Cuestión de rumbo (y de 2manydjs)

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Salgo del hotel y pregunto por un estanco al gentil portero que intenta tomarse con deportividad la muchedumbre festiva que apura el depauperado espíritu navideño en el centro de Barcelona. Pero, de golpe, me doy cuenta de que lo que me apetece hacer es escuchar a Vitalic, al Vitalic de siempre. Y caminar sin rumbo mirando a mi alrededor como desarticulando la agitación navideña y el obcecado itinerario de la mayoría de la gente. Salvo los homeless, en un día como hoy más que nunca, todo el mundo tiene algo importante que hacer. Me sumo al desamparo de planes únicamente custodiado por los cascos y Vitalic. La primera vez que he escuchado su mítico OK Cowboy en años ha sido hace apenas dos horas y media, cuando he puesto el álbum en los KRK Rokit6 a pleno rendimiento en casa con una sesión de 2manydjs. El por qué de este remember es sencillo: les iba a entrevistar en apenas una hora. Hemos tomado los tres té de jazmín en tetera individual y la conversación a tres bandas ha acabado en que los han tenido que presionar porque llegaban tarde a la cena. De hecho, estaban casi enojados por tener que marcharse. Pese a que ayer, cada uno por su lado, tuvimos noches largas, la sincronía en los temas de conversación, el tono de voz y las referencias, han desplegado una faceta de los 2manydjs que ni en mis mejores sueños de groupie adolescente hubiese podido imaginar. Hablamos de cómo un proyecto como el suyo se desmarca del ego de artista, de lo que sintió la gente ayer en el club y que les había, sinceramente, emocionado. Y se alegraron muchísimo de que me hubiese flipado MixHell. Y así durante 45 largos y gozosos minutos de té jazmín que pronto publicaré en formato de entrevista extendida. Y pongo al Cowboy de Vitalic por testigo, i'll do my best para que todos quepamos en la mesa (pero sin selfies) para seguir la charla. Hecho este vital apunte, ahora me dedicaré a pasear durante un rato por el centro de la ciudad, anónimamente, con un set del dúo belga campando a sus anchas por mis oídos, como si el único plan del resto de día fuese dejarse permear por una conversación real, face to face, con los dos genios más eclécticos de la electrónica y que tienen un nombre tan confuso como visionario fue en su momento, cuando todavía costaba lo suyo cuadrar un vinilo.

Piel de gallina. Joder. Me prometieron pinchar un track de Vitalic esta noche. Sigo paseando.

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