Humillación pocket edition

- Lo que pasa es que no somos lo suficientemente bohemios para que se quite la camiseta estando nosotros delante. ¿Verdad, Zöe?

- Zöe me dedicó una mirada de niña inocente, a lo gato de Shrek, mordiéndose infantilmente los labios, sugiriendo un silencio fácilmente interpretable como un "no sé que decir, prefiero callar y que quede como que paso del comentario, i'm over it".

Una vez más, Zöe aprovechaba cualquier pretexto para hablarnos de su activa vida sexual o, si más no, reafirmar la predominancia de su actitud sensual-sexual para con los hombres. Sí, sé que sensual y sexual no son la misma cosa, pero Zöe alternaba ambos conceptos sin miramientos, aunque sin mencionarlos. Para ello, solía hablar de situaciones que me sugirieran una u otra cosa. La que acababa de soltar era algo así como:

- Me quité al camiseta escuchando Zebda cenando con un amigo en su casa. (resulta que hay un tema del grupo que se llama "quitate la camisa").

Mi compañero de trabajo, que pasa bastante de Zöe y sus jueguecitos traviesos, espetó como réplica un "cuando te pusimos la canción aquí, no te la quitaste".

-Porque no había vino en la mesa.

Y ahí intervengo moi même, con la frase que da entrada a este post.

Jodido círculo, ¿no?. Da palo leer arriba de nuevo la frase, ¿eh?. Vale la pena, con tal se pueda apreciar de nuevo la humillación pocket edition que le he dedicado esta mañana.

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