Fiesta en Montecarlo

Baja del avión quejándose ante el equipo de vuelo de la mierda de asientos de primera clase.

-¡Jodida mierda! tendré que llamar a la puta acupuntora, al quiroprático y a mi dealer para superar esto. Me duele la espalda. Váis a tener problemas con mi equipo de abogados. Lo juro por Paris Hilton.
- Lo sentimos señor Vanity.
- Regálenme la botella de vodka por lo menos.
-Si señor Vanity, aquí tiene.
-Gracias, eso me suaviza.

Bebe a morro en el autobús que le lleva hacia el edificio principal. Brad Pitt le pide un trago.

- Y una mierda, tu papel en Burn after reading es de aficionado. Cómprate una botella en el duty free.

Montecarlo es una ciudad de lo más agradable para el viajero acomodado. Un Bentley de 350 caballos lo espera en la salida. Un tipo negro vestido con un smoking negro aguanta un precario cartel con letras Times New Roman; "Vanity".

- Are you Mr. Monscock?
- Yes Sr.
-Welcome Mr. Vanity

Vanity sube al coche y se da un golpe en la frente, especialmente con el vodka suele tener problemas motrices, y con la botella en la mano se complican más.

- Saca su iPhone de la chaqueta Armani y ve que no le han activado el Roaming. Lo tira por la ventanilla.

Llegan al palacio del duque. Pasan el primer control de seguridad sin problema y el coche se adentra por el sinuoso camino rodeado por un jardín oriental. Un centenar de bonsais flanquean el sendero hacia la mansión.

Algunos deportivos, la mayoría de colores discretos, desfilan pacíficamente dejando los invitados en frente de la entrada, protocolariamente preparada con la alfombra roja.

Un hombre le ofrece un cóctel de color anaranjado. Lo acepta sin rechistar y pide otro al instante. Con las dos copas en la mano, busca al amigo ruso de Beigbeder. Vanity celebra los tópicos. Cuando atrae su atención, tira las copas hacia atrás bien lejos hasta que se rompen contra una pared blanca con fornidos relieve. Solo una chica morena le rie la gracia.

Hay muchos invitados, la mayoría conocidos en el ámbito artístico y cultural de la vanguardia europea. El duque es un perfecto cretino, pero tiene dinero y financia muchos proyectos de los allí presentes. Finje ser un tipo culto y selectivo, y secundado por artistas cree estar más cerca de su objetivo.

La chica morena se acera a Vanity con un andar relajado y seguro. Clava sus ojos negros en los verdes de Vanity y el se deja poseir por el karma sensual de la mujer.

- Hola Pene
- No me llames Pene, por favor.
- Hola Cruz.
- Joder, no tengo polla ni soy jesucristo. Tengo un óscar, ¿lo sabes no?
- Algo he oído. Felicidades.
- Cómo van tus blogs?
- Ya sabes, los bloggers nos movemos en el ámbito marginal, no somos directores o actores, pero nos lee mucha gente, aunque no lo reconozcan. Más o menos como los votantes del PP, nadie los vota pero luego sale el fachilla interior y pam, revés.
- Ya, entiendo.
- Dudo que lo entiendas, pero tu escote de hoy me apetece.
- ¿ En qué andas trabajando?
- En comerte las tetas. También en un conjunto de relatos en los que me muevo por fiestas ficticias, con lujos aparentes. Hago pocas descripciones de los lugares, pongo 4 nombres propios y algunos detalles tópicos para ambientar. La idea es que todo el mundo ha visto en películas el lujo por el que me muevo, con lo que no quiero redundar en parecer realista. Lo que me interesa es Vanity, qué dice, qué hace, qué come, qué piensa. Es la teoría del Ego, del no va más, del paso de todo. Incluso de la medicación psiquiátrica y de los radares que obligan a ir a 80 al entrar en una ciudad. No es que la ley no me importe. Bueno sí, la ley no me importa. Verás, el mundo dentro de 20 años será completamente irreconocible, habrá mierda por todas partes y guerrillas armadas que serán los nuevos caudillos de las ciudades. Se confundirá Kabul con Paris y el mejor transporte será el quedarse en casa, convertida en una choza destroazada por la IV GM. No me mires así, la III ya ha empezado, concretamente desde el 11-S. Viendo toda esta mierda que se avecina, no me queda otra que intentar ser infeliz de todas todas, ya que cuando el mundo se hunda definitivamente llegaré al Nirvana y me iré por todo lo alto. Así que ahora necesito dinero, drogas, sexo y blogs en los que rellenar mi furia solitaria. Luego ya vendrá el fin del mundo y, con ello, la felicidad.
- Ajá, yo estoy preparando una peli que se llama Mustafá, Häalam, Bagdad. El gobierno Irakí, impulsado por EE.UU ha dado dinero a Maderero para que grabé una peli promocional ahí, para aumentar el turismo y tal.
- Te apetece bailar Pene? he traído el Mac. Lo tengo en el coche. ¡Hey Monscock! Trae el Mac.

Vanity pregunta al Duque si tiene un buen equipo de sonido y le dice que la sala rave está en la casa anexa. Se dirgen hacía allí.

Los primeros beats suaves adelantan y provocan expectación, algunos invitados han dejado sus charlas sublimes para ir a escuchar a Vanity live en la casa anexa Rave.
Pene, ansiosa por desatar su soberbia oscarizada, sube a una tarima y se despelota, quedando en ropa interior.
Los beats se vuelven más duros, y la melodía minimalista elaborada a base de distorsiones de Alva Noto y melodías Mathew Jonsonianas confabulan para hacer despegar Montecarlo entero hacia el limbo del hedonismo y el rock my religion.

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