Cómo aprender poesía por 750€ y seguir cuidando a las plantas

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-Lo único que me queda por hacer en la vida es leer a Harry Potter. Esto es lo que tenemos que pensar y responder a nuestros entrevistadores al llegar a los 90 años, ¿queda claro?-Miskalate mira al cielo y resopla, mueve la cabeza de lado a lado y continúa impartiendo saber al grupito lastroso de poetas de 16 años que le han agregado en Facebook y han pagado 750€ en efectivo para asistir a un curso acelerado de postpoesía sin pedigrí institucional.-Chicos, no se trata de querer ser poetas, se trata de vivir como poetas, y comprar Coca-Cola cuando haga falta o fumar opio en los baños de los centros comerciales. Luego, los versos salen solos, como quien bebe mucha agua tiene que mear de manera inevitable. La actitud postpoética está por definir, y posiblemente no será definida jamás de manera unívoca. Ya no tenemos cánones de comportamiento burgueses y bohemios.

-Miskalate-intervengo levantando el brazo izquierdo y mostrando al aire mis dos anillos de plata de ley que brillan a contraluz y generan reflejos en las paredes como dos moscas que deambulan drogadas-, estás contando demasiadas cosas, como si estos niñ@s fueran a entender algo de lo que les estás diciendo. Estas clases eran para sacar pasta fácil, intentar encontrar alguna lolita y luego largarnos con toda la pasta al balneario valenciano más grande de Europa a inyectarnos Botox mientras nos trabajan el miembro. ¿Recuerdas?
Miskal me mira, algo perplejo, intuyo que ha caído en la cuenta de que, en efecto, su paja mental estaba alcanzando cotas de abstracción no apta para menores, y recuerda que tiene coca en el bolsillo, pero eso no tiene mucho que ver (
o sí).
-Vanity, tienes razón, a veces mi inclinación filantrópica para con los oligofrénicos con pretensiones artísticas me desvía de mi camino a-moral y puramente egoísta que, según hemos comprobado, es el único viable cuando se trata de producir y ganar dinero. -Se dirije al auditorio de los niños Mickey Mouse y reformula su discurso como por arte de magia: -Chicos, la poesía hay que amarla, es pura y casta, como vosotros. Mirad los árboles, los pajaritos, y enamoraros de la chica más guapa de la clase y entablad amistad con la que saca mejores notas, preocuparos por los que sacan malas notas y dejad debajo de la almhoada los dientes de leche que os han caído para que venga el ratoncito Pérez y os regale un puzzle de 4 piezas.

Veamos un ejemplo de nuestra poesía ideal:

Voy al colegio con mis amigos en primavera
Por la calle brilla el sol y silbando miro la nevera

Las clases no me gustan demasiado

Por que ese niño es un pesado

Miskalate siembra el silencio en el auditorio, el niño virgen de la clase llora, esta poesía es su futuro, ha visto la luz, es el nuevo Cohhello, el nuevo Dios de las letras, el nuevo Pulitzer de los pasteles. Se levanta preso de la ilusión y se abalanza sobre Miskalate para darle un abrazo.
El profesor, atónito, le suelta un codazo seco y el niño cae contra el suelo y se le dobla el brazo y comienza a llorar pero ahora de verdad. Los otros niños y niñas siguen en silencio, algo temerosos ante la violencia de su profesor para con los seres sensibles.
-Capullos, la clase ha terminado por hoy, mañana seguimos a la misma hora. Si llego tarde es que vengo de after, ¿queda claro? Haced los deberes: hablar con vuestra abuela sobre del tiempo y ofreceros al vecino de abajo para limpiarle la alfombrita de la puerta.

Una vez vacía la clase, nos acercamos a la sala de profesores y miramos por la ventana, ausentes.

-5.750€ limpios, y tu casi te pones a darles una clase en serio.
-Lo siento, Vanity-Miskal reconoce su desliz pedagógico- a veces me siento solo y quiero conectar con seres inferiores para que me admiren y estas cosas, pero te doy las gracias porque siempre estás ahí y no dejas que me me haga amigo de gente que no me aporta dinero ni sexo ni drogas. Bueno, dinero sí, pero como pagan por adelantado la cosa pierde sentido. -Para esto estamos, querido Miskal. Ahora saquemos el Brandy y brindemos por la semana santa y los conejitos de pascua, que con la primavera acechan en cada esquina plagados de hormonas que requieren zanahorias de 22cm. Salud.

Por cierto, ¿Dónde dejamos el sake la última vez?

Aclaración: en la minislla de la imagen es dónde el niño más gordo de la clase tiene que sentarse para liberar su yo poético.

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