2008—2014 y la fiesta continúa [casi 1.000 highlights, techno, libros, resacas y escritos después] + relato extra sobre un vendedor a la contra

Si todo sigue más o menos como está previsto, en pocos días cumpliré un año más y dejaré atrás los 27, cosa que me librará de una muerte que, lo hubiésemos hecho mejor o peor, nos convertiría en leyenda al instante.

Jimi Hendrix / Estadounidense / 27 de noviembre de 1942 — 18 de septiembre de 1970 / Se ahogó con su propio vomito mientras era llevado en una camilla, al combinar vino con somníferos (incluso los autores de Wikipedia superan, a veces, a multitud de novelistas).

Si nos ponemos en modo abuelo que sienta a sus nietos en el regazo y les da la chapa mientras ellos, en pleno 2014, andan dándole a la Nintendo 3DS, mandando fotos de sus partes a otros niños y niñas, pasando del abuelo como si fuese el feo de la clase, puedo decir que 7 años con este blog han sido lo suyo. Entremos en materia, pensemos en cosas concretas y relevantes, que se puedan demostrar. Datos, datos y más datos que, a fin de cuentas, los necesitamos incluso para pagar un entierro.
No he sido arrestado ni una vez, por ningún tipo de delito. La pena es que me quedé un mes sin carnet por conducir borracho, regresando de Girona a las 8 de la mañana tras ver a Magda y a Richie Hawtin en directo en el club grande y poligonero de la periferia de la ciudad con más pasta de Catalonia. Tampoco me han pillado realizando actividades ilegales, tales como fumar en recitales, aviones, taxis, ni Hacienda se ha preocupado en especial por mis crípticas y algo juguetonas declaraciones de ingresos. ¿Más?
Que yo sepa, por ahora, tampoco he tenido ningún hijo reconocido, y eso que las noches vividas, especialmente en 2012 y 2013, podrían haber alterado este punto sin problema, y joderlo todo un poco más. 
Son 7 años de lecturas, escribir con el mismo talento que la visión de futuro de un hámster en una rueda dentro de su jaula, de colegas, entrevistas, viajes, drogas y un curso de salsa al que nunca llegué a asistir y que me regaló alguien que prefiero no nombrar. Ejem, y también de....#WTF?
___________________ 

—Tío, Vanity, ¿por qué coño haces esta mierda de balance? Quiero decir, me la sopla infinito todo tu rollo. ¿Acaso no hay suficiente imbécil creyendo que contar sus mierdas es lo mejor que ha hecho en su vida? ¿Te crees más señorito que ellos? ¿Es eso?
—Joder, Karl, mi gran motivador y discutible manager, eres tan exigente conmigo como un tío con artritis pelándosela viendo a Miley Cirus tocar el ukelele. Está bien, voy a hacer un relato, y te callas, y yo sigo camino del post 1.000, sudando como un instalador de máquinas tragaperras apostando por montar una pequeña sala de apuestas en el campamento base del Everest.

___________________

EL DEPENDIENTE PSYCHO_CONFUSION QUE VENDÍA LO CONTRARIO Y SIEMPRE LE SALÍA UN BUSINESS #EPICWIN
Cristiano lo tenía claro, la gente no sabe lo que quiere y, cuando lo sabe, está deseando en realidad que alguien les cuente exactamente lo contrario. Al ser convencidos de su cambio en la pauta de consumo de algo en concreto, tras superar el shock y bajón de selfconfidence, las gentes se compran la moto a ellos mismos y salen a airearlo por ahí, más chulos que nunca. Así es como, por ejemplo, Cristiano logró venderle un camaleón a una señora de 70 años que quería un chihuahua. ¿Cómo?
Por aquel entonces, Cristiano trabajaba en un centro comercial de Granollers, en una tienda especializada en comida para animales y que vendía, más para atraer a los clientes que no para esforzarse en su venta, animales enfermos que compraba de rebajas a centros de acogida sobresaturados.
—¿Se ha planteado, mi estimada y fervorosa cliente, la primera del día, tan atenta y curiosa, lo engorroso que es tener un perro hambriento entre las piernas? En absoluto cuestiono la fidelidad y entrega de dicha raza canina, mas es bueno pensar en lo mucho que disfrutad usted, atenta señora, en escuchar la radio sin percibir interferencias de nadie. A su edad, que todo es experiencia y vitalidad sabia, que otro ser dependa de usted siendo algo impertinente es algo que, como experto y cuidador de animales de todo tipo, no puedo recomendarle. ¿Sabe cuál es, quién lo diría, la mayor queja que la mayoría de la gente tiene respecto a sus animales de compañía?
—No, chico. No entiendo lo que dice. Disculpe, ¿tiene o no ese perro para mí?
—¡Lo que más detestan es la excesiva compañía! ¡El no poder estar tranquilos ni un momento! —Cristiano, en modo mesiánico, levanta los brazos y apunta al cielo, luego alza los dedos índice y emula la celebración de los goles de Messi, aún traicionando su propio nombre de pila. Hace una pausa para respirar, casi engullendo el aire, y sigue.
—¿Cree usted que existe un animal lo suficientemente entrenado y hábil como para dejarnos respirar cuando más lo necesitamos? ¿Un animal que pueda ser como nuestro mueble favorito justo en aquellos instantes en los que más queremos dedicarnos a cultivar nuestro yo interior? ¡Existe por 450€ más IVA y con emocionantes enfermedades de transmisión oral!
—Joven, ¿dónde está mi perro?

Cristiano, pese a haber desplegado uno de sus mayores speech hasta la fecha, y celebrar en la intimidad de su cerebro especialmente desarrollado en la parte superior izquierda, nota que tiene que cambiar de estrategia o la maldita abuela sorda y coja saldrá de la tienda sin el camaleón.

—¿Tiene nietos, verdad?
—Sí, tres. Quiero mi perro.
—¿Sabe cuál es el juego favorito de los niños más inteligentes del país y del mundo entero? Se lo digo, es un juego en el que unos animales, cuando alcanzan un nuevo nivel de experiencia, se transforman en otros todavía más bellos y valerosos. Apasionante, ¿no es así?
—Eso parece. Sí, joven, lo ponen ellos muchas veces en la tele.
—¿Será que usted quiere un simple perro para decepcionar a sus inteligentes y felices nietos? ¿Y si pudiese tener un animalito capaz de cumplir los sueños de su estimada estirpe sanguínea y alegrarles todavía más cada vez que la visitan a su cuidado y coqueto hogar?
—Déme eso que dice. Mis nietos son lo mejor que tengo. Sabe, mi hija está casada con un holgazán, y quiero lo mejor para ellos, y que su padre no les convierta en inmorales y maleducados.
—¿Se lo envuelvo para regalo y así les dará una enorme sorpresa a todos a la vez y por sorpresa?

Y Cristiano vendió su camaleón. Luego consiguió vender teles a invidentes, coches con más de 180 caballos a ecologistas, libros de autoayuda a catedráticos universitarios y un lote de iPhone al Museo Nacional de Objetos de Madera Oriental. El resto de hazañas que circulan por la red y por entre los departamentos de recursos humanos y en sus contactos de LinkedIn nunca han sido demostradas, y él tampoco hace nada para desmentirlas. Porque mentir o decir la verdad no es lo suyo, su trabajo es vender.

The End. 

http://feeds.feedburner.com/PuraVanidad-VanityDust
BlogVanity Dust