Comprender la quintaesencia de la fiesta

¿ A quién más puedo odiar?. Vamos, podría hablar de política, poniéndome en la postura de Tomás Moro o, sin ser tan radical, centrarme en la figura de Stuart Mill y hablar de la decadencia del liberalismo social. Así mismo, no estaría de más hacer algún tipo de reflexión sociológica, centrada en comentar algún libro de Lipovetsky y su análisis de los tiempos "hipermordenos", como categoriza él. ¿Qué tal darle alguna vuelta de tuerca más a Houellebecq?.

No, no, no y NO. Hay que recordarlo, esto es pura vanidad. Así que hoy odiaré a...

¡¡¡Los moralistas!!!

Recientemente pasó por mi blog un lector "moralizante". Posiblemente, vino rebotado porqué yo lo encontré en una incursión en búsqueda de nuevos talentos y le dejé alguna cosa tipo "¿me recomiendas algún champú anticaspa de marca blanca?". Prefiero mantener su identidad oculta (sabiendo que no servirá de nada).
Lo que vino a decir en el comentario es"No hay que odiar hay que conocer para comprender."

Veamos, como inicio a la crítica por este comentario-no por la persona, que seguro que algún día llegará a Dance Academy o algo así- es el "Hay que"...

Tengo que dejar el post en "to be continued". Ésta mañana ha habido más trabajo de lo previsto y no he podido terminarlo. Ahora estoy preparando una sesión con el Mac con "Live" en casa de una amiga argentina y no tendré tiempo para continuar hasta mañana. Aseguro terminarlo bajo los efectos de una truculenta resaca y desasosiego.
En serio, no me odiéis "No hay que odiar, hay que conocer para comprender.
Vanity Nov.2008

http://feeds.feedburner.com/PuraVanidad-VanityDust
BlogVanity Dust