¿A qué te dedicas? I'm a divergent producer, or whatever.

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Al principio, al escuchar esta pregunta, acerca de a qué dedico mi tiempo mientras no estoy follando ni lavando mi rulo, no sabía que responder. Las dudas nunca fueron buenas, así que siempre me inventaba algo, como por ejemplo:

Este es el verdadero trabajo de este señor, qué duda cabe.
1. Persigo a gente por la calle insultándola cuando lleva ropa que, a ojo de cubero, se nota que no vale más de 50 napos. (fichaje de la palabra "napos" a cargo de P. Chief, he pagado 3 napos en especie, con Estrella Damm, para lograr el usufructo del término, antiguamente llamado dinero).
2. Revendo calaveras enanas compradas a una tribu africana que venden worldwide por eBay con una cuenta secreta (para que no sean acusadas de canibalismo, venden "bolis" Bic y "regalan" la calavera molona, igual que para la reventa de las entradas del Barça).
3. Invento términos para una entidad de terrorismo lingüístico cuyo fin es petar la RAE antes de que lo haga sola. Este mes he difundido On fire, trash productor, community bukkaker, rulamen, superserdo, domingas. 
4. Estoy preparando palillos de madera con sabor a arroz integral, para reinventar el concepto del palillo del bar manolo, ya que todos ahora lo llevan chinos y la demanda, como sabes, manda.
Con el paso de los meses, sin tener todavía ni idea de a lo que me dedico realmente,  procuré acercarme un poco más a los hechos, no tanto a mis parafernalias laborales random tales como las descritas o variaciones derivadas del etilismo #hiptheraval: aparca yates, strip poker para milf, transportador de glándulas mamarias, esnifador de pezones. 
Y lo que sigue, mi actual ocupación mientras no follo ni limpio mi rulo, es lo que le conté a un indigente joven con rastas y olor a mierda que pesa con el que hablé en repetidas ocasiones en una de mis librerías favoritas.
¿A qué me dedico? Veréis (como si hablara para un auditorio, cuando en realidad el indigente es el único presente y acaba de caer dormido encima de la sección de novela negra, babeando la edición de bolsillo del primer libro de Larsson), la idea es bastante sencilla, me dedico esencialmente a la producción divergente. En inglés, soy divergent producer. La idea es también sencilla, producir contenidos creativos en desacorde con el encefalograma plano producido por la corrección política, los taburetes de bar, las revistas de cocina tailandesa, los calvos, el sentido común, las rebajas, el "no me puedo quejar, saldremos de esta, feliz navidad, te quiero, ahora te agrego, eres genial, te hecho de menos, no lo he leído, ¿nos vemos mañana?, ¿tienes hora?"
Todo, todo esto, no entra dentro de mis planes. La producción funciona o bien sincrónicamente con los tiempos que corren, celebrando cada novedad y cada nuevo acopio de fuerza del mercado, o bien buscando en los límites del mercado que, pese a seguir formando parte de él -puesto que lo tolera todo, el señor capital- permiten un amplio espacio tipo loft en el que hacer lo que a uno le da bastante la gana. Me podría dedicar a la producción divergente de contenidos deportivos hablando, por ejemplo, del deporte de follar caballos, famoso en ciertas zonas del norte de Prusia Oriental, pero resulta que me dedico a escribir otras movidas, a crear perfiles para empresas que necesitan reinventar sus tejanos skinny, o a relanzar escritores de autoayuda que recién salen de la clínica de desintoxicación. Todo es jugar a la contra, sabiendo que tienes una especie de brújula de oro macizo que te permite ponerte el viento a favor. En vez de lanzar estados de Facebook celebrando que hace sol o que 2ánimo que con fuerzas e ilusión se pueden conseguir muchas cosas", escribo acerca de lo mal que lo he pasado pensando en lo feas que son las bolsas del Zara y lo mucho que llevan sin cambiarlas. Cosas importantes, divergentes, y que cada uno saque sus propias conclusiones.
En definitiva, no hago nada nuevo, sino que curro en la misma dirección que muchos de vosotros. Aquellos que llegáis a este blog buscando imágenes de un bukkake y tenéis que conformaros en leerlo, o aquellos que pasáis por aquí para darme el toque y recordarme que mencione más a menudo a Paulo Cohelo. De ahí que simpatizar con desconocidos, destrozar papeleras y tirar huevos por la ventana sea muy importante para la producción divergente.
Mi rutina de producción divergente consiste en a) levantarme y limpiar el rulo b) usar el rulo c) limpiar el rulo d) follar e) usar el rulo f) follar g) limpiar el rulo h) limpiar el rulo i) limpiar muy bien el rulo j) usar el rulo k) follar l) usar el rulo m) dormir.
Mierda, otro día más sin saber a qué me dedico y sin producir nada especialmente divergente.
Rulo, in.
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