domingo 31 de enero de 2010

Salvando a mi manager con una historia de amor

A eso de las 3a.m hora local suena la melodía "Morning farm" de mi iPhone. Todavía con restos de coca en las fosas nasales y viendo luces de colores en el techo de mi suite, respondo al teléfono.
Una voz ansiosa y entrecortada me suplica:
-Joder, Vanity, estoy en un puto apuro. Sigo en L.A, estaba cenando con Miss Litterness, you know, y nos
hemos largado al bingo, me he jugado el maldito coche, la casa de Tossa de Mar, el chalet en Suiza. ¡Mierda! Lo he perdido todo.
-Querido Karl, ¿Has importunado mi sueño alucinógeno para contarme que estás en bancarrota?

Mi manager en apuros. Me incorporo, salgo de la cama. Me dirijo al MacBook.


-Karl, cabrón, no me jodas que tengo que volver a hacer un relato tortolito en 20 minutos para que puedas venderlo al New Yorker y con eso tener la pasta suficiente para volar en primera
clase hacia un paradero desconocido. ¿Es eso, maldito Karl?
-Sí, amigo, lo siento. Una por ti, otra por mi. Me ocuparé personalmente de conseguirte todo cuanto desees. Rumanas, rusas, opio, ejemplares de On the road firmados por Kerouac. Una grabación inédita de Joy Division, prometido.
-Está bien, todo sea para ganarme un lugar cómodo en el infierno, con vistas al trasero de Marylin azotado por látigos radioactivos.

RELATO PARA SALVARLE EL PELLEJO A MI MANAGER
La quiebra en una mirada

Dicen que observando con atención la mirada de una chica puedes saber si ha sido querida debidamente o no. Ella tenía los ojos en blanco, la cabeza hacia atrás, apuntando a los azulejos del techo. Dicen que puedes saber si una chica ha llegado al orgasmo porque su cuerpo se estremece y su corazón dobla la velocidad por un período que puede durar entre 2 y 30 minutos. Sus manos trataban de agarrarse a mi abdomen, pero resbalaban por sus temblores. Intentaba gritar, vaciar sus pulmones de sudor y fluidos entremezclados.
Sus ojos regresaron a la órbita habitual y su temblor se apaciguó, la tempestad monzónica cedía y la cordura regresaba a sus caudales. Ni siquiera la había tocado. Es extraño el poder de la mente. Me levanté del sillón afelpado y fui a la nevera portátil en busca de más hielo y otra copa de Sake. Regresé al comedor, me senté de nuevo y contemplé sus senos aun contoneándose y erizados. Me miró. Su retina desprendía un reclamo, un grito de auxilio. Su vida se desmoronaba, todo estaba perdiendo sentido a su alrededor. Pronto viviría con su pareja, definitivamente, un no way back precipitado, una decisión inesperada causada por el azar económico y circunstancias laborales. Ella, en parte emocionada por cumplir el sueño estable al que cualquier mujer aspira, aceptó cuando tuvo la oportunidad de irse a vivir con él. Los primeros días estaba contenta, creía que era un paso adelante que determinaría su felicidad conyugal. La fantasía blancanieves duró menos de lo esperado. Concretamente hasta la noche que nuestros cuerpos bailaron al son de la misma música. Ella entró al privado después de suplicar al de seguridad alguna excusa barata. Recuerdo bien el momento. La luz especial de mi reservado era verde, intermitente; estaba encendiéndome un puro y ella resbaló al pasar corriendo delante de mi mesa. Le tendí la mano y analicé su escote. Luego nuestras miradas se encontraron. Y lo supe, esa chica no había sido querida. Y en ese momento sus pezones se pusieron duros, como una reacción física causada por una naturaleza que no perdona a los infelices.
Quedamos a los dos días del primer encuentro. Como era de esperar, ella estaba más nerviosa que yo. Pasamos la velada en mi casa, bebiendo sake, y no paré hasta que finalmente se drogó. Su novio, me contaba, era un tipo corriente, quizá lúcido, pero limitado, encerrado bajo cuatro paredes desechables. Llevaba tres semanas durmiendo cada día con él, y desde el día en que nos conocimos soñaba con muertos, sangre y cuchillos. No lo entendía, estaba preocupada, pero lo entendió todo en el momento en que también soñó conmigo. Nunca se había sentido querida con la intensidad que ella necesitaba. Sabía que había una experiencia más allá de la mera vulgaridad de los dos mensajes de texto diarios con el "te quiero" ortopédico y un "te echo de menos" repetitivo y desgastado.
Ya en mi casa, me pidió que la tocara de nuevo, que le importaba una mierda que su vida se fuera al traste, quería sentir lo que había sentido la primera vez que nos conocimos.
Tocarla. Con eso era suficiente para que sintiera cosas que jamás había sentido. Me hice una raya en sus nalgas y repasé su columna vertebral con la lengua. Acto seguido, hablamos. Comprendía su situación, pero en mi esquema mental no existe orden posible, lo único que puedo dar es dinero y afecto a tiempo parcial, todo el reclamo es literario. Ella me dijo que quería intentarlo, que conmigo sentía más intensamente que con cualquier otro. Norton, me dijo, déjame quererte, déjame vislumbrar lo que es el amor estando a tu lado. Pasé del sake al vodka, y regresé al sake. Pensaba en cosas, en su flequillo moreno y liso, peinado en diagonal de izquierda a derecha. Sus pechos, erizados, bien firmes, suaves como el deshielo y apetecibles como la fragancia del incienso, reclamaban ser mordidos. No hacía falta saber que nunca se los habían mordido. Tal era su infelicidad.
Después de que su relación se diluyera por completo, pasamos algunos meses viviendo juntos y siendo, en cierto modo, felices. Estudiamos juntos algunas cosas, y creamos proyectos para la empresa de ella. Un día, sincrónicamente, entendimos que nuestro vínculo era lo suficientemente fuerte como para que cada uno siguiera solo por su camino.

El día en que ella dejó mi apartamento, la miré a los ojos. Al fin, la habían querido.

Fuente imagen: wallpaper-s.org

sábado 30 de enero de 2010

El show afterpop con vocabulario intempestivo

Empecemos el show con un condicional:

Podría decirse que la música electrónica es el no discurso musical, el código cero deontológico de la música. En palabras más mundanas, la música destilada al puro compás 4/4.

Dicho esto, pasemos al pretérito.

Una vez compré algo que no necesitaba, pero sólo fue una vez, porque todo lo que compro lo necesito. Soy fruto de la reflexión sobre la tecnología de Ortega y Gasset, las necesidades primarias y secundarias se confunden fácilmente, hasta tal punto que mi bastón dorado importado de Etiopía puede ser esencial para salir a la calle a destrozar papeleras.

Continuemos el show hablando de pezones:

Los pezones son tolerables en varios tamaños, siempre en función del tamaño del pecho. Tetas grandes, pezones grandes; tetas pequeñas, pezones pequeños. Siempre que no sea así, perdemos el equilibrio renacentista de Michelangelo y pasamos a la categoría tan controvertida de bizarre tits en xvideos punto com.

Sigamos con el maravilloso mundo de las alegorías copernicanas:

El Afterpop, término al que no recurro desde hace tiempo, se puede aplicar a los geriátricos. La tendencia geriátrica dominante es hacer que los viejos/as olvidados en sus respectivas celdas acondicionadas sean artistas. Producen cuadros daltónicos y figuras de barro que luego exponen en el centro del barrio. Si distorsionamos el concepto afterpop podemos afirmar categóricamente que producen objetos pop emulando los artistas convencionales, puramente pop, pero ayudados por enfermeras ninfómanas que lo primero que hacen al conseguir el trabajo es comprarse una moto de pequeña cilindrada e ir a cenar a un chino con su novio. Los abuelos artistas merecen todo mi respeto, pero seamos sinceros, ellos lo que quieren es mirar la tele.

Show reflexivo:

EN este fructífero mes de enero, como se habrá notado, mi azulada mente está llena de reflexiones, y los relatos quedan en segundo término para reaparecer con el fin de exámenes y la debida dosis de polvo blanco, tan agradable y productiva.

LO más enternecedor es que no solamente los viejos/as quieren mirar la tele, todo el mundo quiere verla. Los 4.200.000 parados no son causa de la baja productividad de nuestro país o del excesivo absentismo laboral. La gente común está demasiado ocupada viendo la tele. Los modernillos están en Facebook, los listos en Fuckbook y los enfermos mentales ricos y postnietzscheanos están escribiendo en blogger para cambiar el mundo y hacer regresar el stalinismo warholiano. Pero los que miran la tele son los que no pagan impuestos y van a la seguridad social porque les duele una muela. Todos los demás, Facebookianos y fuckbookianos tienen un sencillo problema de falta de autoestima autoregulable colgando fotos de su último viaje a México o Marina d'Or.

4.200.000 millones de parados son una cifra envidiable, plenamente acorde con el aumento del cáncer de cerebro y la cirrósis múltiple y la abrumadora tasa de analfabetismo funcional.

Regresando al Show techno:

EL exsorcismo tectónico produce un inquietante temblor de tierra que masajea nuestros circuitos sensitivos y nos convierte en títeres de la naturaleza. Es como un eructo propio de una indigestión, que libera al mismo tiempo que produce en el sujeto un sentimiento de culpabilidad. El techno destroza el tejido neuronal del lóbulo prefrontal, e incrementa la segregación de dopamina. Pero todo esto es vocabulario intempestivo, así que voy a transcribir la entrevista que le hice a Jonas Repson, el DJ más cotizado de Barcelona.

-Hola Jonas, ¿Prefieres Facebook o Fuckbook?
-Bueno, he descubierto Facebukkakebook, enfocado a las eyaculaciones faciales en grupo.
-Siempre a la última y con tanto dinero.
-Claro, pero recuerda que comencé pinchando en fiestas para viudos, you know.
-Los comienzos siempre son duros, salvo en mi caso, claro. Dime, ¿Cómo llevas las colaboraciones con el sello alemán de BTrichControl?
-Mejor que nunca, como ensalada con MDMA para crear temas únicos.
-Me alegro, felicidades.

Dicho esto, Jonas se levanta de la mesa triangular de madera recia finlandesa y rompe una copa de cristal contra el suelo en muestra de su equilibrio espiritual. Salimos del bar a por nuestros bólidos, sin pagar.

Fuente imagen: http://www.duncancumming.co.uk/photos/dj1529.jpg


jueves 28 de enero de 2010

iNietzsche pregona la basura estelar

La basura estelar es un espléndido reflejo de la naturaleza parasitaria de la existencia humana. Fabricamos cacharros por doquier que luego mandamos a miles de kilómetros, dan cuatro vueltas y se estampan por un fallo de fabricación atribuible a la negligencia de la U.R.S.S (digan lo que digan existirá siempre en nuestros corazones estalinistas). Análogamente, fabricamos palillos o envases para yogures ricos en fibra que luego acaban en contenedores y cuyos restos son degustados por perros leprosos y vagabundos que una vez fueron gente digna que quería dedicarse a la poesia.
Es el éxtasis de la absurdidad de nuestra condición, por ello hoy he comprado algunas cosas; un abrigo de cuero, cuatro libros, dos móviles, un GPS y dos juegos para Nintendo DS que se los he regalado a un ciego.
La basura espacial es parecida a una eyaculación en forma de minitumores que pregonan el libre albedrío intergaláctico. Pero lo más jugoso es que la mierda espacial no se pierde en la oscuridad y se acerca a Marte (p.e). No, se queda dando vueltas alrededor de nuestro cuchitril. Por eso he decidido bajarme un programa para el iPhone que se llama iNietzsche, con frases suyas en inglés que puedes guardar en favoritos. Es una pena tener que llevarle la contraria a uno de los más grandes, pero el superhombre posmoderno es más bien un infrahombre, un demente alienado amante de las pajas virtuales y las secciones de contactos. C'est la vie. Mientras tanto, algunos otros, como el líder espiritual y político de Corea del Northhen y el presidente de una ONG fraudulenta esbozan planes para comprar empresas de producción de derivados lácteos.

Y las niñas siguen siendo manoseadas por la sociedad del consumo.

Reflexión cáustica:

La elección de vivir en vez de suicidarse corresponde a dos neuronas disfuncionales conectadas por un cable adulterado de fibra óptica del siglo pasado.

lunes 25 de enero de 2010

Decadentismo, Fake tits y el diván freudiano

Técnicamente hablando, la diferencia entre un mamut y un casco de moto es nula, salvo los tonos cromados del casco y los cuernos del animal. Todo lo demás es secundario, ya que ambos se pueden comprar. En el caso del mamut hay que recurrir al mercado negro, pero eso no es ninguna novedad.

Los cuernos de mamut miden más de un metro, e introducirlos en la vagina es complicado sin provocar un derrame, así que hay que ir con cuidado a la hora de dar placer a las mujeres.

La lectura de Martin Amis me está dando otras nuevas ideas, como el hecho de que te puedan dar una paliza de manera aleatoria, sin ninguna explicación, y que esto pueda cambiarte la vida y tener que cambiar el Ferrari por una silla de ruedas. Las sillas de ruedas tampoco son un problema en sí mismas. Si tienes la pasta suficiente siempre puedes entusiasmar a una barely legal con ansias de mejorar su escala económica y hacer que te la chupe. Otro tema es el control de los esfínteres, mearse en plena felación eleva el rango sexual a fetish, un toque de lo más chic y deseable.

Pero dejo de hablar de cosas obscenas y paso a describir el día lluvioso de hoy:


Efectivamente, llueve, y sales de casa con el abrigo estilo nazi con la bandera de Alemania en la parte superior de la manga izquierda. No sacas el paraguas porque te gusta cómo la lluvia te golpea el rostro y la barba de tres días. Alcanzas la moto y el niño brasileño que te lía los cigarros te repite por enésima vez que quiere jugar al fútbol. Obvias su petición y le pides un Manitou con filtro grande y papel de regaliz. Enciendes la moto, funciona tan bien como las articulaciones de un gimnasta checo. Bajas al centro. Llegas a la oficina, saludas a la secretaria. Hola Katshenka. Hola Vanity, responde ella. Te pregunta si vas a comer con el editor de tu obra en Islandia. Puede ser, depende de mi estado etílico, respondes. Ella baja la mirada y asiente. Supones que es jodido ser secretaria de tus caprichos, pero para algo le pagas una nómina, e incluso el aumento de pecho en un acto filantrópico. El día continúa siendo gris, no levanta cabeza, como el día en que trataste de revivir a John Lennon sin éxito.

Te tumbas en el diván freudiano del estudio y piensas en cosas tales como si Rimbaud se acercó realmente al decadentismo o nunca pretendió hacerlo y fueron otros los que trataron de etiquetarle. Luego te planteas las diferencias entre la pragmática y la semántica. Luego piensas en si tu vecina tiene unas fake tits o son reales, nunca ha querido decírtelo, siempre te dice,tu mete la polla en medio. Y te acuerdas de nuevo de Martin Amis. Piensas algo más, también intrascendente y abordas un nuevo post. Ya.

viernes 22 de enero de 2010

New Wave Touareg en la fundación blanqueadora de dinero

En época de exámenes lo mejor para estudiar es mezclar el Red Bull con la cocaína, a ser posible de Colombia. Si para asegurar su denominación de origen es necesario ir a Colombia en un Concorde descatalogado, debe procederse. Quizá algún lector avezado puede pensar que la cocaína y el Red Bull retumbando juntos en el sistema nervioso pueden generar uno o varios ataques al corazón. Es cierto, puede pasar, por eso es una técnica para estudiantes experimentados. Mas no hay que preocuparse, en caso de nerviosismo truculento (maltratar a la bibliotecaria, quemar libros de marketing, manosear a las chicas adineradas o escupir a las malvestidas) se puede recurrir al opio intravenoso, un sedante de lo más renovador. Si por alguna razón nos despertamos en el hospital, lo único importante es pedirle al viejo con alzheimer sentado en la cama de al lado que baje la tele para que podamos seguir estudiando y convirtiéndonos en gente madura, inteligente, moderada y responsable para llevar este trozo de continente periférico y prescindible (por desgracia ya no tenemos colonias) llamado España.

En este momento me hallo en la biblioteca privada de la fundación del padre de un amigo. Evidentemente, la fundación se creó con el fin de de desviar fondos y blanquear dinero. Como todas, incluyendo la Fundación Pene Erecto de Truñofónica o la Árboles Verdes de Völkswajjen. Quedan pocas cosas nuevas por hacer en este sobreusado planeta. La biblioteca consta de 59 plazas, de las cuales 34 están ocupadas, de las cuales 32 las ocupan chicas en sujetador de edades comprendidas entre los 18 y 25 años y las otras 2 son para mí y para todos mis utensilios tales como iPhone, iOpio, iNitetzsche, iApuntes e iEtc. Mi amigo no está. Cuando está en la clínica de desintoxicación me deja las llaves y autoriza mi huella dactilar al hombre de seguridad.
No hace falta que os cuente que mientras esta Fundación blanquea dinero día a día, yo estudio y mi pene va siendo lamido y absorbido con empeño y sumisión por las 32 chicas que estudian en ropa interior. Va en serio, están estudiando, intentan ser algo en la vida. Normales, supongo. Es decir, quieren trabajar como cualquier otra. Pero lo tienen todo en contra, están demasiado buenas para cumplir con tareas normales. Matsushka, por ejemplo, está teniendo problemas por querer ser veterinaria y ganar sólo 1.800€ al mes. Cada vez que sale de fiesta llega a casa con 4 tarjetas de publicistas y directores y demás sucedáneos descafeinados que le ofrecen pasta y fama. Ella sigue estudiando veterinaria, pero todos (vosotros también) sabemos que acabará haciendo desfiles y, por allá los 40, se hará un lífting pagado al contado para reducirse arrugas en la comisura de los ojos. Como extrsueldo ya trabaja en cosas parecidas, como acompañar mis horas de estudio en sujetador junto a 31 amiguitas, algunas gratis, otras no. Alternar es sinónimo de multiservicio cualitativo.

Saco los apuntes de Historia de la Literatura y de Cultura Contemporánea. Recito en voz alta a mi público cocksucker unos versos de Foucault acerca de su concepción de cultura, relacionada con el desarrollo del sistema de control hasta sus últimas consecuencias: inventos tan necesarios como las prisiones y los manicomios (¿Dónde pasaríamos sino los escritores como Beigbeder y un servidor las vacaciones para pasar desapercibidos?).

Comienzo el estudio con dos rayas en las nalgas de la prometedora Kustova Nicolkska y llamo a la Sociedad de Imbéciles Autistas y Facinerosos que protegen a los supuestos Autorzuelos de productos fecales.

-Hola, ¿Hay algún hijo de puta con el que pueda hablar?
-Por supuesto-responde un chico con acento barriobajero-, Aquí lo somos todos.
-Perfecto, usted mismo, ¿Sabe que son una panda de Jesuses Giles y Giles en versión cultureta que no se enteran de nada y que están cavando su propia tumba?
-Sí, lo sabemos, recibimos muchas llamadas de apoyo como lo suya, estamos muy agradecidos. Si desea mantenerse a la espera, tiene que pagar por los derechos de la canción de Beethoven que le vamos a poner.
Cuelgo, enciendo un cigarro liado aplicadamente por el niño brasileño que me lía los cigarros.

Pienso en un espacio diáfano, amplio, limpio, virgen. Es mi mente en estado kármico, con cuatro muebles Armani Home. Voy colocando autores y conceptos.

Hipermornidad-Lipovetsky.
Ultramodernidad-Marina.
Turbomodernidad-Giddens.
Sociedad Digital-Sartori.
La sociedad de la estupidez (mi preferida)-Glucksman.

Sigo amueblando intelectualmente el espacio y también pongo una mulata y la siento en el sofá, en el centro del espacio diáfano y kármico.

2 rayas concéntricas más en los senos de Dianne Choolsa.
2 millones de euros se han blanqueado a día de hoy en la Fundación del padre de mi amigo, la misma que me proporciona placer y aprobados.
Nota: también tiene parking, ideal para el camello que acabo de importar de Marruecos siguiendo la new wave Touareg.

jueves 21 de enero de 2010

Reflexiones posmodernas y entrevista con el Arquitecto

Técnicamente, nuestra mente está preparada para desarrollar el lenguaje y percibir el mundo de manera sensorial. La vagina y el pene están diseñados para introducir el segundo dentro del primero y, al mismo tiempo, el segundo puede expulsar líquido seminal dentro del primero para garantizar la reproducción de nuestra patética especie. El jodido arquitecto que dedicó algunas tardes a montar todo este circo genético era un cínico de alto voltaje con un sentido del humor muy peligroso. Pero le salió bien la jugada, y el arquitecto se lo está pasando de coña mientras nosotros hacemos el pena en este globo azul y lleno de trozos de tierra donde hay tías que están buenas y armas nucleares. Algunos, afortunados y dichosos meditabundos, narcisistas y cocainómanos, pendulamos nuestro miembro y nuestra hiperpoblada mente por entre los matorrales de la existencia y los cuartos oscuros de los grandes almacenes. Pero dejémos las reflexiones y centrémonos en el Arquitecto.

El Arquitecto vive en una casa adosada en un no-lugar del ciberespacio. Tiene piscina comunitaria, y esto le molesta porque le gustaría que su hija de 13 años tuviera piscina propia, ya que su vecino, el gordo y calvo Diseñador, la toca de vez en cuando.
El Arquitecto no tiene estudios, de ahí que su proyecto Tierra y su postura para con el ser humano haya sido un completo y absoluto fracaso. A pesar de ello, debemos felicitarle ya que si la cosa hubiera ido mejor no tendríamos sobre lo que escribir. Por ello, con una pastilla Mitsubishi y dos Ferraris y cuatro Pokemon, a modo de drogadito descualificado, fui hasta su casa adosada con piscina comunitaria y salón decorado con muebles IKEA, y le hice una entrevista.

-Señor Arquitecto, ¿Le gusta el paddle?
-No, nunca me ha gustado darle golpes con una raqueta a una pelota. Me gusta más dar azotes en nalgas exóticas.
-Señor Arquitecto, ¿Ha leído a Shakespeare?
-La piscina de mi comunidad es una mierda, quiero tener una exlusiva para mi familia. Mi niña de 13 años ya no es virgen por culpa del vecino, el Diseñador.
-Señor Arquitecto, ¿Qué le pasó por la cabeza para decidir crear una chapuza tan lamentable como el planeta Tierra?
-Supongo que fue por razones intrascendentes e injustificables, como todo lo que hago. Los libros de autoayuda hablaban de hacer proyectos para no suicidarse. Si se fija, en Facebook, mucha gente tiene una granja y cuida animales mientras su dignidad se va por el retrete. Pues es algo parecido. Sí, es un buen símil, es algo parecido-cara de satisfacción por su comentario lúcido y sagaz-.
-Señor Arquitecto, ¿Qué opina de la violencia doméstica?
-Es culpa de las marcas blancas, ellas son las culpables de toda la destrucción del núcleo familiar tal y como lo entiende el Papacito de Broma.

Muchas gracias por su tiempo, su entrevista se irá directamente a la basura.

Regresemos a las reflexiones posmodernas:

Un día me levanté con cuatro mujeres muertas a mi alrededor. Un charco de sangre conjunta se elevaba un palmo por encima del suelo. Intenté probar la sangre para distinguir si provenía de la sueca o la rumana, pero no hubo manera. Entonces pensé que el Tetris era un juego muy decente, quizá el único que salvaría si tuviera que ir a una isla desierta, al lado de una pantalla de 2x2 para ver películas Snuff.
En realidad, esto no es una reflexión posmoderna, más bien es un intento de diario apersonal equivalente a un vino de la Rioja de menos de 3 años de antigüedad o una zebra pariendo gemelos.

Las zebras tienen estilo propio, no necesitan ir al Pull&Bear a comprar mierda en las rebajas para sentir que se acercan a algo parecido a moda. Por esta razón me caen bien las zebras y su carne sienta tan bien cuando se hace a la brasa.

Segunda entrevista al Arquitecto.

-Señor Arquitecto, ¿Qué es lo que le hace sentir más orgulloso de haber creado la tierra?
-Las armas nucleares, las tías buenas y que ustedes, los humanos, son como chimpancé con un gen deformado. Los normales son ellos.
-Señor Arquitecto, ¿Piensa usted alguna vez en algo?
-No.

Gracias por su tiempo, esta entrevista será utilizada en su contra.

Reflexiones posmodernas 2.0

El eje sobre el cual se ha forjado la civilización occidental es un mero truco de segunda mano.

Conclusión:

Un ser apático puede conseguir muchas cosas menos un aumento de sueldo.

lunes 18 de enero de 2010

La chica con la lívido extraviada. Momentos lúdicos en el Museo de Arte


-Esta chica tiene la lívido un poco dispersa-le comento al niño brasileño en prácticas que me lía los cigarros-. Supongo que alcanzó su cenit sexual a los 18-1 y ahora intenta buscar, vía prácticas heterodoxas como el tantra anal y la vaginalidad ecuestre, un nuevo estado de placer carnal más elevado en la pirámide de Maslow.
-Todo el mundo quiere ser feliz, pequeño niño brasileño que me lías los cigarros. El problema es que la mayoría ven en la felicidad un ente abstracto de forma bizarra, que les aplasta tan sólo dar el primer paso hacia la susodicha dicha (bis). Por eso leen libros como Piensa, es gratis, o Cómo aplicar la estrategia del ajedrez a tus problemas conyugales. No lo hacen con mala fe, sencillamente carecen de otros medios como las drogas o un pene de 23cm que les permitan llegar a la susodicha dicha (bis) por la tangente. Como es mi caso, ya sabes, pequeño niño brasileño que me lías los cigarros.

Volvamos a la pobre chica con la lívido un poco dispersa. Ahí al tienes, en la cafetería del Museo de Arte Contemporáneo, mirando perdidamente por la ventana y haciendo dibujos en la Paper Blank. Son círculos concéntricos, creo que esta chica también tiene la imaginación un poco dispersa. Pequeño niño brasileño que me lias los cigarros, ¿crees que debería acercarme a ella para focalizar su lívido extraviada?.

-Eu queiro jougar au futibaol.
-Joder, pequeño niño brasileño que me lías los cigarros, cualquiera diría que estás hablando un portugués que te estás inventando.
- Eu queiro jougar au futibaol.
-Bien, entonces líame un cigarro mientras voy a por la mujer con la lívido un poco dispersa.

Me acerco a la cafetería dando golpes secos con mi bastón dorado importado de Etiopía. Me dirijo a la chica en un tono cordial excesivamente barroco, se trata de hacerle notar que mi capacidad verbal está a años luz de cualquier estrategia de cómo reducir los problemas conyugales con el ajedrez.

-Jovencita, tu mirada muestra una luz halógena, lejos de la diáfana iluminación natural de nuestro astro predilecto. Me pregunto si los círculos concéntricos que dibujas en tu Paper Blank no son una ejemplificación de tu estado de ánimo, perdido en una cadena de errores que se repite y te llevan de nuevo al mismo punto de partida. Me gusta tu sujetador negro, adoro el negro y los sujetadores semi transparentes.
-Hola, eres Vanity, creo que te conozco, el otro día estaba viendo un corto en Youtube llamado "Estética de la soledad" y vi tu mano, ¿eres tu, verdad?
-Ni idea, pero me gusta tu sujetador negro, adoro los sujetadores semi transparentes.
-Gracias, dibujo círculos concéntricos porque adoro el equilibrio 2picuadrado.
-Soy escritor, no matemático. Y se te están poniendo duros los pezones.
-Es por el frío del aire acondicionado de la cafetería.
-No mientas, es porque te estoy tocando las berzas. Es una 95, ¿cierto?
-Es una 100, pero llevo reductor, así que técnicamente has acertado.
Es momento para sacar el as en la manga.
-¿Prefieres hacerlo encima de una partitura de John Cage con el segurata de la sala mirando o en el baño al lado de una reproducción de Matisse?
-En tu coche, ¿te has cambiado el TT?
-¿Como sabes que tengo un TT?-finjo cara de sorpresa, el otro día salió en portada en no sé que mierda de revista. 13000€ por la exlcusiva "El nuevo deportivo de Vanity".
-Está bien, pero en todo caso lo pondremos descapotable y me la chuparás delante de la tienda Chanel de Paseo de Gracia.
-Ya estamos tardando.
-Cierto. Se me olvidaba, me alegra haber focalizado de nuevo tu lívido extraviada. Ya sabes, soy buen tipo, a veces. ¿Puedo forzar una frase sobre valorada?
-No esperaba menos.

-Me has conocido en un momento lúdico de mi vida.


fuente imagen: armandorampas wordpress


sábado 16 de enero de 2010

Usos y costumbres del adjetivo Killer


Cuando pienso en algo killer veo a Patrick Bateman (American Psycho) eligiendo entre distintos cuchillos para diseccionar a su pobre y top less víctima. Puntualicemos, el también es un killer, pero lo que realmente es killer es la situación.
Cuando pienso en algo killer veo a dos tipos de un país caluroso y pobre vestidos de cuero dándole azotes al ex presidente de la Casa Blancuzca.

Cuando pienso en algo killer veo la nevera vacía de los 4 millones de parados y, en el comedor, la tele encendida con un debate absurdo y deforme de Interanaleconomía.
Cuando pienso en algo realmente killer veo un cine lleno de oligofrénicos mirando Tavatar y comentando en voz baja que los efectos especiales son la ostia y, mientras, los barrenderos hacen ver que trabajan limpiando las compresas y los condones de la calle de las putas.

Cuando pienso en algo killer veo una montaña de cervezas vacías impactando en las sienes de Cristiana Ronaldinha, destrozando su copyright para retrasados.
Cuando pienso en algo killer, me imagino rodeado de gente religiosa que hace lo que puede para controlar mis abruptos golpes en su entrepierna (es decir, sotana).

Cuando pienso en algo muy killer vislumbro unas tetas, las Más Grandes del Mundo, explotando por exceso de silicona y manchando de sangre e implante toda la sala para grabar vídeos porno low cost.
Cuando pienso en algo absurdamente killer imagino que me quedo sin blanca (¡LOL!).

Y podría seguir pensando en cosas killers, pero creo que el concepto ha quedado suficientemente claro.

viernes 15 de enero de 2010

El inepto del bar tiene sentimientos casi normales

Entro en un bar cualquiera de una esquina cualquiera. No me quito las Ray-Ban de sol aunque no distingo nada a menos de 10 cm de mis ojos. Pero escucho voces, el típico mesías en paro que habla del mundo con la misma petulancia que Obama, con la diferencia de que Obama es Obama y este espécimen es, sencillamente, un parásito sociópata, en paro y lector del diario Qué!. Veamos sus postulados a las 11 de la mañana:

1. Experto en geopolítica
-Todos hablan del cambio climático. ¿Falta agua en el mundo?. No, en Siberia hay mucha y la población podría aumentar o triplicarse que los rusos podrían dar agua de sobra a todo el mundo.

2. Experto en deportes.
-El Real Madrid está despertando. La mansión de Cristiana Ronalda mejora su rendimiento, porque tiene escaleras que vibran y eso endurece sus músculos y chuta con mejor efecto y potencia.

3. Experto en sexualidad.
-Las mujeres son más libres, pero en realidad siguen necesitando a un hombre a su lado.
Nota: contempla su barriga de reojo y se de cuenta de que, muy a su pesar, no conseguirá una en las próximas semanas si no paga algo por ellas.

4. Experto en especulación inmobiliaria.
-Los desprendimientos de tierra no son culpa del AVE. En realidad es culpa de la construcción tan cercana a la costa, que provoca inestabilidad tectónica.

El senior en paro de barriga protuberante se va quedando sin oyentes, su repaso enciclopédico a la realidad no consigue levantar el interés deseado. Pide otro carajillo. El tercero. Son las 11 de la mañana.

Sin quitarme las Ray-Ban, me dirijo a su persona, sin moverme del sitio. Este hombre necesita ayuda, es una alma en pena, por eso decido hablarle duramente pero con un fin filantrópico.

gratuito y, si fueras lo -Amigo, comprendo tu soledad y tus ganas de conectar con gente que tiene cosas que hacer, de este modo te olvidas de que tú no tienes ningún plan para esta semana y, de hecho, en todo el mes. Estás solo, en esto no nos diferenciamos demasiado, quizá el leve matiz es que gozo de una colección de vaginas multirraciales que tu solo ves en las pantallas del locutorio de HammedTraslun. Mientras yo leo el NY Times tu abres las páginas de cotilleo del diario Qué!. Lo estás intentando, sigue así. Lo siento, este rollo elitista que te estoy pegando es completamentesuficientemente inteligente, podrías creer que lo hago por una falta de seguridad. Eso no sería del todo incierto a no ser que llevo publicados 450 textos. y me drogo para socavar mis crisis existenciales. Deberías abrir un blog, que se llame "El experto en todo". Es posible que te leyeran algunos de tu calaña.

5. El experto en silencio
El hombre se mira los zapatos desgastados de una talla más pequeña (eran las que estaban de rebajas) y asiente, una lágrima resbala por su cutis imperfecto. En el fondo es un tipo sensible. Balbucea algo. Ahora lo entiendo, también es virgen. Eso no me lo esperaba, pensé que su amoralidad le habría dirigido a los burdeles de carretera, pero su personalidad es tan débil que no le ha permitido superar este trance económico-sexual.
Los presentes en el bar, al comprobar que el tipo se ha callado definitivamente, aplauden mi intervención. A veces, hacerle daño a alguien para ayudar a las víctimas inocentes es una gesta loable.

Salgo del bar satisfecho, he logrado otro suicido. Esta noche el intepto del bar se cortará las venas con el cuchillo para cortar jamón, y mañana el bar respirará calma y paz y todo el mundo beberá su café sin tener que escuchar los sermones del experto en todo. No he pagado la cerveza Estrella Damm Inedit, la he dejado a cuenta de nuestro amigo el locutor compulsivo.ç

Fuente imagen: blog ancladasenlabrisa

miércoles 13 de enero de 2010

Las suecas no saben montar armarios

Llegado al coito, le pido a la sueca que yace desnuda a mi lado que me ayude a montar un armario de IKEA. Sus senos, erizados, oteando el difuso horizonte de las paredes negras de mi habitación, muestran una dureza persistente, que casi tergiversa la ley de la gravedad.
Aún en su calentura, contesta con su castellano macarrónico.

- ¿Armario de IKEA de montaje? Yo soy suecia como IKEA, ¿es broma tuya? pero no gusto de muebles montables.
-Comprendo, rubia natural de mirada azul lasciva, pero los dibujitos de las instrucciones hechos por gente de tu país me ponen nervioso; no me gusta que me traten como un borderline y he pensado que tú, ya que follas razonablemente bien, podrías hacerlo. Aquí tienes-le paso mi caja de herramientas guardada en la despensa-. Vamos nena, honra al PIB de tu país.
-Enfado contigo, mujer como yo, diseñadora de moda y traveller free, mucho más que para hacer tus muebles.
-No te pongas así, que hayamos follado sin condón no te otorga la potestad para faltarme al respeto. Vamos pequeña, monta mientras preparo unas rayas.

La dejo con el manual de instrucciones abierto a doble página, con muñequitos asépticos sonriendo con pinta de oligofrénicos y salgo a la terraza para saludar al sol en un seguido de posturas de yoga aṣṭāṅga. Bonito día, aunque hace frío, pienso en un haiku:

Soy totalmente
legal para contigo
astrología

Si un maestro Zen viera mis patrañas poéticas me abofetearía para aleccionarme, pero eso no sería nada nuevo.

Entro de nuevo a casa, la sueca está montando el armario con cara de día gris. Se ha puesto un camisón. Cuando se agacha, las nalgas saludan a mis ojos y me entran ganas de darle unos azotes, al estilo manager de Hank en Californication. Me sirvo una copa de Martini, aceituna inclusive. Preparo un Absolut de cereza para la sueca. Le recito mi haiku y se lo doy. Su cara pasa a ser de día soleado con nubes intermitentes. Por mucho que pretenda estar ofendida por tener que montar un mueble, sé que las suecas adoran las tareas del hogar, especialmente si están bien folladas.
Bebemos juntos y hacemos un brindis.

-Por las suecas que saben montar muebles de las industrias de su país.
-Por textos tuyos divertimiento y sexo funny.
-Muy bien, sueca montadora, ahora deja de montar, que me toca a mi montar en tus caderas.

domingo 10 de enero de 2010

Nada de placebo. El trastornado mental

Una vez puse un anunció en Internet con el fin de conocer a personas “con enfermedades raras”. Respondieron 910 personas. De las cuales 220 eran tías. De ellas, me follé sólo a 4, ya que las demás tenían más de 22 años o eran feas y con delirios mentales insuficientes para atraer mi atención. Del resto, los tíos, me llamó la atención un caso en particular. Kierk Und Vol Nelsen, al que llamaremos KUN.
El tipo me contestó el correo de una manera poco habitual:
-Perfecto, quiero dos gramos bien cortados, nada de placebo. Gracias.

Quedé con KUN protegido por mis dos guardias de seguridad, para asegurar que, si al zumbado psicótico le entraba algún delirio no diagnosticado, no importunara mi estado mental de plena quietud y paz.
Lo primero que hizo KUN fue preguntarme si conocía alguna buena tienda para comprar souvenirs de Barcelona.
Ante tal personaje de oscilante personalidad, saqué el libro “enfermedades bizarras del postmodernismo” e investigué. Hallé, tras unos minutos, una enfermedad que podía cumplir con su cuadro. “Personalitatis et realitum mutantis”. Es decir, un tipo que confunde a la gente con otra gente y su personalidad con la de otros. Cuando contestó mi mail no recordó que respondía interesado en mostrarme su enfermedad rara a cambio de un bocadillo, sino que me confundió con su dealer. Cuando llegué al bar, se creía que él mismo era un turista que estaba en Barcelona. Una vez ubicado el zumbado, un loco con personalidad cambiante y realidad colindante variable, lo único que me quedaba por hacer era disfrutar de sus disfunciones y defectos para reírme de él (no confundir con con él) y tomar algunas notas para utilizar en futuros proyectos.
Cambio de personalidad 3.
KUN: Las groupies de 18-3 son las que la chupan mejor. YEEEAHH. El otro día firmé para EMI, estoy grabando un disco en solitario.
Vanity: Enhorabuena, KUN. Supongo que tu vida tiene algo más de sentido. Quiero decir, cuando follas todo parece más agradable y ambos sabemos que las tetas emergentes (18-3) son un lujo, un bien precioso que hay que cuidar como las amapolas en verano.
KUN: Correcto, a parte, soy una máquina de hacer estribillos pegadizos. Mira. Entonces tú y yo/celebramos el adiós/te odio mogollón/tócame un cojón.
Vanity: Joder, pareces un rocker de verdad, de estos pajilleros pijos de 20 años que emulan a los Arctic Monkeys.
Cambio de realidad 4.
KUN: Padre, he pecado. El desatascador no debería haber entrado en mi recto y mucho menos en el de mi perro. Hacía muy buen día, los pájaros cantaban dándo círculos alrededor del árbol del parque público de enfrente de mi casa. Todo era feliz. Tuve un apretón, fui al baño, y el pobre desatascador me miraba, solo, triste, abandonado. Y me lo metí por culo.
Vanity: Comprendo joven KUN, pero deberías practicar la poligamia. No puedes dedicarte a utilizar objetos alargados de tu casa para satisfacer los deseos carnales traseros. Vaya, déjate de chorradas anales, las mujeres son el objetivo real de esta vida. Dos tetas, un coño, un culo, una boca, ese es el camino.
Cambio de realidad 5.
KUN: ¡Cabrón! Sabía que eras uno de ellos. Malditos ecologistas, siempre pensando en hacer crecer árboles hasta en los puticlubs. Si nos estamos quedando sin bosques es porque vivimos mucho mejor que antes, nada más, dejad de joder con vuestras puñeteras pancartas.
Vanity: No lo entiendes, se trata de repoblar el mundo de plantas de marihuana y crear laboratorios de drogas sintéticas con energía solar. Nada más. ¿Acaso crees que me importa que las focas y las ballenas se vayan a la mierda? El hielo en los polos no sirve para anda, como mucho para hacer cubatas al fresco.
Cambio personalidad 6.
KUN: noto energía en tu interior, amigo. Es pura y fuerte. Pero tienes una áurea muy poluta, sucia, degradada.
Vanity: Vidente, creo que tienes razón, si tenemos en cuenta que sólo como carne y fumo 25 cigarros al día y tomo vodka antes de irme a la cama y me levanto con 2 rayas.
Cambio de personalidad 7.
KUN: dame la espada, samurai, tienes la batalla perdida contra el Rey Mongol VI. Mis tropas están atacando el castillo de tu princesa.
Vanity: Amigos-llamo a mis seguratas con un chasquido de dedos- este tipo está saturando mi humor, paliza. Ya.

La cara de KUN impacta contra los cristales del bar. El cristal se rompe y su cara se desfigura en un pozo de sangre. Ahora estará tranquilo un rato más. Me relajo. La violencia gratuita para con seres tarados me relaja. De hecho, me inspira. Salgo del bar sin pagar la cuenta y con la libreta llena de notas sobre KUN, que hoy dormirá en el hospital, aunque para él quizá sea una excursión a los montes afganos.


Fuente imagen: www.azstarnet.com/sn/review/163359







viernes 8 de enero de 2010

Hunk E. Lexitron es una chica normal

Me llamo Hunk E. Lexitron. Soy una lesbiana en un cuerpo de hombre. Tengo pene, pero imagino que la ranura de mi prepucio es mi verdadero mini coño. No sé por qué me llamo Hunk E. Lexitron. Un día me levanté y me miré las tetas en el espejo, son pequeñas, pero me van a crecer, estoy segura. Como decía, me estaba mirando las tetas emergentes y me dije a mí misma, "Me llamo Hunk. E. Lexitron". Y así fue mi cambio de nombre. Es raro, ya que Hunk E. Lexitron no es un nombre de chica, aunque yo sí lo sea. Pero también hay chicas con cuerpo de hombre que tienen un nuevo nombre de hombre, ¿no?
Quizá penséis que no soy demasiado inteligente, que estas cosas de cambiar de sexo y de nombre son propias de gente frustrada. Es cierto. Mi coeficiente intelectual no alcanza el 95, básicamente se debe a que necesito contemplar mi mini coño cada 10 minutos, así que me quedé sin tiempo para terminar la prueba debidamente.

Mis amigas son todas de un club de autoayuda llamado "Ya no me siento sola". La mayoría son drogadictas que vienen al centro para traficar y conseguir café y bocadillos gratis. Pero funciona. Siempre me digo "Hunk E. Lexitron, no estás sola, eres valiente y tienes un mini coño". Y entonces me lo miro y me relajo. Esto me anima, y salgo a la calle en minifalda. No tengo dinero y me cuesta pagarme la depilación, pero da igual, voy con pelos en las piernas y la cabeza bien alta.

El otro día hice una nueva amiga, creo que le gusto, se llama Lurden V. Manutheim, pero cuando vio que duermo en un contenedor de basura una vez a la semana cambió de actitud. La gente es muy interesada, ¿no es cierto? Le gusta mi mini coño, pero no le gusta mi casa y ya pasa de mí. Es una cerda.

Conocí a Vanity en un desfile de modelos trash. En uno de mis mejores trabajos profesionales conseguí entrar como modelo para un pase de discapacitados. Sillas de ruedas, amputados, cojos, jorobados, todos con sus mejores atuendos. Vanity estaba sentado en el palco, embelesado con tanta deformidad. Todos llevaban diseños muy elaborados, de las mejores marcas. La mezcla de glamour y defectos físicos extasiaba su mente. Al verle, sentía una fuerte atracción por él, supongo que aún tengo toques heteros. Vanity llevaba un sombrero de copa, un mononóculo y la cara pintada de Joker. Algo poco frecuente, la verdad. No me lo follé, pero me dejó que su perro dalmata lamiera mi mini coño, previo pago de todo mi dinero. Acepté sin pensarlo. No hay día en que no piense en lo afortunada que soy de haber tenido esta experiencia. Me digo, Hunk E. Lexitron, tu vida no ha sido una pérdida de tiempo.

Hunk E. Lexitron, repito para mí misma, has descubierto tu sexualidad, tu verdadero nombre y has tenido relaciones con el dalmata de Vanity. Pero a veces no funciona y me siento triste, cuando llevo dos día sin comer, el temor se apodera de mís tetas emergentes. Todo es difícil a veces. Pero la vida no todo son subidas, ¿no? Una vida como la mía también puede tener sus bajones. Lo veo dentro de la normalidad. Dicen que en el mundo la mitad de la gente pasa hambre todos los días. Yo solamente dos días a la semana. Soy una privilegiada.
A veces aun me acuerdo de Vanity. Iba con una chica rubia al lado, que se reía de los minusválidos que desfilaban por la pasarela. Les lanzaba piedras y les escupía. Una chica un poco vulgar, sino fuera porque la había visto en el cartel de dos películas.

Estoy contenta porque he vuelto a ver a Vanity, que me ha dicho que le contara mi vida porque así hablaría de mí y me haría un poco más famosa. Es un buen reportero y le caigo bien. A parte del grupo de autoayuda, es el único que me respeta por lo que soy. Siempre es honesto, aunque rechaze con insultos mis ofrecimientos para que duerma en el contenedor de basura.

Extracto de una conversación de Vanity y Hunk E. Lexitron

-Hola deformidad mental
-Hola Vanity

Como vemos, Vanity es muy sensible a su condición.

Esta es la cruda historia de Hunk E. Lexitron, sus sueños, sus ambiciones, sus problemas y sus luchas. Esperemos que la hayan disfrutado y puedan sacar alguna lección.
Propuestas de lecciones:

-Los enfermos mentales están muy jodidos.
-Las mujeres en cuerpo de hombre son una pérdida de tiempo.
-Vanity es un buen tipo.
-La cerveza sin alcohol es un engaño, igual que el café descafeinado o la quetamina.
-Las tetas emergentes son un requisito para tocar fondo. -Quiero asistir a un desfile de modelos de tarados.
-En los grupos de autoayuda dan café gratis
.

Fuente imagen:
http://www.flickr.com/photos/katiewest
www.homepagedaily.com
Autoría: Katie West




jueves 7 de enero de 2010

Fumando el puro de la soledad

La lluvia cae diagonalmente, su trayectoria puramente vertical queda perturbada por el viento. Estoy a la intemperie con un bañador ceñido negro, en la terraza, fumando un puro en el cobertizo. Intento tener pensamientos de calidad, de aquellos que duran más de 20 segundos y están relacionados entre sí. Es complicado, todo son flashes de la noche anterior, inconexos, difuminados. Cuchillos, perros comiendo carne cruda, luces estroboscópicas, corbatas Armani. Extraño todo, ciertamente.
Mi piel se eriza, el puro se acaba. Y los pensamientos de calidad no duran ni 4 segundos. Mermelada de hígado, cervezas de fresa, mangos con marihuana.
Extraño todo, ciertamente.
Pero si todo fuera mínimamente normal, no sería lo mismo. No valdria la pena escribir sobre ello, para eso ya tenemos al 99% de la blogosfera y al 100% de protestantes y al total de neoliberales de Groenlandia.
Entro en casa. Me ducho con agua fría y esnifo. Estoy tremendamente solo en este planeta. Salvo aquella gente que está condicionada a mí por temas económicos. El deterioro de las relaciones personales está en el haber de los acaudalados. Saber que le interesas a la gente por alguna razón no filantrópica y al mismo tiempo hacerles entender que ellos no te interesan por ningún tipo de motivo, produce un bienestar reconfortante. Afrontar la soledad con mujeres de pago es el pensamiento de calidad que tengo ahora. Dura 7 segundos. Todo un récord. Enciendo el equipo de música y otro puro. Suena Death in June. Incitan al suicidio, por eso me gusta, porque no da ganas de vivir.
El 2010 comienza con proyectos encima de la mesa, todos con rentabilidad probada. Venta de plantas carnívoras eléctricas, tangas fosforescentes, 16 posts mensuales, 50 polvos diferenciados al mes, dos publicaciones.

Soledad indefinida. Indiferencia garantizada. Felicidad edulcorada. Vanidad diseminada. Y sucedáneos de vino de arroz.

martes 5 de enero de 2010

El camaleón suicida

-Leidger, me caes bien, y este chico brasileño que te lía los cigarros es una buena inversión. La vagancia es una forma de vida. Mezclada con el dinero es una vida con estilo. Convertida en una prioridad, es una filosofía de vida.

Suicidarse por vagancia a vivir, es un ideal.

-Por cierto-continúo preguntando al batería de Lost Path Inc-¿Cómo llevas tus programas del iPhone?
-De maravilla, estoy trabajando con uno que suelta pedos, eructos y gritos.
-Maravilloso, esto es fetén.
-Veo que te ha dado por usar palabras retro.
-Eres un chico observador, Leidger. También estoy disecando un camaleón para enviárselo a una protectora de animales. Ya sabes, detalles navideños para con el mundo. Mi altruismo budista no tiene límite, como el de Jorge Cloon, el actor americano de serie B que se quieren follar desde las nenas de 16 hasta las abuelas con alzheimer avanzado.

Las puertas del salón se abren y entra una sirvienta con tacones de 20cm y ropa interior con transparencias de color negro. Nos trae un té darjeeling con una pizca de pimienta turca, es bueno para despejar el paladar de los estragos de la cocaína. Le manoseo el trasero y ella lo sacude enérgicamente.

Le comento a Leidger si quiere recitar a viva voz unos poemas de Bukowski . Siempre es un buen momento para hablar del viejo Buk, responde.

Saco una edición manchada de vino y elijo un poema al azar. Se lo leo con voz de falsete. Ambos nos quedamos en silencio y pensamos en cosas. Yo pienso en dinero y en una talla 95, también en unos monos comiendo de una basura en una playa tailandesa con un hotel de 7 plantas.

Salimos al porche y nos quedamos con el torso desnudo. Una buena manera de mejorar los pectorales y la masa muscular es pasar frío. Así el cuerpo se tensiona y se pone en movimiento involuntario, efectivo, que tensa los músculos.

Contemplamos las plantas carnívoras en el invernadero. Parecen indiferentes
a los problemas de seguridad en los aeropuertos de Estados Unidos.

Me llama Karl Straüss mientras Leigder juega con su iPhone al programa de pedos, eructos y gritos.
-¿Qué hay, pequeño bastardo?
-En realidad, nada.
-Perfecto, sigue así, Karl. Sabes que adoro las llamadas
sin motivo
.

Recorremos la planta baja hasta entrar en el parking, este podría ser un buen decorado para la segunda parte de Tesis que, dicho sea de paso, es una basura.

Su Mercedes SLK 500 nos espera sumisamente. Vamos a dar una vuelta, con la filantrópica voluntad de polucionar el aire y perder algo de tiempo mientras el mundo civilizado sigue trabajando en cosas para vender (alfombras, juguetes, papel, utensilios para la higiene dental, servilletas de papel reciclado). Tengo un flashback; cuando tenía 15 años, escribía emoticones como este: ()==> o este ()--(), es una polla y dos tipos fumando crack. En clase escribía relatos que luego mandaba de manera anónima al director de la escuela, con alguna que otra amenaza de muerte. Procedimientos rutinarios y, recordemos, filantrópicos.

Salimos del parking en segunda. Miro por la ventanilla. Los árboles del jardín danzan a merced del viento. Leidger es un buen conductor, pero toca mejor la batería. Aun así, los backstage en los que falta el dominó y una Gamboy Advance con el Tetris siguen pareciéndome sumamente aburridos. Por ello, sólo acudo a backstage de tipos con más de 60 años, a ser posible con artrosis y que tocan el ukelele. Lo demás son sucedáneos erotico festivos de Jimi Hendrix y The Clash.





Fuente Imágenes: http://thecreme.files.wordpress.com, impresionante.net


domingo 3 de enero de 2010

El hombre elefante no llevaría bigote


-Me tengo que ir, he apostado en los caballos y quiero saber si el número 4 es el ganador o, por el contrario, lo es el 2, el 1, el 9, el 3 o el 7, ya sabes, cosas de caballos.
-Desde que te hemos contratado como coolhunter, nuestras ventas de calzado para jubiladas con joroba se han disparado. Te estamos muy agradecidos por ello, pero desde la directiva queremos transmitirte nuestra inquietud por tus extraños comportamientos.

Estoy demasiado acostumbrado a este tipo de objeciones. Respiro con parsimonia, me levanto de la butaca de terciopelo azul. Camino contando los pasos hasta la ventana y miro a través de ella. Lo que veo me parece razonable.

-Verás, mi manager, lo conoces de sobras, K. Straüss, te pasó un contrato que tú y los tuyos firmasteis sin tan siquiera mirar. Puedo hacerte el favor de recordarte los dos únicos puntos que realmente valen la pena.

1. El contratado tiene el pleno derecho a no trabajar durante varias semanas (no especifica cuantas), tomar sustancias alucinógenas financiadas por la empresa para lograr mejores resultados, invitar a mujeres de pago a su despacho y a escupir en los cristales.
2. Siempre apuesta por el caballo número 4 y, cuando hay carrera, podrá abandonar su lugar de trabajo para acudir al evento. Sin hora de regreso.

-Comprendo, Vanity.
-Si comprendieras algo no llevarías bigote ni hubieras diseñado alpargatas con cámara de aire para tus viejas jorobadas.
-Con tu permiso, o sin él, me está esperando una carroza llevada por un Hombre Elefante.
-¿Crees que debería afeitármelo?
-No me pagan para dar consejos a fracasados crónicos.

Miro de nuevo por la ventana. Veo el Hombre Elefante y su carroza esperando. Está defecando. Los coches pitan. Todo lo que veo me parece razonable.

fuente imagen: http://coopernicus.files.wordpress.com

sábado 2 de enero de 2010

There is no best seat

Para contemplar cómo un hombre barbudo penetra a una rusa anoréxica de 18-2, no existe un lugar adecuado. La mejor visión posible es dejar en manos de un cámara amateur que ha grabado la escena con todo detalle. Las convulsiones y gemidos fingidos de la chica, la cara de éxtasis del felpudo grasiento. Si siempre somos nosotros los que follamos, rompemos el negocio para los gordos barbudos, que merecen, como Warhol propuso, sus 15 minutos de fama. Los 15 minutos son relativos, los gordos felpudos no suelen aguantar tanto, con 5 minutos están más que preparados para estucar la tez fina e impoluta de Kovarskova Lipovetnka (de 18-2). Comentando entre cervezas Moritz la jugada de este 2009, R.Ü.A/Commander me recordó, a modo de lección ilustrativa, que no estamos aquí para impartir saber, ni dar lecciones, ni mostrar sentimientos que, en realidad, no tenemos. Una premisa esencial es no tener que rendir cuentas a nadie, esto no está regulado por Hacienda. Si le damos una vuelta de tuerca, podemos citar al difunto Paul Arden, y pensar lo contrario de lo que pensamos, y afirmar que en efecto, estamos aquí para impartir saber y mostrar los sentimientos.

Impartir saber:

La obra de arte total es eyacular encima de un e-book y regalarlo firmado a una dependienta de perfumería.

Mostrar sentimientos:

Lloro de alegría al ver mis cuentas bancarias a fin de mes. ¿Cómo puede ser que a pesar de los diez gramos de coca, los servicios de señoritas, la inversión en libros, el despilfarro de billetes que ofrezco desde la ventana de mi loft a mis fieles y la visita semanal al casino on-line afincado en Las Vegas, mi cuenta bancaria siga teniendo una salud tan sólida como la de Fidel Castro?
Mulder y Scully deberían dejar de investigar a los jodidos extraterrestres y ponerse manos a la obra para entender cómo he pagado un tabique nasal de plata y 4 dientes de oro.

El gordo barbudo se corre en los pechos en proceso de crecimiento de la rubia rusa de 18-2. Es momento de felicitar al cámara, ausente durante el acto sexual, y rezar por él y pensar que el gordo barbudo ha sido generoso y le ha dejado tirársela después.

Feliz ano nuevo.

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