Periodismo Gonzo y heterónimos desbocados

Me cuesta acudir a conferencias o encuentros en las que me toca hablar. Los problemas de dicción y capacidad sintética causados por el MDMA complican mi fluidez expositiva. Pero no me siento solo ante esta dificultad, en Lunar Park, Easton Ellis nos cuenta su gira para presentar American Psycho años atrás. No recuerda en que ciudades estuvo, con quién habló y qué dijo ante cientos de personas.
Por fortuna, hoy no acudo yo como ponente, R.U.A y Robb Johan son los encargados del coloquio que tendrá como objeto debatir los heterónimos como forma artística y la relación entre arte pictórico y literatura. Entro en la librería que alberga la charla y enseño el miembro a las dependientas, mi nueva glándula implantada (28% más gorda) genera rechazo y escándalo, pero una trabajadora lumpen con un piercing en la nariz me la quiere chupar. Llega el segurata justo cuando la felación daba comienzo. Tengo que golpearlo con cuatro ejemplares de La Mano de Fátima y El juego del Ángel. Para reanudar mi circulación sangínea esnifo dos rayas de M encima de un libro de Dorothy Parker (Narrativa completa).
Llego al final de la tortuosa librería y encuentro la sala de actos. Hay unas 100 personas, de entre las cuales bastantes jubilados y una decena de gordas frustradas.
Me tumbo en el suelo y observo el techo. Una patada en las costillas. Es R.U.A con una botella de cava en la mano.
- Cabronazo, ya era hora, pensé que no venías.
Me pongo las Ray-Ban.
- No, tranquilo, sabes que la puntualidad y yo hace tiempo que no nos llevamos bien, lo estamos dejando.
- Estoy pensando en que mi heterónimo R.U.A es el puto amo, no me había dado cuenta antes. Pero folla más que yo y es más listo que yo, debería haberle parado los pies.
- Mira, te pagan una pasta para esta conferencia para analfabetos esquizos, ¿no? Pues dale de comer a esta gente y luego intenta follarte a alguna groupie virgen del público.
-Vanity, eres grande.
- No, Alá es grande.

Robb Johan lleva una visera de Las Vegas y unas ojeras parecidas a una puerta interestelar.
Suben a la tarima entre aplausos. Una chica se desmaya. La arrastro hacia el baño haciéndome pasar por su hermano. Le robo la cartera y llamo a sus amigas con su móvil y quedo para el día siguiente con una tal Luisa. También me quedo con su tanga dorado.

El coloquio heteronimista ha dado comienzo. R.U.A habla:

- Mi personaje va más allá de los límites del bien y el mal. No entiende de convenciones sociales ni chorradas que coercionan la libertad pura del individuo. Es una trasmutación libre pensadora que viaja dos meses por delante de mi propia existencia. Bien, no es así del todo, digamos que mi heterónimo ya ha vivido mi vida y cuatro o cino más completamente diferentes.

El silencio en la sala es sepulcral. Un hombre mayor con gripe A tose y una chica de 16 años vomita debido a que la leche del desayuno estaba caducada.
Es el turno de Robb John.

- Robb no nace con una finalidad tan definida. Es fruto de la casualidad. Leí Miedo y asco en Las Vegas y dentro de mí nació una mala leche condensada y unas ganas de experimentar con la literatura este tipo de crónica periodística, la llamada Gonzo.

Matt Dilexion, el moderador, reconduce la conversación y pregunta qué relación existe entre la pintura y la literatura.

-Sencillo-apunta Robb John- R.U.A ha ilustrado distintos articulos míos. Conectamos en este sentido, él es un diseñador gráfico cojonudo y yo escribo cosas que interpreta a su manera.

- ¿qué se siente al ser publicado por una gran editorial?
- No mucho, la verdad, me pagan una puta mierda.

Pasamos al turno de preguntas. Me doy cuenta de que estoy sudado. Salgo corriendo a una perfumeria y compro un Armani (tengo un dia vulgar) y vacío el frasco. Llego chorreando colonia y lanzo mi pregunta, justo después de la de una vieja que sencillamente preguntaba por qué estaban desenfocados cuando hablaban. (nena, te has dejado las gafas en casa, comenta su amiga).

- Compañeros, ¿es un heterónimo aquel personaje que emana de nuestro interior, el bicho indomable que desata la furia de lo que Southmac denomina la frustración sexual y tecnológica de este posmodernismo que tiende al hipermodernismo lipovetskyano?
- Sin duda, responden los dos al unísono. R.U.A, que recuerda la última vez que le conseguí un polvo gratis con una amiga brasileña, añade:
- Por favor, visiten el blog de este señor, Vanity, antes de que termine en las Islas Caimán fumando puros a las 10 de la mañana o debajo de un puente o en una cárcel de alta seguridad o un psiquiatra. Pongan en Google "Vanity Dust" o "Montser cock party fresh teens swallowing" y disfruten.

Me inclino y saludo cordialmente ante la campaña promocional improvisada. Las gotas de colonia Armani caen al suelo y hacen resbalar a la gente. Debido al hedor vulgar, del perfume, la chica de la leche caducada vuelve a vomitar y el de la gripe A se marea y cae al suelo. Parece la tropa de un país que subalimenta a sus soldados, como la U.R.S.S en su momento.
Saco una foto con el iPhone de Robb John y R.U.A persiguiendo a las azafatas para robar el cava. Es un bello encuentro, me digo. El libro de poesía de R.U.A se agota y le entran agujetas de tanto firmar con el pene.

La mayoría de gente le pregunta ¿qué es un heterónimo?

Con paciencia y superioridad responde:

Un heterónimo es aquella personalidad que creamos la gente con problemas mentales para no terminar entre rejas. En el mundo del arte los heterónimos del neoarte entran por la puerta de atrás pero con ganas de robar el género de los stands más grandes de la feria. Pero no te preocupes, compra el libro y con eso ya tienes suficiente para resolver los problemas de tu vida.

-¿Pero eso no corresponde a Jorge Bucay?

Es mejor el papel de liar Smoking 300 u OCB 250.

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