Sueño de polvo blanco

Duermo con los ojos abiertos. Hace tres años que mi consumo de cocaína es tal que no concilio el sueño de manera definitiva, salvo cuando me reclaman tres mulatas guineanas de 110 de pecho (últimamente me tira lo éxotico). Suena el iPhone. Sin moverme de la cama, alargo el brazo para cogerlo. No me sorprenden las llamadas a esta hora. Normalmente suelen ser conocidos que andan desperdigados por el mundo en alguna fiesta y quieren contarme cosas como "me acabo de cruzar con Elle McPherson o me la acaba de chupar la exnovia de Cristiano Ronaldo". Contesto al número desconocido.

Un tipo balbucea:

-Ehhh, que pasa tío, tamos aquí, vente ya nen.
Jamás en mi vida alguien ha osado llamarme tío o nen, esto desata mi furia hacia el maldito imbécil que importuna mi sueño de ojos abiertos.
- ¿quién eres analfabeto guardián de lo vulgar?
- JAJAJA, ¡no me tomes el pelo!, vente joder, ¡que llevo una papa de cuidao!
-No te tomo el pelo, desquiciado, no soy el amigo pajero al que estás buscando. Me llamo Vanity.
- ¡Ya! Vanity, ¿eh? deja de quedarte conmigo Juanete...
- ni juanete ni ostias, mi sueño de polvo blanco no puede ser perturbado por retrasados como tú. Seguro que estás en una discoteca para pobres con camisetas falsas Dolce& Gabbana y tías ayudantes de peluquera.
- Si no supieras quién soy ya hubieras colgado.
- Tienes razón.

Cuelgo. Me tumbo de nuevo en la cama, no sin antes actualizar Twitter y chequear la bolsa de Shanghai y encender la opción del colchón "masaje Shiatsu".
Me duermo con los ojos abiertos.

http://feeds.feedburner.com/PuraVanidad-VanityDust
BlogVanity Dust