Mixmag, claro!

¡Sí, Mixmag UK es la que faltaba! Lo grabaremos dentro de un domo, que son como 20 metros y es como una esfera en la que se proyecta por dentro en 360 grados, con imágenes mías pregrabadas, enorme, y yo pinchando en medio. Es mucho curro editar eso, por eso no se emite en directo. Estoy pensando mucho en el formato cinematográfico, y tenemos pendiente otra grabación incluso con actores secundarios…

Es interesante, a veces he visto streamings caseros muy mal iluminados en el comedor de casa, con el dj en chándal y alpargatas. Me parecía que estaban quemando cartuchos de mala manera.

La cuarentena ha sido para algunos artistas como una terapia de choque. Antes estaba acostumbrada a trabajar mucho sola, ahora trabajo con equipo, a raíz de los streamings, por ejemplo, y de todo el equipo que se ha incorporado que hemos estado comentando. Y eso me ha cambiado mucho el chip. Y eso que antes de la cuarentena pinchaba por todo el mundo, pero es ahora cuando noto una estabilidad mayor y, aunque no haya perspectiva cercana de regreso a los clubes y festivales, sí tengo una meta.

Ya que hablabas de arte en los streamings, me preguntaba también si tenías en el mundo de la literatura o del cine autores o cineastas predilectos, y cuáles eran tus gustos en estos campos.

En cuanto a literatura, no mucho, la verdad. De pequeña sí, leía muchísimo. Mi abuela italiana ama todo lo que sea clásico, y de pequeña pasaba ahí algunos meses y me hacía leer de todo. El cine me gusta mucho, y por otro lado los deportes de riesgo.

Respecto al cine, todo lo que es Herzog me gusta mucho. Harmony Korine, director de Gummo, también me encanta. Luego, todo lo que tenga que ver con el Far West, me interesa, así como el trabajo de los Coen. Hace poco descubrí Fargo y me flipó.

Indira Paganotto en el estudio. All in.

Indira Paganotto en el estudio. All in.

Volviendo a la música, aunque ahora no hay festivales, leí en una entrevista tuya previa que recomendabas algunos, como el Fusion de Berlín, mientras que decías que el Burning Man ya es cosa pasada.

Sí, de los festivales de Europa, aparte del Boom Festival, en Portugal, al que llevo yendo diez años y es mi festival fetiche, el Fusion Festival es increíble. Respecto al Boom Festival, fue de los primeros festivales open air a los que fui cuando llegué a Madrid, e imagina la locura y el shock mental y espiritual que tuve que, tras volver la primera vez, me pasé un año entero pinchando psy-trance. Volví a los orígenes en plan heavy. Me llevaban a un rooftop tranquilo y yo poniendo psy-trance a 150bpm, pensando: ¡la gente tiene que conocer esta música! Lo había escuchado mucho con mi padre, pero era un estilo más psicodélico y en vinilo, de esa época, más Goa. Pero no lo había escuchado de joven y con un sonido más contemporáneo. Tras regresar del Boom, cuando venía alguien a casa le ponía el vídeo del Boom y la música. Me gustaría pinchar ahí, porque eso sería cerrar el ciclo y podré avanzar. ¡Si no estaré con este loop de por vida! 

En el Fusion pinché en la penúltima edición y fue espectacular. Es un rollo muy Mad Max, y lo increíble es que se hace en un antiguo aeropuerto soviético. El propietario vive ahí, y tienen hasta coches hechos por ellos. Él cede habitaciones de su casa a las personas que van a trabajar ahí como voluntarios, como si fuese una comuna. 

Hablando de Europa y de sus muchas escenas, ¿conoces la escena de Georgia?

No estoy muy metida en lo que ocurre ahí, pero estoy al corriente de clubes como Bassiani. Creo que toda esa zona está resurgiendo con fuerza. Como el caso de la artista Nastia, en Ucrania, que comenzó a hacer fiestas justo delante del gobierno. Está habiendo un movimiento reivindicativo muy fuerte, cosa que aquí, en España, es imposible aunque queramos. 

Respecto a nuestro país, justo escribí un artículo hablando un poco del posible futuro del Post Covid Weekend, de cómo será ese fin de semana que todos soñamos, si nos vamos a conformar con lo que ya teníamos tras más de un año perdiendo dinero y prácticamente en la quiebra, o se van a liberar horarios de clubes y otros espacios culturales para que podamos disfrutarlos con más libertad y con la idea de reactivar el tejido de manera mucho menos limitada.

¿Tú qué crees que va a ocurrir?

Creo que sería interesante que se generase un movimiento reivindicativo, especialmente a nivel horario, acercándonos a horarios de otras ciudades europeas que, antes de la pandemia, permitían a los clubes abrir durante más horas y días sin mayor problema.

A nuestra generación le ha tocado vivir este drama en un momento de plenitud laboral. Cada generación tiene sus grandes retos, y cuanto más atrás vas más duro es. Aunque hayan ocurrido cosas difíciles, la sensación que queda es que todo acaba volviendo a la normalidad de un modo u otro, y como que se olvidan las cosas, sin aprender de los errores. Por ejemplo, cuando regresé a Madrid, me sorprendían ciertas cosas y me hacían reaccionar mucho. Ahora, que lo veo sin la efervescencia de ser tan joven, me parece todo un teatro, todo se repite. En cambio, tenemos mucha información y tenemos el poder de elegir, pero es como si las cosas ocurriesen igual en cada generación. Ahora que mucha gente ha tenido que pasar tiempo junto a su pareja o sus hijos, había quien no sabía cómo hacerlo, como si viviese con un desconocido o alguien extraño. La gente sigue sin conocerse ni a sí misma ni a los demás. 

Sí, por un lado se ha juntado la precariedad laboral y el hecho de trabajar y vivir en casas pequeñas al mismo tiempo, estando encerrados. Luego está el tema de las parejas alienadas tanto entre sí como de sus hijos, que de golpe tienen que gestionar la convivencia de una manera mucho más intensa y no saben cómo manejarlo. 

Vivimos en una sociedad en la que estamos muy focalizados en el “yo”, en el “necesito mi espacio”. Que mi marido haga su vida y yo mi deporte, etcétera. En cambio hay otras comunidades que viven de una manera mucho más unida, en las que los mayores son respetados por su edad y existe la voluntad de ayudarse mutuamente. 

El exceso de individualismo…

Nos lleva a la crispación que hay en nuestra sociedad.

Recientemente leí una entrevista a un psicoterapeuta de Madrid que ha escrito un libro, se llama La mente del futuro, en el que hablaba justamente de todo ello. Él proponía el “personalismo” en vez del individualismo, que sería como el equilibrio entre uno mismo y la comunidad. Parecía muy sensato el planteamiento.

El poder estar conectado con alguien y con tu entorno de manera pacífica y respetuosa sin depender al mismo tiempo de los lazos de una manera tóxica es clave, ofrecer sin esperar recibir nada a cambio. Si actúas así no entiendes el egocentrismo.

Por ejemplo, si tienes una familia, la misma concepción de espacio cambia.

Tampoco se trata de idealizar el budismo o el budismo zen, pero antes, que hablábamos de Asia, donde de pequeño viajé bastante, te encuentras con ciertas actitudes y modos de vivir de algunas comunidades que, en comparación con la exaltación del ego Occidental, da que pensar. 

Al final lo que puedes hacer es tener una vida sencilla, cerca de la naturaleza, y dedicarte a una profesión que te apasione, ya sea la música o la cerámica. Me parece muy interesante cómo alguien conoce cierto lenguaje y puede desarrollarlo de manera correcta, incluyendo a un astronauta, por ejemplo.

La música, en cierto modo, es un lenguaje matemático.

A nivel musical, hay una parte matemática que he aprendido, me he focalizado en crear piezas musicales y en contar una historia, y luego la parte de ingeniería prefiero que la haga otra persona.

Ahora que hablas de contar historias, ¿cómo eliges el nombre de los tracks en tu caso? ¿Tienes antes el concepto, la emoción o la idea que quieres transmitir?

Hay gente que tiene una idea y luego la desarrolla, o tiene ya la melodía en mente y la lleva al estudio.

En mi caso no tengo esa idea previa, me pongo a hacer música y en función de lo que me surge, teniendo un ánimo u otro, me pongo a trabajar con ello, puede ser más o menos acelerado o más o menos melódico. Cuando tengo ya dos o tres temas acabados suelo pensar en el nombre.

Por ejemplo, el último que va salir en la compilación de Octopus Recordings, un track que es bastante “macarra” y bastante épico, le he puesto Yellow Lambo, es decir, ¡Lamborghini amarillo! Pienso mucho en los temas y tengo una libreta con mi chico llena de nombres apuntados.

Para mí el nombre de un tema es como nombrar una película, hay gente que no le da importancia a los títulos pero para mí sí es determinante. El nuevo EP que va salir en el sello Phase Insane junto con Unkle Fon se llamará Wolf Land. 

De Unkle Fon lancé la première de 47 Ronin de Koryu Budo Records, fue muy especial ese release por cómo fui tramando la première a raíz de la inspiración en la leyenda japonesa de los 47 Ronin. De hecho, hasta aparece la versión de Unkle Fon en Wikipedia.

Me gusta mucho el sello de Koryu Budo, tengo muy buena relación con los chicos del sello, que son de Madrid y ese release está genial. Unkle Fon está a tope ahora. Y como Unkle Fon y yo somos dos lobos solitarios en Madrid, con un humor y una forma de ver el mundo parecida, hemos hecho la unión y crear el sello Phase Insane juntos ha sido genial. Las covers de los álbumes las hace David, mi chico, así incorporamos puro arte visual en los releases. Para la gente igual es un vinilo más, pero para nosotros es una joya.

Indira Paganotto en las redes musicales


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