Entrevista a Ruth García: del periodismo al techno, del techno a Berlín y de Berlín a la cabina

                                                           Ruth García DJ                              ©Cristina del Barco
Anochece en Berlín. Cigarros, cervezas de medio litro y vuelan las horas en Club der Visionäire. Ese club que da a un canal y que en verano abre una terraza flotante en la que todo el mundo baila al ritmo de los grandes. Visionäire tiene un horario peculiar, da la sensación de que abren y cierran cuando quieren. Y en este club ocurren muchas cosas, siempre. Como conocer a From Hell Dj en el momento menos pensado, momentos antes de salir para Berghain. Conectamos y compartimos intereses. Era su primera vez en Berlín. Y las primeras veces, ya sea para bien o para mal, nunca se olvidan. La suya, por supuesto, fue para bien. Desde entonces, no ha parado. Esta Dj madrileña, periodista de formación y vocación, se mueve por la electrónica de este país con agilidad, buen gusto y con un carácter honesto y profesional, cosa no precisamente abundante en el mundo de la noche. Una delicia de mujer con un talento por la música celestial. Pero bajemos al infierno a conocerla:
—Nos conocimos por casualidades de la vida en Club der Visionäire, en Berlín. Soplaban vientos de 2012. El mundo es un pañuelo: tú acababas de salir en un destacado de Vicious Magazine, lugar en el que curro yo. ¿Qué ha ocurrido desde entonces con la chica periodista que se cansa del mundillo y se pasa a los platos como una From Hell panther?
—Cierto, lo recuerdo perfectamente. El día que nos conocimos era justo el día previo a mi debut en una cabina berlinesa —actué la noche del 30 de abril en Morlox Club—. Yo estaba emocionada, no sólo por la fiesta sino porque era mi primera vez en Berlín, tanto de turista como de dj. Desde entonces han pasado muchas cosas, he aprendido cada día y que con esfuerzo se pueden hacer tus proyectos; que hay que ser humilde y que ser tú mismo es parte del camino correcto a seguir.
Y no es que me cansara del mundo de los medios de comunicación, simplemente decidí tomarme un descanso —llevo trabajando como periodista sin parar desde que tenía 19 añitos—. Meses antes de ir a Berlín se me dio la opción de continuar en la agencia en la que estaba, pero algo dentro de mi quería un cambio y ya no me divertía con lo que hacía. Había aprendido todo lo que tenía que aprender y quería continuar sacándole jugo a la vida. Me lancé y opté por vivir de lo que me apasiona: la música, sin lugar a dudas. Todo este año que ha pasado desde que nos conocimos he intentado abrirme camino no sólo en Berlín, sino también en Barcelona, ciudad en la que estoy residiendo actualmente, sin olvidar Madrid, mi ciudad natal. Nexus, la fiesta que organizo desde hace un par de años, era otro de los objetivos como dj, pero no solo el único, ya que también he avanzado en el tema de la producción y ahora puedo decir orgullosa que ya tengo mi primer track, hecho junto a un gran artista gallego que está en la capital, Ray_Mond. En resumen, han pasado muchas cosas y todas ellas muy positivas.
—Sigues viajando mucho a Berlín, para pinchar y para recorrer los mejores clubes. ¿Qué sientes cuando te metes en un club ahí y sacas tus temazos? 
—Berlín es una ciudad tan mágica que cualquier artista que haya estado allí trata de volver siempre que puede. Cada vez que pincho en un club, sea cual sea, es como si fuera la primera vez, es una sensación muy difícil de explicar con palabras. Es precioso ver a gente que no conoces de nada bailar y disfrutar contigo, hacerles llegar cómo te sientes y compartirlo a través de la música.
—¿Hay un rollo tan diferente como la mayoría de gente cree?
—Sí es muy especial, pero con sinceridad no creo que el “rollo” sea tan diferente en todos los sitios. Supongo que depende del público que haya en el club en cuestión. Por ejemplo, en Barcelona y Bilbao me he sentido como si también estuviera en Berlín, en cierto modo, porque la gran parte del público es la primera vez que te ve en acción. Cierto es que

«Berlín es la cuna de la electrónica europea,  y la “fiesta” en sí no es tan importante como la calidad de lo que suene en ella»

Pero no nos engañemos, todavía hay un público de “clubbing” en nuestro país, solo que está un poco escondido y tienes que darle un aliciente para que se deje ver.
Ruth García. ¿Pensando en un nuevo track? The answer is blowing in Berlín.                                       ©Raquel Moreno
—¿Quienes son tus mentores en el mundo del techno? Y, ahora ¿con quién mantienes buenas relaciones para seguir currando juntos? El trabajo del Dj también se forja como una red de profesionales permanentemente conectados, ya sea para producir o para montar el lineup de las noches...¿cierto?
—En realidad nunca he tenido un mentor como tal. Sí he tenido amigos que son djs, como Roberto Groof, también conocido como Robert Calvin, que me ha enseñado mucho en sus directos y sesiones. Empecé a pinchar en un ambiente muy diferente al techno pero que está muy relacionado con él: el rollo siniestro o gótico. De ahí poco a poco fui metiéndome en el mundo de la electrónica; es cierto que tuve el placer de vivir una época breve pero muy enriquecedora en Madrid, cuando clubs como Soma tenían en sus cabinas djs y artistas que marcaban tendencia como Óscar Mulero.
He trabajado con infinidad de djs y con la gran mayoría mantengo muy buena relación, o cuanto menos cordial. Evidentemente no se puede caer bien a todo el mundo y siempre puedes tener discrepancias con personas en un momento dado. Pero la verdad es que no suelo perder el tiempo en este tipo de cuestiones. Me gusta trabajar con gente profesional y con carisma, que transmitan al público como Javi Lago, por ejemplo, todo un veterano en la escena barcelonesa con el que tengo el placer de contar para las Nexus. Son muchos los djs que puedo citar, tanto de Madrid como de Barcelona, Berlín y Bilbao como Data, Manuela Mayoral, Javi Negrete, Pilas, Mussen, Mss Mi e Ian Hendrix...hay grandes artistas que conozco, y otros por conocer.
—Qué vamos a decir que no se haya dicho ya, es complicado ganarse la vida como músico. Pero en tú caso, Ruth, siempre me ha llamado la atención la decisión y fuerza con la que te mueves y mueves a la gente para que se acerque a tus fiestas  
—No me considero músico, no lo soy. Soy una apasionada de la música, pero no puedo decir que sea músico. Aprendo cada día y creo que con esfuerzo y constancia puedes vivir de lo que realmente amas. ¿Sobrevivir? Todos hoy en día sobrevivimos, no solo por la crisis económica, sino porque la vida en sí es una prueba constante, a todos los niveles.
—¿De qué sobrevives realmente?

«Mi profesión durante 15 años ha sido y será ser periodista,  creo que es un oficio que se lleva en la sangre»

Por eso ahora mismo no solo estoy involucrada en proyectos a nivel artístico, sino que también llevo a cabo uno que englobaría ambas esferas, la musical y la periodística. De momento poco te puedo contar.
—¿Qué expectativas tienes en la profesión?
Expectativas...todas. Me parece absurdo ponerse límites a uno mismo. Tengo los pies en el suelo y trato de ir poco a poco y sin prisa, pero no me cierro puertas en el futuro. Sin ir más lejos, me encanta la cocina y quien sabe si de aquí a un tiempo no estoy llevando algo relacionado con eso...todo lo que puedas hacer, hazlo o por lo menos, inténtalo.
                                                 One more track.        ©Cristina del Barco
—Una pregunta clásica pero necesaria...¿Cuándo entró la electrónica en tu vida? 
—Desde muy pequeñita escuchaba música, así que no puedo decirte el momento concreto, la década de los 80’s, cuando escuchaba Depeche Mode gracias a mi hermano mayor, y otras bandas de lo que se ha llamado popularmente “techno pop” español , como La Dama Se Esconde, Azul y Negro...
—¿Cuándo decides que será el eje de tu trabajo?

No decidí nada en realidad, vino solo, poco a poco me llamaban de más clubes para hacer sesiones de electrónica, ebm, en fin...y con el tiempo el abanico se fue abriendo. Mi trabajo como periodista musical también ayuda mucho en ese sentido. Creo en realidad que toda mi vida ha estado orientada siempre a la música.

—Gracias a una de tus sesiones conocí a Betoko. Un crack. ¿Cómo trabajas para conseguir los mejores temazos?  
—En realidad siempre hago lo mismo, cada mañana cuando ya estoy operativa miro el soundcloud y escucho los temas o sesiones nuevas de artistas que sigo. Me gusta empaparme de temas nuevos, sí, pero en mis sesiones utilizo también tracks más antiguos, creo que la música no tiene caducidad, al menos no la que tiene cierta profundidad. Huyo de páginas muy comerciales, del mainstream, es algo que no he soportado en mi vida. Me cuesta escuchar temas vacíos, así que buceo por webs que son más específicas.
—¿Estás preparando algún set potente?
Nunca preparo mis sets con anticipación, me gusta improvisar en el momento, ser espontánea sobre el escenario y expresar lo que me apetece en ese momento. Interactuar con el público, también.
—¿Qué nos preparas para este veranito?
Te puedo comentar algunas fechas que tengo confirmadas. La mañana del 25 de mayo estaré en No Name No Address, Barcelona, club en el que repito el 16 de junio, justo al cierre del Sonar. Vuelvo a la capital el 7 de junio, visitaré un club por el que han pasado artistas de relevancia en la escena como Javier Orduña, Pelacha, Pilas...el Tresh Club, donde haré una sesión con vinilos y digital. Además el 1 de junio estaré en la sala Image de Bilbao, compartiendo cabina con Data. El resto de mi futuro es incierto... ¡pero pinta bien!
—No quiero dejarme una cuestión para el hall of fame, ¿cuál ha sido el momento más épico que has vivido como clubber hasta la fecha? 
—La actuación de Frivolous en el Aquasella de hace un par de años, creo. No se me da muy bien ubicar los eventos en el tiempo. Aluciné con él, con su forma de tocar, los instrumentos con los que lograba hacer sonidos (un cuchillo, por ejemplo). Fue de los mejores lives que he visto en mi vida.
—¿Y como dj?
—Ha habido muchos momentos épicos, pinchar en Ibiza Global Radio antes de Richie Hawtin como pre cierre a la fiesta Enter fue uno de ellos, pero si te soy sincera al recordar mi debut en Berlín en Morlox siento una emoción mucho más fuerte.

«Todos los sitios tienen sus momentos épicos, 

es difícil escoger uno»

—Que no falte la recomendación final, ¿a qué tres djs no debemos quitarles el ojo de encima porque van a dar mucho que hablar en los próximos meses?
—¡Hahaha no das puntada sin hilo!. Creo que hay muchos artistas muy buenos en nuestro país y fuera de él y que muchos son desconocidos para la mayoría, no sé, podría decirte unos cuantos, David Delgado (que acaba de fichar por Highgrade, por ejemplo). Espero que sean muchos más que tres los djs que no deberíamos perdernos, seguro que lo es.

Y, por supuesto, su SoundCloud es un MUST.

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