Conversaciones con la Autoridad por la quema pública de e-Book

Lo prometido es deuda, a raíz de la sugerencia de Isra, transcribo la conversación con algunos agentes del orden por la quema pública de e-Books que tuvo lugar en una céntrica plaza de Barcelona hace dos semanas.
25.000 libros electrónicos arden al mismo tiempo y crean una nube pestilente y oscura. El plástico se funde y genera una masa pastosa que se desplaza por el suelo y cae desde la cima de la montaña de chatarra. Varias palomas mueren en el acto y algunos viejos pierden la dentadura.
Un furgón blindado de los politzei para delante de la chaise longue desde la que contemplo el espectáculo "antisnob gadget" que estamos llevando a cabo.
Bajan cuatro hombres con casco y porra y se plantan delante de mi acomodada presencia.
-¿puedo ayudarles en algo, pequeños energúmenos?
El cabecilla toma la palabra.
-Nos han informado, usted es el causante de todo este embrollo. Tiene un problema, amigo.
-¿me está usted hablando de problemas, señor...porras? Voy a contarle algunos problemas que me ocupan más tiempo, agente. Este acto no es más que un delirio del subidón de LSD que tuve hace 4 días a las 3 del mediodía. Mis problemas son otros, como por ejemplo conseguir el alta del psiquiatra pero poder seguir obteniendo la medicación en el mercado negro. Me preocupan las rusas menores de edad, cada día me exigen más dinero para poder sacarlas a pasear con el Aston Martin. ¡no hay derecho, joder!
- Cálmese, venimos para detenerle pacíficamente por lo que está causando. Desacato a la autoridad, altercado público, terrorismo digital...
Oídos sordos, a lo largo de mi existencia me han acusado de tanta basura que no presto atención cuando me hablan de detenciones o de lo mal que escribo. Tomo la palabra, las clases de retórica en Oxford son tremendamente útiles.
- Me gustaría hablar ahora de sus problemas. ¿llega a fin de mes señor porras? ¿no le preocupa que su hija lea mi blog y se masturbe con el mando de la tele? Tiene mucha más mierda de lo que quiere reconocer. Le recomiendo que tome estos 5.000€ que tengo en el bolsillo por casualidad y se vaya tranquilo a tomar una cerveza al Ribellinos. Hacen un encuentro de Porsche una vez al mes que podría interesarle. Invite a sus amigos a las partidas de Scrabble de las residencias para gente mayor, verá que puede hacerles apostar el dinero de su pensión y a parte se sentirá plenamente superior debido al alzheimer avanzado que padecen y a su escasez de vocabulario. No quiero insistir más, pero creo que debería largarse de aquí y dejar que queme estos cacharros absurdos. Veamos, también me gustaría comentarle lo que es el posmodernismo, ¿le parece?
- Si usted insiste...gracias por el dinero, compañero.
- Verá, señor porras, el posmodernismo nace, no como superación de la modernidad, sino debido al fracaso de los valores modernos. Lo racional, el progreso, la creencia de que la ciencia hará un mundo mejor. Todo mentira. El modernismo y sus creencias se hunden, la religión queda reducida a un exotismo parecido a nuestro expresidente. La posmodernidad es un intermedio entre la modernidad y algo parecido al fin del mundo que, con suerte, podremos contemplar desde una República bananera extrayendo diamantes brutos por cuatro céntimos la hora ¿comprende? Usted, que debe ser un erudito de la lectura, se preguntará qué tiene que ver eso con la quema de los e-books. Será un placer contárselo. La quema de e-Books es un acto político, contundente, una respuesta a la sobretecnificación en la que vivimos, ¿le gustan las porras electrónicas?
-No.
-Correcto, lo que a usted le gusta es meter porrazos de verdad, con su fuerza natural, nada de chorradas eléctricas y nada de sucedáneos para zumbados tecnofílicos. Un blog es un blog, su función es nueva y revolucionaria. Pero un maldito e-book es un fake de libro, un falso libro, una basura para anti románticos que buscan en el sucedáneo eléctrico la lectura, cosa que nunca han practicado.
- ¡Es usted un sabio!-exclama uno de los otros tres policías, estupefacto ante mi verborrea esquizo.
- No, camarada, soy un maníaco depresivo con diagnóstico crónico, así que lo que estoy diciendo ahora proviene de mis estados maníacos, quizá mañana me pase el día en la cama haciendo barcos de papel.
-Gracias por la charla señor...
- Dust, Vanity.
Los agentes se disculpan y salen por patas a gastar en El Payaso Inglés los 5000€. La montaña de e-books se va reduciendo, la peste es insoportable, la gente huye o cae desmayada. Suerte que ya no tengo olfato, la coca no perdona. Entro en Google Earth y busco la plaza, al actualizarse veo que aparece el incendio. Me alegra que los satélites difundan una quema tan necesaria. Si los nazis quemaban libros con contenido, yo quemo cacharros sin contenido. ¿es pagar con la misma moneda?. Ni idea, suelo tirar de tarjeta de crédito.
http://feeds.feedburner.com/PuraVanidad-VanityDust
BlogVanity Dust