Nada de placebo. El trastornado mental

Una vez puse un anunció en Internet con el fin de conocer a personas “con enfermedades raras”. Respondieron 910 personas. De las cuales 220 eran tías. De ellas, me follé sólo a 4, ya que las demás tenían más de 22 años o eran feas y con delirios mentales insuficientes para atraer mi atención. Del resto, los tíos, me llamó la atención un caso en particular. Kierk Und Vol Nelsen, al que llamaremos KUN.
El tipo me contestó el correo de una manera poco habitual:
-Perfecto, quiero dos gramos bien cortados, nada de placebo. Gracias.

Quedé con KUN protegido por mis dos guardias de seguridad, para asegurar que, si al zumbado psicótico le entraba algún delirio no diagnosticado, no importunara mi estado mental de plena quietud y paz.
Lo primero que hizo KUN fue preguntarme si conocía alguna buena tienda para comprar souvenirs de Barcelona.
Ante tal personaje de oscilante personalidad, saqué el libro “enfermedades bizarras del postmodernismo” e investigué. Hallé, tras unos minutos, una enfermedad que podía cumplir con su cuadro. “Personalitatis et realitum mutantis”. Es decir, un tipo que confunde a la gente con otra gente y su personalidad con la de otros. Cuando contestó mi mail no recordó que respondía interesado en mostrarme su enfermedad rara a cambio de un bocadillo, sino que me confundió con su dealer. Cuando llegué al bar, se creía que él mismo era un turista que estaba en Barcelona. Una vez ubicado el zumbado, un loco con personalidad cambiante y realidad colindante variable, lo único que me quedaba por hacer era disfrutar de sus disfunciones y defectos para reírme de él (no confundir con con él) y tomar algunas notas para utilizar en futuros proyectos.
Cambio de personalidad 3.
KUN: Las groupies de 18-3 son las que la chupan mejor. YEEEAHH. El otro día firmé para EMI, estoy grabando un disco en solitario.

Vanity: Enhorabuena, KUN. Supongo que tu vida tiene algo más de sentido. Quiero decir, cuando follas todo parece más agradable y ambos sabemos que las tetas emergentes (18-3) son un lujo, un bien precioso que hay que cuidar como las amapolas en verano.
KUN: Correcto, a parte, soy una máquina de hacer estribillos pegadizos. Mira. Entonces tú y yo/celebramos el adiós/te odio mogollón/tócame un cojón.
Vanity: Joder, pareces un rocker de verdad, de estos pajilleros pijos de 20 años que emulan a los Arctic Monkeys.
Cambio de realidad 4.
KUN: Padre, he pecado. El desatascador no debería haber entrado en mi recto y mucho menos en el de mi perro. Hacía muy buen día, los pájaros cantaban dándo círculos alrededor del árbol del parque público de enfrente de mi casa. Todo era feliz. Tuve un apretón, fui al baño, y el pobre desatascador me miraba, solo, triste, abandonado. Y me lo metí por culo.
Vanity: Comprendo joven KUN, pero deberías practicar la poligamia. No puedes dedicarte a utilizar objetos alargados de tu casa para satisfacer los deseos carnales traseros. Vaya, déjate de chorradas anales, las mujeres son el objetivo real de esta vida. Dos tetas, un coño, un culo, una boca, ese es el camino.
Cambio de realidad 5.
KUN: ¡Cabrón! Sabía que eras uno de ellos. Malditos ecologistas, siempre pensando en hacer crecer árboles hasta en los puticlubs. Si nos estamos quedando sin bosques es porque vivimos mucho mejor que antes, nada más, dejad de joder con vuestras puñeteras pancartas.
Vanity: No lo entiendes, se trata de repoblar el mundo de plantas de marihuana y crear laboratorios de drogas sintéticas con energía solar. Nada más. ¿Acaso crees que me importa que las focas y las ballenas se vayan a la mierda? El hielo en los polos no sirve para anda, como mucho para hacer cubatas al fresco.
Cambio personalidad 6.
KUN: noto energía en tu interior, amigo. Es pura y fuerte. Pero tienes una áurea muy poluta, sucia, degradada.
Vanity: Vidente, creo que tienes razón, si tenemos en cuenta que sólo como carne y fumo 25 cigarros al día y tomo vodka antes de irme a la cama y me levanto con 2 rayas.
Cambio de personalidad 7.
KUN: dame la espada, samurai, tienes la batalla perdida contra el Rey Mongol VI. Mis tropas están atacando el castillo de tu princesa.
Vanity: Amigos-llamo a mis seguratas con un chasquido de dedos- este tipo está saturando mi humor, paliza. Ya.

La cara de KUN impacta contra los cristales del bar. El cristal se rompe y su cara se desfigura en un pozo de sangre. Ahora estará tranquilo un rato más. Me relajo. La violencia gratuita para con seres tarados me relaja. De hecho, me inspira. Salgo del bar sin pagar la cuenta y con la libreta llena de notas sobre KUN, que hoy dormirá en el hospital, aunque para él quizá sea una excursión a los montes afganos.

Fuente imagen: www.azstarnet.com/sn/review/163359

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