Sublime y minimalista liberación de sueños

Finalmente se quedó dormida. Respiraba sincopadamente, como si el sueño que ocupaba su mente fuera pesado y le obligara a concentrarse para ir resolviendo una por una las fantasías oníricas. Quería ayudar a esa rubia de ojos azules que yacía a mi lado. No me gusta ver sufrir a las mujeres con las que me acabo de acostar, ni que sea en sueños. Cogí un cuchillo recién afilado del primer cajón de la cocina (es el lugar universal de los cuchillos) y le corté las cuerdas vocales y diseccioné su tráquea. Quedé empapado de sangre caliente y joven. Con un par de trocitos de carne y un poco de sangre coagulada, preparé una infusión con té Darjeeling.
Pasé el resto de la tarde leyendo, haciendo aros con el humo del cigarro y dando sorbos de la infusión invernal. Me sentía útil y relajado y con el paladar agradecido por la originalidad de mis brebajes. Una sublime y minimalista manera de darle la bienvenida al último mes del año.
http://feeds.feedburner.com/PuraVanidad-VanityDust
BlogVanity Dust