La camarera va en bicicleta

Mierda, respondiendo comentarios y mirando Youporn (especialmente un vídeo de un swallow que he votado con 4 estrellas sobre 5), se me han hecho las 7 de la mañana. Noche larga, sí. Extremamente poco intensa, también.

Salgo de casa a las 19h para reunirme con Stephy (hace casi 12 horas ya...). Es una chica que no veo desde hace meses (¿años?) y la saludé ayer por msn, motivado por el hecho de quedar con una chica de buen ver y grandes pechos que pudiera torear sin esforzarme demasiado. Quedamos en un bar cerca de Paseo de Gracia con Diagonal (evidentemente zona medio-alta) que he elegido yo. Bar-restaurante con carácter, tienen las botellas de vino a la vista y las mesas son de mármol blanco. Cocina selecta que nunca he probado pero que sin duda algún día probaré. Llego puntual a la hora mientras me pregunto si debería haber hecho como Patrick Bateman y llegar con 4o minutos de retraso. Ella ya ha llegado (¿he olvidado decir que le dije un quieres quedar algún día y ella me dijo-¿mañana?) y espera mirando al móvil como toda/o chica/o POSMODERNA/O que quiera fingir que hace algo de provecho cuando en realidad relee los mensajes de cumpleaños o las fotos de su perra/o gato/a durmiendo en el sofá de casa.
Aparco mi moto de 125c.c con aspecto deportivo sin caer en el rollo (xulikoh_moreno) de color azul eléctrico y ella me sonríe y se acerca. Pongo la pitón valorada en 70€ que me regaló un amigo sin ningún pretexto y me fijo en ella. Cuando he escrutado el 100% de su cuerpo gana por mayoría absoulta el: joder que buena está, ha adelgazado y su piel está perfectamente bronceada (¿eso es extrema izquierda o extrema derecha o un puto partido de centro financiado por la C.I.A para derrumbar la dictadura fascista de mi polla para imponer una democracia decente y exportar coca-cola?). Mierda, la metáfora no tiene sentido. Never Mind.
Sus enormes tetas, que dudo que cupieran en mi mano, quedan perfectamente tapadas por una camiseta Kitty de color gris que estimo en unas 1.500 pesetas. Coño, tiene 22 años y una camiseta así debes tenerla desde los 10, así que la abuela cool que te la regaló la pagó en pesetas seguro. Pantalones tejanos sencillos y chanclas negras con cierto estilo.
Tiene una cara luminosa y unos ojos absorbentes. Stephy, recordemos que lleva una camiseta de Kitty, empezará filosofía (no riáis, va en serio) en dos semanas. Por la tarde resulta que intentará terminar no sé que módulo de grado medio (¿superior?). Es decir, que la tía se cree que va a estudiar filosofía y un puto módulo de 8 horas diarias a la vez. Me jacto contándole lo chunga que es la carrera y celebro haberla dejado para poder pasarle la mierda a otro/a. Spence es un tío fuerte, por eso sigue ahí. Le digo que tendrá que leer la Ética Nicomáquea de Aristóteles y aprender un montón de palabras en griego que no sirven para ganar pasta en el futuro. Deberá leer también "Eso que somos", el ensayo de un profesor iluminado que te revienta la cabeza a las 8 de la mañana con la hermenéutica del ser. Un profesor de Hª antigua le contará chistes verdes mientras deja el Mundo deportivo en la mesa y apunta frases sueltas en la pizarra. Parece algo abrumada por tanta información aunque pretende mostrar indiferencia ante tal cantidad de adversidades, cosa que comprendo, yo hice lo mismo.
Me fijo en su culo mientras andamos y aunque ha disminuido (antes era demasiado grande), sigue sin dejar tenerle ese cuerpo diez que tanto me/nos gusta. Lon que falla son las caderas, eso no se puede operar (¿o sí?). Nos sentamos en el bar. Pido un café con leche y ella un Nestea. Fumo un cigarro American Spirit con flitro OCB y papel Smoking 300 ( el paquete de 35gr. cuesta 3,20€, flitros y demás no recuerdo) y nos dicen que la mesa está reservada a las 20:30 para cenar. Me siento Patrick Bateman cuando lo echan de Dorsia.
Hablo brevemente sobre mis viajes (London, Ibiza) sin entusiasmo y ella me cuenta fascinada lo super mega osea gran viaje a Holanda. Asiento con la cabeza y no miro a sus tetas pero pienso en ellas todo el rato. Doy una larga calada y me pregunta:
-¿Me lías uno?. Es que no sé liar.
Asiento compasivamente y preparo un cigarro para Stephy. Se lo doy prestándole mi mechero Clipper con funda de Amnesia (7€). Se fija en él y sonríe. Sigo criticando la carrera de filosofía, de momento es el mejor monólogo que me siento con ganas de interpretar. Me escucha con atención y añado informaciones falsas para desubicarla un poco más. Algunos profesores son de una secta, la universidad recibe fondos de sociedades masónicas con lo que el existencialismo de Sartre y el Marxismo están censurados, se rumorea que un profesor se tira a alumnas mientras las azota con libros que si los lees al revés son una profecía satánica (¿da morbo esto último eh?). Le digo que hay cámaras de seguridad por todo el edificio y que es curioso que la universidad del libre conocimiento sea el paradigma de Orwell. Sé que sabe de que hablo (1984) y sé también que no lo ha leído cosa que suma un par de puntos más.
Me habla sobre un viaje super osea mega místico, zen y trascendental que hizo con una amiga y dos tíos amigos suyos a su pueblo en Cuenca (no riáis, en serio). Me dice que miraron vídeos documentales. Mirando la calle por dónde circula un BMW serie 1 de color blanco metalizado, le pregunto cuales. Cosas sobre psicología. El BMW debe costar unos 23.000€, pienso. -Psicología, ¿eh?. Sí, y luego teníamos unas conversaciones muy osea abstractas con mi amiga que mis dos amigos no entendían y se ría en plan jijiji que culta soy osea ya ves, ¿sabes?. Me la imagino chupándome la polla mientras le recito a gritos algunos versos de Bukowski y ella me mira sorprendida con mi polla en su boca y entonces eyaculo dentro sin avisarla y ella se atraganta.
-Ponme algún ejemplo de esos documentales tan interesantes. No sé da cuenta de hasta que punto espero la respuesta más estúpida posible.
-Bueno... inteligencia emocional.
Estoy a punto de decirle que si viviéramos en los años 80 me hubiera sorprendido que me dijera eso pero que en el puto año 2008, en pleno POSMODERNISMO, hablar de inteligencia emocional es como decir que te vas a Australia para ver canguros, o a Tailandia para comprar cosas en los almacenes MBK, uno de los Malls más importantes de la ciudad. Es decir, me alegra saber que mirabas esos vídeos...pero, ¿dónde los conseguiste?, ¿de regalo con la revista "Cuerpo, mente?. Para ganar algunos puntos más, le hablo del libro (que no he leído). Le cuento que está editado por Kairós y que conozco a su editor personalmente. He comido un par de veces con él y tiene mucho sentido del humor. Suele escribir ensayos sobre religiones minoritarias en el extremo oriente. Me mira sorprendida y me aburro soberanamente.
Nos echan del bar y le propongo ir a mi casa para enseñarle los libros de filosofía e intentar dejárselos para luego cobrarle más adelante (antes de que haya dejado la carrera). Me sacaré unos 30€, lo que equivale a una mamada a una puta de las ramblas sin papeles. Nai, sabes que no frecuento ése tipo de servicios, lo que pasa es que siempre me paran por la esa zona y me tocan el paquete y me dicen su tarifa. Yo les digo que tengo Scort personal y ellas no lo entienden y me alejo de ellas como quién se aleja de las avispas en una piscina climatizada en pleno invierno. ¿Hay avispas en pleno invierno?. Hoy me salen unas metáforas excesivamente trash. Llegamos a mi casa y le paso los libros y le leo algún fragmento de Kant del libro "Eso que somos" y ella asiente fingiendo comprender y yo leo sabiendo que ella sabe que en el fondo yo sé que ella no entiende. Y los dos actuamos naturalmente. Le enseño el tema de Digitalism que compré en Londres y ella cree reconocerlo. Osea sí, es super bueno. NI PUTA IDEA.
Acelerando el relato, cenamos en un restaurante libanés y entonces aprovecho para explicarle lo idealista y romántico que soy con las mujeres y el amor. Ella se muestra interesada. Mi intención es follármela pero sé (sabía) de antemano que no ocurriría. Por lo menos esta noche. No me preocupa en absoluto. Con su desbordante inteligencia afirma:
-Eres muy romántico, ¿no?.
Pasa un rato más y me tomo un café. Nos despedimos y ella repasa mentalmente la agenda para decirme cuando está libre. Me dice emocionada que la semana siguiente va a París. Ajá, huhu. Genial. Me dice que estará por el Msn y le digo que ok.
En casa de Bella hablo con Spence y Bella me cuenta por encima su viaje a Marruecos. Bella es una mujer con áurea de inasequible. Te deja entrar cariñosamente en su juego y tu entras pero sabes que no tienes ni idea de las reglas ni de qué coño hay que hacer para anotar un tanto. Eso termina por desanimarte (¿has estado animado alguna vez?) y entonces te "conformas" siendo su amigo, uno de sus 456.344, y la cosa se estabiliza y el deseo hacia ella va disminuyendo y al poc tiempo vas a por otras chicas. Me siento cómodo con los dos y nos reímos y hablamos de un par de libros y Spence y yo tomámos Nestea de naranja y Bella vino. (conduzco, por eso no quiero beber, sólo me quedan 8 puntos en el carnet).
Vamos a plaza real en moto, la de Spence y la mía y llegamos a un bar raro. Pequeño y lleno de guiris supuestamente cool. Pido una clara y Bella baila y todos bailamos con ella y ella saluda al 67% del local y te presenta a gente que no miras ni a la cara.
Te ríes con Spence. Él debe irse antes ya que mañana (dentro de 2 horas), trabaja. El hecho de quedarte a solas con Bella (y sus 23 amigos en el bar) no abre ninguna perspectiva interesante para ti. Llegan tus colegas y hay un mejicano que va fumadísimo y que siempre te ha caído bien por lo loco que está. Ex camello, estudiante de diseño gráfico, lleva un sombrero que le queda bien, aunque no hace juego con su ropa. Lleva una camisa a cuadros demasiado ancha y unos pantalones que no ves por la mala luz del local y luego te olvidas de analizar.
El mejicano mea en el cristal de una caja de ahorros de no se que comunidad autónoma. Vamos a Sidecar. Pago 7€ que me dan acceso al local y a una cerveza (cubata+2€). Como temías, la música es una jodida mierda de indie rock que te revuelve el estómago. Está medio lleno de turistas jovencitos y engreídos y medio llena (medio+medio=1, bueno, ¿eh?) de gente fea y mal vestida. Deambulas con uno de tus colegas y notas como él tiene unas ganas tremendas de pillar. Tu no sientes esas ganas ni que te esfuerces en bambolear tu cuerpo de manera torpe al lado de tías que en la oscuridad parecen mínimamente guapas. Pienso en Patrick Bateman y lo imaginas con su traje Armani perfectamente planchado y su pelo engominado con una gomina de un precio que equivale al 80% del PIB de Zimbawe. Sacaría su cuchillo que vale el 200% del PIB de Corea del Norte y dellogaría a todo aquel que le viniera en gana. Luego llamaría a su abogado y decidirían comprar el local y cerrarlo y reformarlo y venderlo a unos chinos que montarían una tienda de 1001 mierdas de entre 0 y 10€.
Tienes ganas de irte y ves a tu colega que se está enrollando con una tía. Cuando te ve viene y dice casi avergonzado:
-Joder, es muy fea, que bajón. Bueno, me llevo ésta cerda a casa y mañana ya buscaré algo mejor.
Asientes valorando positivamente su decisión. Te encuentras a un gran amigo de la universidad de economía y le saludas y sabes que a él le gusta la música y te parece de puta madre y te lo pasas bien unos 15 minutos. Luego vuelve a mi mente Patrick Bateman (¿por qué paso constantemente de primera a segunda persona?). Está guapo y habla con chicas por aquí y por allá. Su primo lleva rastas y te cae bien desde el principio. Piensas que él y tu sois los únicos normales en éste puto antro (¿es normal tener pensamientos asesinos y pensar en Patrick Bateman?). Entre todo ello hablas con unas guiris y te dice una alta y regordeta que es de Londres. Vaya, Londres. Yo he estado allí, vivía en Bow Road. Parece sorprendida y aprovecho para decirle que éste local es una gran mierda y ella asiente y le digo que prefiero cosas tipo Fabric, la mejor discoteca techno de Londres. Ella queda fascinada por mi buen gusto y me da su móvil y le apunto mi número sabiendo que probablemente no me llamará. Cosa que no me preocupa en lo más mínimo.
Luego una chica se te tira encima y no te das cuenta de que es la cerda de la discoteca (siempre hay una). Ni fea ni guapa y cachonda perdida y hace lo mismo con todos, pero como tu bailas con las manos cerradas y todos los músculos tensos para responder con un buen empujón al más mínimo roce, no te das cuenta. Le dices que te llamas Patrick Bateman.
Salgo fuera con mi amigo de economía y su primo. Ellos se hacen un canuto. Viene una tía y nos pide un cigarro y la mandamos a la mierda. Le digo que se pierda y me dice que no le falte al respeto, que es mujer. Ah, eres mujer, entonces perdona.¿Te pierdes ya?. Le digo si tiene Visa Platinium y me dice que no es millonaria y que es camarera y que por eso va pidiendo cigarros. Mi rostro permanece impasible ante tal declaración de "tengo ingresos bajos". Le das 50cnts. a un pakistaní porque vende birra con música y eso te gusta y no quieres birra pero le das dinero. Felicitas a otro pakistaní porque su país tiene armamento nuclear y eso hace que India no se pase con ellos. Lo entiende al cabo de media hora y queda muy complacido.
Te despides y te vas. Llego a la moto no sin antes mear en cualquier sitio (restaurante o caja de ahorros lo más pija posible). Antes comentabas con tu amigo de economía que eres de la Alta Ribagorça y te has descojonado. Meas y luego un par de putas se te echan encima y te tocan el miembro y piensas en Youporn que es más barato y en Nai que es mucho más cara pero que siempre te complace.
Llego a la moto con ganas de usar la pitón de 70€ (es de cadena metálica) contra la cabeza de alguien.
Y, entonces, todo se detiene. Solo detectas un movimiento en el espacio tiempo. Unas ruedas, unos pantalones shorts azules, unas piernas atléticas. Una camiseta hyppie. Pelo moreno, oscuro. Liso. Cara relajada.
Y te das cuenta.
La camarera pobre
va en bicicleta.
Son las 8:16 a.m
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