Entrevista a R4. O cómo no ser un batería del siglo pasado

R4: «Baquetas, scratches, temazos y mucha actitud»
 
Existen dos tipos de músicos —o escritores o amas de casa—, los que llegan a ello ya grandecitos o los que lo han mamado desde la cuna. No es que un camino tenga más mérito que el otro, pero siempre me ha fascinado la gente que desde antes del instituto ya estaba metida en algo que le acompañará toda su vida. Ahí tenemos a R4. Su proyecto actual como batería trata de juntar a un Dj de puta madre, Darth Mike, con sus baquetas, y hacer un directo los dos que de los que en estas tierras no estamos acostumbrados a gozar. De hecho, hay gente que en sus conciertos se mira alucinada, del rollo, ¿cómo puede ser esto? y es cierto que es delirante. Recordemos la frase del señor Ford: si le preguntas a la gente qué medio de transporte quiere, te pedirá un caballo más rápido. Y Ford les trajo el coche. Y el nuevo proyecto con Darth Mike viene a ser eso: un descapotable en un panorama en que la gente mira al cielo sacando la cabeza por la ventanilla. Conozco a R4 desde que volvíamos juntos del instituto mirando las faldas de las chicas —tanto del curso anterior, como el nuestro o las mayores, todo vale, siempre— y tirando piedras a los coches caros de la zona. Y ahora es de aquellos colegas que diciendo que los conoces te ahorras explicaciones y te saltas un par de pasos para ligar contando que a parte de asesino en serie también eres simpático y sabes follar.
 
Comenzaste por el piano, ya desde un chaval, dándolo todo, rollo Chopin. ¿Qué tal esos inicios? ¿Te sigue molando tocar a Mozart aunque ahora te muevas por otros derroteros?
La verdad es que sí, Vanity, el piano es algo que me quedó dentro y nunca he olvidado del todo. Es como montar en bici. Supongo que me pasé al skate —se parte— en busca de más acción. ¡No hay nada como sacar sonidos dando golpes a las cosas!
¿Cómo entras en el mundo de la batería? Estuviste un tiempo escribiendo, pero realmente lo que te atrapó de nuevo fue la música y los directos. 

Crecí dentro de esa generación de chavales obsesionados con la fama y las estrellas del rock. Ahora que sé algo mejor de qué va el tema me he dado cuenta que lo único que cuenta al final es la música y el arte. Nunca dejaré de escribir, pintar, tocar o componer, la cuestión es expresarse. Y es un lujo, no debe olvidarse.
¿Qué tal en tus primeros grupos? ¿Mola el rollo este de comenzar tocando en el 'garaje'? (al no estar en los USA, quizás tocabais en el comedor de casa...)

Tío, los principios son mágicos, ¡todo el mundo lo sabe!. Empiezas con los colegas y poco a poco te acabas profesionalizando. Mi padre me metió en la cabeza lo de ser músico desde bien pequeño y parece que tuvo sus consecuencias. La música me persigue, hermano, NO soy yo.
Todos sabemos que el mundo de la música es muy duro. Tocar en salas pequeñas, a deshora, entre semana, unos promotores de sala bastante oscuretes...Y, como pasa en todos los campos artísticos, luego son cuatro los que viven de ello. Y hasta tus colegas prefieren ver a los rockstar antes que a ti dándolo todo.
Pues sí, tienes toda la razón. Es una vida oscura la del Rock&Roll. Pero que me quiten lo bailao. He visto mundo, he firmado autógrafos y he dormido en hoteles de 5 estrellas. ¡Living the dream! No, ahora en serio: grabar un disco o cascarte una gira del infierno tiene una gran recompensa que te llevas para ti y los que te acompañan y te apoyan.
Entraste en una liga muy divertida y cañera cuando te juntaste con Suzy&Los Quattro. De hecho, ellos son los que te pusieron tu actual nombre. ¿Cómo fue ese salto? ¿Y esas giras por Japón e Italia?

Rocky Quattro con la “O” tachada es un honor a mi primer bolo internacional en Noruega. Ahora ha quedado reducido a R4. Sigo siendo Victor para mis amigos y sigo siendo un camaleón con mis peinados, como el primer día. Con Suzy&Los Quattro empezó mi carrera profesional en 2010. En los dos años siguientes hicimos giras por España, Noruega, Italia y Japón. Grabamos el tercer LP de la banda en Musiclan (gran estudio), y trabajé con profesionales de la talla del norteamericano Robbie Rist  y el inglés Tim Cross, teclista y pieza clave en Tubular Bells de Mike Oldfield. ¡Sí, los '70! A estos dos señores les debo mucho. Tim murió el año pasado. En paz descanse. Rob sigue en California dándolo todo L. A. style.
Y el fenómeno groupie, ¿algo que contar o lo que pasa en el backstage se queda en el backstage?
 
Muchas leyendas corren, solo te diré que he visto cosas que nunca...emm... ¿mejor si te lo cuento off the record?
Esfuerzo, sacrificio, sudor y lágrimas. ¿Cuantas horas le dedicas a la movida a la semana? ¿Cómo te organizas para tocar?

Hace unos meses que estoy trabajando codo a codo con Darth Mike (DJ “all around” de ascendencia turntablista). Tenemos un estudio en Gavà donde experimentamos y producimos sin parar. Es un auténtico instituto de la música, de ahí el nombre: High School Music Studio. Y sí, nos encerramos allí día sí y día también... descansamos los fines de semana, ¡es como trabajar en una oficina!
En esta línea, en la creatividad y la técnica suelen darse momentos de estar agotado y pasar una temporada de estancamiento, ¿te ha tocado vivir esto?

Me tocó, colega. Y fue cuando me largué a Estados Unidos para desconectar de todo esto y olvidarme de mi vida hasta ese momento. Fue justo antes de meterme en el estudio con Suzy&Los Quattro. Volví a Barcelona con una sola idea en mi cabeza: quiero vivir de y para la música.
Tu atracción por la música electrónica es fuerte desde hace años, y ahora andas metido en un nuevo proyecto en el que un Dj te acompaña mientras tú le das a las baquetas. ¿Cómo os llamáis? ¿Qué tal la experiencia? ¿Crees que las bandas y los djs andan demasiado separados y que hay que acabar con este pasotismo mútuo?
Vivimos un momento de cambio en todos los escenarios. El mundo cruje por todos lados y hay que reaccionar. El otro día hablaba con un compañero pianista y compositor de música clásica sobre que los sintetizadores y las herramientas de la producción electrónica en general han abierto un nuevo campo de batalla en el espectro musical a nivel transversal. Estamos ante una nueva era y lo acústico y lo electrónico deben darse la mano y avanzar juntos. Joder casi me cae una lágrima de lo épico que suena. Menos pajas mentales, estamos trabajando fuerte en lo nuevo que tenemos entre manos, que es R4 + Darth Mike: batería y DJ en directo. Baquetas, scratches, temazos y mucha actitud, pero siempre al servicio de la música y de lo que consideramos calidad. Somos de los pioneros en este tipo de grupo en este país, y apostamos por esta vía como una alternativa al DJ al que ni le ves la cara mientras te pones ciego de cubatas. Tú me entiendes, ¿no?
Cubatas, sí, claro que te entiendo. Y quién dice cubatas dice, movidas. En fin, para cerrar este esperado encuentro, y no petarte más la cabeza, ¿Cuáles son aquellos grupos, temazos, djs y momentos que te han inspirado y te ponen On Fire?
 
Lady Grecia, Alex Metric y DJ Head (el negro gordo que pinchaba con Eminem cuando lo petó, sí, el puto amo).
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