El show afterpop con vocabulario intempestivo

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Empecemos el show con un condicional:
Podría decirse que la música electrónica es el no discurso musical, el código cero deontológico de la música. En palabras más mundanas, la música destilada al puro compás 4/4.
Dicho esto, pasemos al pretérito.
Una vez compré algo que no necesitaba, pero sólo fue una vez, porque todo lo que compro lo necesito. Soy fruto de la reflexión sobre la tecnología de Ortega y Gasset, las necesidades primarias y secundarias se confunden fácilmente, hasta tal punto que mi bastón dorado importado de Etiopía puede ser esencial para salir a la calle a destrozar papeleras.
Continuemos el show hablando de pezones:
Los pezones son tolerables en varios tamaños, siempre en función del tamaño del pecho. Tetas grandes, pezones grandes; tetas pequeñas, pezones pequeños. Siempre que no sea así, perdemos el equilibrio renacentista de Michelangelo y pasamos a la categoría tan controvertida de bizarre tits en xvideos punto com.
Sigamos con el maravilloso mundo de las alegorías copernicanas:
El Afterpop, término al que no recurro desde hace tiempo, se puede aplicar a los geriátricos. La tendencia geriátrica dominante es hacer que los viejos/as olvidados en sus respectivas celdas acondicionadas sean artistas. Producen cuadros daltónicos y figuras de barro que luego exponen en el centro del barrio. Si distorsionamos el concepto afterpop podemos afirmar categóricamente que producen objetos pop emulando los artistas convencionales, puramente pop, pero ayudados por enfermeras ninfómanas que lo primero que hacen al conseguir el trabajo es comprarse una moto de pequeña cilindrada e ir a cenar a un chino con su novio. Los abuelos artistas merecen todo mi respeto, pero seamos sinceros, ellos lo que quieren es mirar la tele.
Show reflexivo:
EN este fructífero mes de enero, como se habrá notado, mi azulada mente está llena de reflexiones, y los relatos quedan en segundo término para reaparecer con el fin de exámenes y la debida dosis de polvo blanco, tan agradable y productiva.
LO más enternecedor es que no solamente los viejos/as quieren mirar la tele, todo el mundo quiere verla. Los 4.200.000 parados no son causa de la baja productividad de nuestro país o del excesivo absentismo laboral. La gente común está demasiado ocupada viendo la tele. Los modernillos están en Facebook, los listos en Fuckbook y los enfermos mentales ricos y postnietzscheanos están escribiendo en blogger para cambiar el mundo y hacer regresar el stalinismo warholiano. Pero los que miran la tele son los que no pagan impuestos y van a la seguridad social porque les duele una muela. Todos los demás, Facebookianos y fuckbookianos tienen un sencillo problema de falta de autoestima autoregulable colgando fotos de su último viaje a México o Marina d'Or.
4.200.000 millones de parados son una cifra envidiable, plenamente acorde con el aumento del cáncer de cerebro y la cirrósis múltiple y la abrumadora tasa de analfabetismo funcional.
Regresando al Show techno:
EL exsorcismo tectónico produce un inquietante temblor de tierra que masajea nuestros circuitos sensitivos y nos convierte en títeres de la naturaleza. Es como un eructo propio de una indigestión, que libera al mismo tiempo que produce en el sujeto un sentimiento de culpabilidad. El techno destroza el tejido neuronal del lóbulo prefrontal, e incrementa la segregación de dopamina. Pero todo esto es vocabulario intempestivo, así que voy a transcribir la entrevista que le hice a Jonas Repson, el DJ más cotizado de Barcelona.
-Hola Jonas, ¿Prefieres Facebook o Fuckbook?
-Bueno, he descubierto Facebukkakebook, enfocado a las eyaculaciones faciales en grupo.
-Siempre a la última y con tanto dinero.
-Claro, pero recuerda que comencé pinchando en fiestas para viudos, you know.
-Los comienzos siempre son duros, salvo en mi caso, claro. Dime, ¿Cómo llevas las colaboraciones con el sello alemán de BTrichControl?
-Mejor que nunca, como ensalada con MDMA para crear temas únicos.
-Me alegro, felicidades.
Dicho esto, Jonas se levanta de la mesa triangular de madera recia finlandesa y rompe una copa de cristal contra el suelo en muestra de su equilibrio espiritual. Salimos del bar a por nuestros bólidos, sin pagar.
Fuente imagen: http://www.duncancumming.co.uk/photos/dj1529.jpg
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