El momento en que giran la cam y te lo enseñan todo

Show-Me-Your.jpg

Lleváis mucho rato hablando. Tú te remueves en la silla, ansioso y escuchando con atención todos los matices de su voz, tratando de comprender cómo fluctúan sus emociones y calibrando sin cesar si estás siendo capaz de manejar la conversación para llevarla a buen puerto o, por el contrario, estás perdiendo una oportunidad de oro para llegar a más. Cuando lo dabas por perdido y pensabas que tu sueño de verlo todo seguiría en la lista de fantasías to do en vez de la lista de epicwins, se atreve a poner la cam. Te recompones en la silla, miras al frente y sonríes modestamente. Ante todo, siempre, humildad ante lo sublime. En contra de lo que piensas, finges naturalidad, como si quisieses dar a entender que dabas por hecho que, tarde o temprano, lo iba a hacer. Es tal y como en las fotos, pero más natural. Por su aspecto, dirías que salió ayer, o en todo caso hace pocas horas. Seguís hablando de todo un poco. De lo que le gusta escuchar, de por dónde sale, de dónde estará la próxima semana. Entre medio de todo ello, le lanzas preguntas en las que te expones más y esperas una respuesta más profunda, escalando otro nivel. Tu cautela es tal que casi le preguntarías si le importa que fumes, pero está claro que la imagen que tenga de ti poco importará a partir de ahora y que, a través de la pantalla, el humo molesta mucho menos que una mala conexión. Los minutos vuelan, sabes que no te queda mucho y tratas de sacárselo todo, procurando que todo aquello de lo habláis le vaya dando confianza y se tome algunas confidencias más. ¿Te lo enseñará esta vez? Ahí va. Como si nada, el dj al que llevas tanto tiempo intentar entrevistar gira la cámara y enfoca su estudio. Teclados, baterías, ordenadores y un par de altavoces muy, pero que muy grandes, ocupan tu pantalla y tu retina. Respiras hondo, asientes y entonces sí tienes la certeza de que has llegado en la entrevista hasta el lugar adecuado para darle al play.

[Basado en hechos reales con: Barem | Thomas Fehlmann | D'Julz