sábado 17 de marzo de 2012

2008 - 2012. Mi aniversario blogger. La crisis es culpa mía. 800 post para pasar de ella.


2008-2012. Este blog cumple 4 años de trayectoria errática y sobredimensionada. 

El texto del discurso de la celebración, con strippers y bolas chinas, reza así:


No trabajes gratis bajo la premisa de tener más visibilidad. 
Si no valoras tu merca, nadie lo hará.
Por eso los dealers siempre han sido yonquies antes.

Las velas no se soplan, son rulos que se aspiran en una montañita de polvo blanco.
Gracias a todos los fuckers y a todas las groupies, pensadores de extrema derecha, dealers, escritores, amigos, fake tits, perracas, maníacos, analfabetos, viajeros exhibicionistas, puteros, universitarias, abuelas con alzhemier, poetas speed, maquetadores en paro, diseñadores en boga, editores, dependientes de sex shop, directores de cortos snuff.
Gracias. Y On Fire para los próximos años.
A ver si con suerte el mundo puede estar, más si cabe, 
un poquito peor.


jueves 15 de marzo de 2012

¡Faldas arriba! La vigorosa y picante manifestación del pivonismo

Por primera vez en la historia no hubo problemas en el recuento de asistentes a la manifestación. Las organizadoras dijeron que eran 50.000, y 200.000 según la policía. Los periódicos online apuntaron a 300.000. Un baile de cifras inverso, a lo rave, cada vez más grande. Como el pene de Kunta Kinte. Las feministas peludas dijeron que la manifestación fue una artimaña de la parte dura del F.B.I en conexión con una gran marca de ropa femenina por posicionarse entre la ropa rebelde para teens y perras perdidas (en general).

Todas a la mani.
La manifestación era única y exclusivamente para mujeres. Y en faldas. De todos los tamaños. Las líderes -estrellas de la red y groupies de Paris Hilton- iban más cortitas, menos las séniors, recatadas pero dándolo todo. Salvo alguna Cougar sin complejos y on fire. Nadie sabía exactamente cuál era la reivindicación de la manifestación. El pretexto, ni puta idea. Algunas creían que era una especie de "día de la feminidad", a lo hippye refubrished. Otras que, sencillamente, como en las últimas tres décadas las tías, muy especialmente las que estaban buenas, se estaban zumbando el mundo con patatas, pues ya era hora de salir a celebrarlo. Como el buen aficionado el fútbol que acude con la misma ilusión que la primera vez a Canaletes o a la Cibeles. Pues nada, como follamos tanto y tan a gusto, y tenemos este pedazo de culo y estas berzacas que son el deseo de todo el barrio, vayamos con faldas a liarla un poco. A celebrar que estamos en la cultura del pivonismo, y que nosotras somos las jefas del tema. 

Principal problema. Muy obvio: los tíos.

Centenares de miles de pollas deseando ver la manifestación en directo. Qué coño, nada de mirar, menear la zambomba e ir a la caza, joder. "Zapatero ligó en una mani, pero nosotros vamos a follar". Esa siempre tierna expectativa del hombre a pillar en lugares poco habituales, pero a lo salvaje. Ese Fail eterno de la cultura de noche.

Otro dato inédito. Los antidisturbios no acudieron preocupados por el devenir de la protesta -¿protesta? ¿Celebración? ¿WTF?- sino a garantizar que ésta se llevara a cabo con el mínimo de violaciones posible. 

El evento fue seguido en directo por todo el mundo. Youporn nunca tuvo tan pocas visitas y, en cambio, los telediarios estaban a petar. Salvo en Cuba y en Vatican TV. De hecho, el Papa la palmó "por exceso de trabajo", como apuntó poco hábilmente el Vaticano (nació un precioso Trending Topic #elpapaselapela que acabó así: #elppselapela y luego un vengativo #primaveradepajotes y #pivonismonfire).

Como siempre, los que mejor lo pasaron fueron las revistas del corazón y los periódicos de derechas. Y los cuatro listos que se visiteron de mujer y desataron el caos cuando sustituyeron las fake tics por un cipote erguido y voraz.

Los pivones regresaron a casa y colgaron fotos en Facebook. Y las amigas se rieron un par de días. Luego hubo un par de recortes, otra huelga general, un terremoto, tres atentados de bomba, varios casos de corrupción política, el cierre de cuatro multinacionales, la muerte de un famoso. Ahí quedó la gesta, interpretable a nivel sociológico solo por los académicos norteamericanos. Por un tema de recursos, claro.

Nunca los antidisturbios fueron tan felices en su trabajo. Nunca tantos pajeros frustrados fueron tan bien apalizados. Nunca me lo he pasado tan bien con un pase de prensa. 





lunes 12 de marzo de 2012

Pinterest: vagos y holgazanes del mundo, ¡uníos!


VANITY GEEK ltd. ANALIZA PINTEREST con entusiasmo y dedicación.

Pierde el tiempo, pero con estilo.
Es lógico y previsible que salgan inventos como Pinterest durante épocas de crisis y de falta de recursos. Puedes coleccionar ropa que no vas a tener, casas que apenas vas a ver desde detrás de la verja, gente a la que nunca te vas a follar. Coches que, si los conductores te vieran, te atropellarían sin pensarlo. PINTEREST es la frustración compartida y, por lo tanto, normalizada. Así que todos a colgar merca por doquier, a ver si la autoestima mejora mientras la nevera sigue vacía.

Sobra decir que Pinterlandia es el nuevo espacio predilecto de los Coolhunters que, cabrones ellos, cada vez saben más cosas de sus víctimas con menos esfuerzo.

Vives de la creatividad de los otros, un parásito selecto. Puedes lograrlo. Solo con cierto buen gusto, ni que sea por lo trash o las gordas en bikini, puedes demostrarle al mundo que eres un enterado en algo. Algo como botiquines de farmacia, libélulas, pinzas para los cereales, famosas con celulitis, libros de los años cincuenta, actores que se han quedado calvos, bolsas de basura.

Es un no parar de crear álbumes y llenarlos con mecánicos repins, te conviertes en un esclavo de merca fotográfica que, en cierto modo, te representa. Pinterest es la lucha por el prestigio de ser un buen comerciante de fotos asociados a conceptos etéreos. “AMOR”, “FELICIDAD”, “ESTILO”. En realidad, Pinterest es un concepto decimonónico, el del coleccionista. De sellos, de monedas, de enciclopedias. Una lucha más de egos, pero con escaparate público, nunca mejor dicho.

Aquí capturas momentos, espacios, objetos, pero todo en tus boards virtuales. No te cuesta nada, es infinito, y es posible que ligues o que, si consigues hacer una colección de 2.000.000 de cinturones, te contrate American Apparel.

Gente que nunca tendrá una mansión se dedica a coleccionarlas.
Pinterest funciona a base de repins. Es EL SECRETO. Un repin es un copy y paste de una foto. Por ejemplo. Quiero colgar un libro que no he leído para lucir my onfireysmo lector. Un libro japonés, mucho mejor. Miro en el buscador algo como “random japanese freak writers”. Veo la portada de la edición más cool, hago un repin y ahí aparece, en mi board, perfecta. La otra persona a la que le he copiado, random, se suma el mérito del repin, y yo me sumo el puntazo por buen curator de libros de petados japos. Puedes hacerte tus álbumes, de las dos mil chorradas más absurdas. La gente colecciona estudios de gente famosa, edificios soviéticos en decadencia, sus uñas pintadas, bebés anoréxicos.

LO GRATIS. Hacer un repin no cuesta nada. No haces tú la foto, apenas la has elegido. Sencillamente la pegas en tu muro. Pero claro, el concepto “PIN” mola mucho más que pegar. Porque pegar es de Word y de polígono industrial. Nada. Fuera. Todos a por el PIN. Todavía no he probado si es posible la censura en Pinterest. Un álbum de gordas en bolas jugando al Tetris. Gordas de todo el mundo con una GameBoy Oldschool. Mi colección de bragas donada por fans altruistas. Mis mejores rayas. Movidas así. Supongo que Pinterest deberá ponerse las pilas con esto. Ojalá no, será mucho más divertido que se llene de SPAM, aunque por ahora lo llevan bien. Porque Internet es una batalla entre el contenido con sentido, trabajado a diario por millones de internautas conecienciados, y la amenaza del SPAM masivo, porno, casinos, loterías, joder, una batalla épica. Como tu lucha con el tabaco es el cáncer. Vas fumando, hasta que, oh, mierda, basta.

Buscando TRASH puedes encontrar esto

Y la Blancanieves pegándose una buena clencha

Y el pinterest de Vanity, tan esencial



domingo 11 de marzo de 2012

Noche por el centro. Aproximación poética

Así terminan algunas noches. Por suerte.
Dust. Pierdo la cuenta de las birras y hablamos de Montreal y la Sorbonne. Amistades que se alargan como una rave sin redadas. Karaoke y ronda de risas mixtas. Dos nórdicas en el bar. Siempre hay nórdicas en el Born. Es como la birra Estrella, están siempre que las necesitas. Pero a lo escote sensible y turístico, y esta noche hay más y mejores cosas que hacer. En los servicios, por ejemplo. Y también gramos y gramos de tabaco de liar y camarero jefe gordo, que sube el precio de la copa cuando se hija tetuda se queda dormida en la barra.

Damos con la solución a los masajes y las treinta personas graban cómo todo podría haber ocurrido de otra manera. Más o menos. O casi igual. Y también cerramos el trayecto en taxi al club posterior. Pero antes, bañarnos como si nada en la playa. Desnudos y para qué más. Así me baja el ciego, más o menos. Luego caminamos hasta un yate que no nos espera y las birras en proa sientan dulces y sonrisas a lo advertising age.

La noche avanza con un DJ poco lúcido y bastante comercial. Una mezcla de hits seudoindie con temas de disco de 14 años. Esa mezcla que consigue que la gente que no tiene mucho que pedirle a la vida salga satisfecha.

Al salir, 6 a.m. Antes de buscar el after. Joder, una fiesta con tambores en la plaza. A lo salvaje. Decenas de manos golpeando carritos de basura. Anarquía festiva. Nada que celebrar, todo por hacer. Liarla es el pretexto. Es decir, no hay pretexto. Solo ganas de hacer el simio. Total, es inofensivo, de alguna manera hay que bajar la droga. Qué mejor que bailar mientras amanece, a base de birras, tambores-basura y piruletas.

La policía no tarda en llegar. Con ganas de ostias. Dos coches y un furgón. Qué ganas de sangre, la rave improvisada se deshace sin prisa, con desgana. Aquí no ha pasado nada. Y los polis, pues no habrá sangre. Entonces vamos de after. Una mierda de bar. Sin música, poca droga. Pero mucha gente, caras fundidas. 

Porque hay un día que las siete de la mañana te parece pronto para acostarte.

jueves 8 de marzo de 2012

EgoDrôme con Riot Über Alles

Riot Über Alles (Barcelona, 1979) ha viajado por todo el mundo. Pero prefiere escribir desde Lloret o desde la terraza del hospital al que acude para tomar unas cañas una vez a la semana. Es poeta, ilustrador, diseñador, miope y gran fan de Michael Dudikoff. Hablando en plata, tiene a sus espaldas cuatro libros de poesía y es co-fundador de la plataforma artística EAT MEAT ubicada en BCN. Mussolina (Aristas Martínez, 2011) es su nuevo libro. 2 horas de entrevista, aunque el final es difuso, por temas ajenos a la organización.


"La implicación en el libro me erosionó, ¿ves esta cicatriz?"

Riot de vacaciones playeras, exhausto pero festivo tras la publicación de Mussolina.

-Mussolina, tu nuevo libraco, tiene dos partes bien diferenciadas. Todas tienen ilustraciones preciosas y optimistas, eso sí. Pero son dos partes diferentes. En la primera tenemos poemas y, en la segunda, el fucker cut-up burroughense. ¿Y esa bipolaridad esquizo?

[Riot se enciende un cigarro y se rasca el cogote, luego se levanta de la silla, la coloca milimétricamente bajo un criterio que no entiendo, como quien cuelga un cuadro, y se vuelve a sentar]

-La primera parte fue sin querer.

-¿Sin querer? 

-Después de Veritas Odium Parit quería parar y buscar otra movida, no repetirme.  Yo mismo había jurado con un crucifijo invertido delante del espejo un viernes 13 que no volvería a escribir más poemas de ese tipo, y lo tenía bien claro. Esto hizo que mi recaída fuera sin pretensión, una manera de hablar a los demás de nuevo sin querer. En realidad la cosa iba solo para mi pareja. En plan cutre, ya sabes. Para alisar la sábana, y eso. Buena vida.  

-Cierto, en Mussolina se te ve como "más feliz".

-Soy muy aficionado a los libros que buscan "la felicidad". Me miro detenidamente las fotos. Y salen gráficos que puedo entender. Puedo cosificarlo, es entendedor. Porno. La Vanguardia. Tu álbum familiar. Eso. ¿Nooooo, eh, o sí? ¿Sí?

-Sí- respondo con cierto miedo. Se le conoce desequilibrio a Riot, qué duda cabe. -¿Como los libros de gatitos?

-No. Para eso son mucho mejores los calendarios.

-Entonces, antes de entrar a discutir si te van más los siameses o los callejeros -gatos, me refiero, no a tu consabida opción heterosexual de cara al corpus jurídico- ¿ha habido algún bello cambio en tu vida que te ha llevado a esta situación de tan caribeña condición?

-Salir de la cocaína me fue de puta madre. Vivía en el espiral de coca y destrucción, tenía la picha como el plastidecor de un mongólico. De ahí que Veritas fuera un libro tan acerca de la mierda pura y sin filtro, puro rencor de deshauciado. Espero no tener que volver a escribir un libro como ese, me cago en la puta. Por otro lado, estaba en un vacío creativo, y el libro me permitía
 apoyarme en algo. Cuando lo huelo, exhuma azufre. Fueron momentos de mierda, con pocas ganas de vivir. No soy ya la verbena ni el alma de la fiesta que fui antaño. Tengo 31 tacos, bien entrados. Puedo volver a controlar mi ira, a pesar de seguir siendo más bien idiota. En Hierro Lamido encontramos ira contenida, mucha ironía; pero no sarcasmo. Ahora soy más viejo, más calvo, más gordo y con más tiro. Tomo distancia, cosa que con Veritas era imposible. La implicación en el libro me erosionó, ¿ves esta cicatriz?

[Riot se pone de pie y me muestra un tajo en la espalda. debajo de una camiseta de Death in June. Es como el mordisco de un tiburón, todavía pendiente de cicatrizar. Prefiero cambiar de tema, como si fuera lógico que escribir un libro como Veritas equivale a una entrada por la puerta de atrás a un acuario en bancarrota]

-Los que te conocemos a través de tu ebria trayectoria, sumamos a nuestro favor tu imaginario de producción literaria: descarnado, voraz. Verso a verso nos endiñas un cuchillo oxidado. ¿Qué tenías en mente con Mussolina?

-Fueron imágenes de carácter íntimo. Eso me lleva a pensar que fue mi recién estrenada "estabilidad emocional". Pasé a hacer cosas agradables, como tomar drogas con otro ritmo o ver series… Pero, aunque esos cambios se noten, obviamente no hago poesía "de la experiencia". Me parece un artefacto completamente trasnochado. A nadie le interesa lo que hago un sábado por la noche. No cuento nada de lo que me ha pasado realmente, ni siquiera llego a bosquejarlo. Mi poesía es técnicamente mentira. Porque el argumento per se, lo que es meramente lo que cuento, no ha ocurrido de ningún modo y ni siquiera se parece. Son otras cosas que las que puede traslucir: un estado de ánimo, el tono, el tratamiento de los temas, por muy ficticios que sean. Quizá esto sea un destello de ternura, pero de ninguna forma se puede trasladar a mi propia lifeline.

-Sí, muy bien, pero no me jodas, dejas emerger la ternura para luego decapitarla. 

[Riot simula que se corta el cuello con el dedo índice, luego sonríe a carcajada limpia, se recuesta en la silla, saca el móvil lo tira al aire y lo recoge del suelo, se lo guarda en el bolsillo y comienza a liar otro cigarrillo]

-Mi anterior libro, Veritas, lo escribí bajo un fuerte sentimiento de pérdida. Y eso es dolor, claro. -y ahora es  Riot el que cambia de tema por las buenas-. La poesía debe parecerse a la novela, no en el sentido lírico, ni tampoco -como decía antes- contando lo que estuve haciendo ayer por la noche, con mi gintonic y los colegas y mi novia y mi abogado, el que llevo aquí colgado. Quiero decir que se trata de ofrecer algún tipo de valor literario, de lo contrario te lo contaría por teléfono, y listos. Debe ser veraz con la vida de uno mismo, sabiendo que al mismo tiempo será formalmente mentira. Los escritores mienten, y los que no lo hacen están afectados por la falta de imaginación. Si alguien me cuenta su vida -la de verdad- en un poema, me produce una grima de nivel UCI: el tipo considera que su vida tiene algo de interesante para los demás. Y eso NUNCA es así, a no ser que estés muerto (y entonces es muy difícil contar nada). Tus grandes aventuras y desventuras, no me jodas: para eso te compras un perro, o pagas más teléfono.

-¿Y qué cómplices tiene Riot?

-Lógicamente, te acercas a los tuyos por afinidades. Mis cómplices no tienen necesariamente oficio, pero siempre tienen "alma" (término metafísico sub judice pero prístino en sus intenciones). Acercarte a otro escritor por el mero hecho de ser "escritor" me parece pornográfico. Cuidado, me encanta la pornografía, pero en este caso lo digo negativamente. No tiene por qué ser una relación válida, acercarte como profesional a otro puede ser tan frío como ir a Hacienda. Si vas a otro como escritor estás siendo un gilipollas. Ueah. Acercate a las personas, no a sus oficios. Ueah.

-Bueno, muy bien, ¿Y qué hay de la segunda parte del libraco?

-Sí, el libro debería haber empezado por esa segunda parte. Natural, sin forzar, sin voluntad de. No consideraba que pudiera ser publicable, de ahí su honestidad. Me lo quería pasar bien, que fuera divertido, a través de la intuición y la mera apetencia.

-¿ Y te pusiste a leer la prensa? Así, ¿por las buenas?

-La idea ha sido violar sistemáticamente la sintaxis de la noticia. Ni siquiera me he leído un artículo entero de los que aparecen en las noticias. Relacionaba grupos de palabras, al azar, y encadenar una frase a la otra me llevaba a redactar otras, de manera casi automática. Era como entrar en un almacén de química, ¡hacer unos juegos ahí en plan aleatorios, y a ver qué es lo que explota!

[A Riot le brillan los ojos cuando menciona violación sistemática y explotar]

-Fue fácil el camino? Por como lo explicas, parece que te vino rodado.

-Para nada, hubo varios intentos fallidos. Cosas que no te llevan a ningún lado, a ningún camino, que descartas. Incluso cambié textos de lugar a la hora de editarlo, igual que saqué algunos en la edición final.

-¿Qué piensas de la prensa actual, tu base de inspiración?

-Está bien, porque algo tienes que poner en el suelo cuando friegas. O agujerear fotos. Pintar enormes pollas en la boca de hombres o mujeres, a la altura de los labios, o dibujar esvásticas en el brazo.

-¿Veremos un libro así?

-Hice experimentos en esto, la grosería siempre me ha interesado. Es muy castizo, muy español, como una enfermedad de transmisión sexual. La sal gruesa celtíbera.

-Y el poso de los poemas, gran parte ilustrados, ¿qué relación guardan, Riot, son como la extensión del verso?

-Tu reflexión, no por desacertada, es correcta e incorrecta al mismo tiempo -me guiña el ojo y chasquea los dedos-. Todo parte de un mismo punto, un mismo sentimiento. Un estado mental que va encontrando sus formas. La imagen es agresiva, dura, cáustica. Trabajo el feísmo, el shock visual, barato. Es como la peli del sexto sentido, solo la puedes ver una vez. Porque luego no tiene ninguna gracia. Se trata de sacar la movida del interior al exterior, con el mínimo número de víctimas posible por el camino. Yo trato de salir lo menos perjudicado, más que nada por una cuestión práctica. Y ahora, si me permites, empieza lo incorrecto. 
La ilustración puede compartir valores con un texto, sutileza, o la idea de que ambas cosas entran por los ojos. Pero eso son cosas generales y ambiguas. En realidad, al final, la alta costura es hilo, tela, aguja y filipinas, al igual que la alta cocina son productos de mercado de toda la vida sobrevalorados hasta puntos insultantes.

-¿Son dos movidas diferentes, entonces? Me ha gustado el tema de la alta cocina, pero es que antes me ha caído el filtro al suelo y me he perdido.

-La palabra y el poema son descriptivos, dependen de la sintaxis para transmitir. En cambio, siendo como soy un practicante del expresionismo, obsesionado con el contraste de claros y oscuros, el trazo y el brochazo, me decanto por lo menos narrativo, lo simplificado. Con un dibujo puedo explicarte un sentimiento que puedes entender. Algo malo, por ejemplo. Pongamos que estás gritando, pero no sabes el qué, ahí lo tienes. Me explico, ¿eh?

-¿Y tienes alguna metáfora maja en mente?

-Me cuesta menos decir en esta casa de ahí al fondo que no dibujar esa casa de ahí al fondo. Tampoco paso demasiado tiempo con nada. Me conozco y de tanto relamer la cago.

-¿Y qué hay de tu vida ahora, después de Mussolina?

-Soy un español de bien, gente de orden. Buen vecino, presidente de la escalera. Violaciones las justas, todo controlado. Como una navaja suiza, puro orden y disciplina. Nunca me sale nada mal, y por eso estudié económicas. lo tengo todo atado y bien atado.

-Cómo llevamos bastante tiempo hablando de tu pintura y de tu poesía, algo poco común en los tiempos que corren, ¿Te consideras vanguardista?

No.. Quiero decir, sí aciertas en lo de vanguardia, pero no en lo de poner dibujitos en el libro. Porque siempre, si quieres ilustraciones, tienes que pedirlo como favor a otros. Y los favores luego hay que devolverlos. De ahí mi multiplicidad de oficios. Los libros que tienen mucha letra y muchas páginas y más letras se me hacen cuesta arriba. Por eso me gustan los que te comentaba de autoayuda. Quedan bonitos con tanto gráfico y dibujito. Así que me lo hago yo todo, y es trabajo que me ahorro -perseguir a la peña con maneras poco ortodoxas-, menos favores. Y curro que no pago. Esto me viene de los fanzines. Cada uno curraba y hacía lo que podía, pero al final ni dios enviaba nada y lo tenía que hacer yo solo, conmigo mismo y mi mecanismo.

-Pero regresemos a las vanguardias, aunque no sea por los dibujos, eres un vanguardista de cojones, ¿verdad?

Tengo muy claro que soy un grandísimo escritor y más claro todavía que a un medio plazo, diría corto tirando a medio, ascenderé en vida a la condición de clásico. Ya que mi discurso es super especial, tope iconoclasta moderno de la hostia, y soy super único, además. En realidad, nadie escribe, solo yo. Debido a esta revelación, me autodenomino vanguardista y ahora mismo estoy confeccionando un álbum de fotos en los cuales se me puede ver a mi en diferentes posturas, tanto en el bar bebiendo con intelectuales de mi quinta como caminando por la calle mezclado con la gente normal. Y también una larga saga de fotos en los que se me puede ver trabajando en mi estudio con la mano en el mentón.

[A lo largo de esta acelerada respuesta, Riot se ha subido a la silla, se ha quitado el sombrero y ha gesticulado a modo de pregonero]


-¿Qué hay de los niños?

-Siempre estoy rodeado de niños, a los cuales voy adoctrinando. Porque siempre he pensado que es bueno que los niños se acerquen a ti. Es señal de divinidad. Ellos perciben el don, igual que los perros y los retrasados mentales y mis camellos de drogaína. Todos ellos perciben mi don para cosas que, aunque sean una completa mierda, están destinadas a engrosar las filas de la literatura universal. Por eso he adelgazado cinco quilos y visto ropa moderna, para prepararme para los baños de masas, cuando me saquen fotos con mis amigos escritores, en un futuro, cuando los pajilleros de veinte años compren mi obra. Eso es lo que tendrán que hacer. Eso es lo que pienso los martes y los jueves y el primer domingo de cada mes.

-Para terminar, antes de que inicies tu ritual de vestirte como Napoleón, -que Riot lleva practicando desde los 9 años-, cuéntame cuál es la movida para 2012.

- Así está la cosa: Artista de vanguardia, que se encuentra en su peso ideal, sistemáticamente  a la última. El must del año 2012 es afiliarse a un partido de extrema derecha, de carácter sectario, y empezar a...como lo diria...autolesionarse. También en no parar de repetir a todo el mundo en cuanto te presentan que eres escritor y que estás muy amargado y que, al tiempo, te preocupan tanto las nuevas ornadas de autores basados en sus propias experiencias como el que por fin legalicen las armas en España y que se conquiste por fin Portugal y Andorra. Engrosemos la piel de toro en estos tiempos aciagos. Pantalones abajo, marinero!!!



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