Dispersión / Oro y Sangre /

Foto-09-06-12-17-15-47.png
Miras el whatsapp y la suiza te está tocando las pelotas. Luego te escribe Mike para pedirte merca. Pero tú querías leer a Stewart Home y entonces consigues leer un capítulo que se llama EVERYBODY'S GOING TO A LOVE IN. Y antes el protagonista curraba en una librería de viejo por dos pounds al mes y escuchaba soul todo el día en el sótano. Y revisas tu otro libro, que es Pequeñas doctrinas de la soledad y los surrealistas lo petaron pero, cómo no, se les fue de las manos. Todo movimiento artístico generacional que se cree demasiado a sí mismo está destinado a la endogamia putrefacta. Son los equipos de fútbol ganadores los que pasan a la historia, y se quedan en el lastrado imaginario colectivo. Y entonces te haces una paja tirando los dos libros al sofá junto a otros siete que te han mandado editoriales que no conoces ni quieres conocer. Una ensalada que no te acabas porque no sabes por qué has preparado la ensalada y subes la persiana y el barrio transita polvo y paquistaníes con mucho tiempo libre. Lías un cigarro detrás de otro y contemplas tu despensa de 15 paquetes de Manitou Orgánico y unos 600 filtros y 2.000 papeles y las facturas del gas que pagas desde una cuenta en Luxemburgo, sin tener demasiado sentido, pero es el gesto lo que te atrae. 

Pero solo es cuando suena John Talabot que tu dispersión resacosa se desvanece y decides subir los bajos y relamerte delante de la pantalla como un zoofílico devorando el escaparate de una tienda de animales.



http://feeds.feedburner.com/PuraVanidad-VanityDust
BlogVanity Dust