La ininterrumpida patrulla urbana de Job para evitar La Invasión inconcreta

vd2000.jpg
Toda una vida como vigilante de parking para que te pase esto.
Duermes cuando no deberías y estás despierto cuando no toca. Esto es lo que le pasa, por ejemplo, a un vigilante nocturno de un parking guarro del Eixample. Como mucho, a despachar a los borrachos que estucan con meado la pared que tan cuidadosamente pintó en verano. Y el día menos pensado, un zumbado con un Mercedes pierde el control debido a un excesivo mordisco de una rubia letal en su prepucio, y le revienta la caseta. Así sus hijos se quedan sin manutención y su mujer, ya infiel, se va con el otro maromo, también vigilante de parking, pero de la competencia, en la calle paralela. Aunque esto no nos acaba de interesar, como tampoco el destino de la humanidad. Hablamos de desórdenes horarios. En el caso del tipo del parking, le pagan. En el caso que nos atañe, el de mi buen amigo Job, no.
Nadie le paga. Pero el así cree que debería ser. 
-No duermo para proteger a mis conciudadanos. El mundo está muy mal, y yo quiero estar preparado por si llega La Invasión. Llevo 5 años sin dormir, al servicio de mi gente. La policía no sirve de nada, solo para poner multas de mierda a gente despreocupada que no tiene la culpa de tener una legislación tan restrictiva. ¿Acaso tú has votado que existan semáforos? ¿eh? ¿eh?
Nuestro amigo Job nunca ha especificado en qué puede consistir La Invasión. Podría tratarse de un nuevo producto de Coca-Cola, o de una avioneta que rocíe ácido sulfúrico en las pelucas de los gordos. O de un anuncio de televisión en que las tías no estén suficientemente buenas.
Job no duerme. Pasea. Calle a calle, se las conoce mejor que un taxista. Le conocen las putas, los pakis, y los skaters del centro. También la policía, pero no pueden decirle nada porque solo pasea desde hace cinco años, jamás a dormido en un cajero o en un burdel. No ha hecho nada malo. No sabemos si come.
Según Job, no pasea, PATRULLA. Ha pedido al Ayunamiento, a la CIA y al FMI que le paguen, ni que sea, un traje decente, ya sea smonking o chaleco antibalas. Algo digno, vaya. Nunca le han respondido. Y no se atreve a pedirle a sus conciudadanos dinero. Está a su servicio, y no debe cobrar por ello, es vocacional.
Como decía, no sabemos si come, pero cada día podemos dormir tranquilos, se alimenta de valor por nuestra seguridad. Ustedes también. 
Job, gracias compañero, esperamos que no te toque defendernos de una Coca-Cola para anoréxicos.
http://feeds.feedburner.com/PuraVanidad-VanityDust
BlogVanity Dust