La cultura basura está de moda. Especialmente entre los analfabetos funcionales, a saber, el 84,7% de la población. Los obreros ingleses, que aún existen en ciertas regiones del Norte, usan un total de 800 palabras para expresarse a lo largo de sus vidas. Pienso que en nuestra bien amada patria les estamos superando, calculo que con 12 palabras el grueso de la población tiene de sobra.
De puta madre, cojonudo, joder, tetas operadas, polvazo, mierda, corrupto, pasta. Más o menos, ahí tenemos la quintaesencia de la expresión linguística. Bueno, me dejo "cochazo", muy clave.
Si eres un rapero expresidiario, puedes lograr 6 millones de audiencia, y si eres una oligrofrénica retrasada mental con la cara operada, la gente se puede reir de ti y te pagan. Es fantástico ya que, mientras tanto, Bukowski sigue siendo nuestro y los burdeles de intercambio también. Así como el Vodka de importación y la poesía beatnik. Mientras tanto, los alienados siguen postulando su ignorancia, hipotecándose y cenando en un McDonald's para luego ver Avatar en un multicines con las butacas vibratorias.
Quizá soy fácilmente tildado de elitista. Correcto, ¿Qué más nos queda a los que hemos sobrevivido al tratamiento psiquiátrico debido a nuestra hipersensibilidad para con nuestros congéneres? Hubo un momento de mi vida, cuando tenía 19 años, en que el mundo me preocupaba y quería que las cosas fueran a mejor. Entonces conocí a un gurú mejicano que me explicó cosas tales como "Si hace buen día, el polvo es más intenso" o bien "La virginidad corresponde a un mito, todos somos violados de pequeños". Fue tal su poder de ilustración hacia mí que decidí comprarme un TT y comenzar a escribir. Ahora, tras varios años de trayectoria como escritor pusilánime, le doy la razón; nada tiene demasiado sentido. Y mejor que sea así.
Vamos hacia la barbarie, cosa que me harto tranquiliza. Aceptar que estamos condenados al fracaso como especie es lo más digno que podemos hacer. Reconocido este punto, podemos aprender a jugar bien al poker o hacer un curso sobre diseño de páginas web. Los que tienen miedo de las pantallas, pueden apuntarse a la pintura figurativa bajo efectos del LSD, o bien presentarse a presidente del gobierno.
Lo más necesario, es que dejen la literatura y sus vertientes experimentales para los más indecentes, de entre los cuales me incluyo.
Porque aquí también hay basura, mucha y abundante. Pero no seamos reduccionistas. El elitisimo intelectual no es más que un modo de supervivencia, del mismo modo que las tetas operadas y los insultos por televisión también lo son. Y aquí tenemos momentos de cordura loca y elevada y diseccionamos a entes merecedores de ser recordados. Por eso planean sobre nuestra áruea Bukowski, Pessoa, Houellebecq, Palahniuk, Michel Haneke, David Lynch y demás seres que un día aceptaron la derrota de la vida y la subviertieron escribiendo, creando.
En eso estamos.
De puta madre, cojonudo, joder, tetas operadas, polvazo, mierda, corrupto, pasta. Más o menos, ahí tenemos la quintaesencia de la expresión linguística. Bueno, me dejo "cochazo", muy clave.
Si eres un rapero expresidiario, puedes lograr 6 millones de audiencia, y si eres una oligrofrénica retrasada mental con la cara operada, la gente se puede reir de ti y te pagan. Es fantástico ya que, mientras tanto, Bukowski sigue siendo nuestro y los burdeles de intercambio también. Así como el Vodka de importación y la poesía beatnik. Mientras tanto, los alienados siguen postulando su ignorancia, hipotecándose y cenando en un McDonald's para luego ver Avatar en un multicines con las butacas vibratorias.
Quizá soy fácilmente tildado de elitista. Correcto, ¿Qué más nos queda a los que hemos sobrevivido al tratamiento psiquiátrico debido a nuestra hipersensibilidad para con nuestros congéneres? Hubo un momento de mi vida, cuando tenía 19 años, en que el mundo me preocupaba y quería que las cosas fueran a mejor. Entonces conocí a un gurú mejicano que me explicó cosas tales como "Si hace buen día, el polvo es más intenso" o bien "La virginidad corresponde a un mito, todos somos violados de pequeños". Fue tal su poder de ilustración hacia mí que decidí comprarme un TT y comenzar a escribir. Ahora, tras varios años de trayectoria como escritor pusilánime, le doy la razón; nada tiene demasiado sentido. Y mejor que sea así.
Vamos hacia la barbarie, cosa que me harto tranquiliza. Aceptar que estamos condenados al fracaso como especie es lo más digno que podemos hacer. Reconocido este punto, podemos aprender a jugar bien al poker o hacer un curso sobre diseño de páginas web. Los que tienen miedo de las pantallas, pueden apuntarse a la pintura figurativa bajo efectos del LSD, o bien presentarse a presidente del gobierno.
Lo más necesario, es que dejen la literatura y sus vertientes experimentales para los más indecentes, de entre los cuales me incluyo.
Porque aquí también hay basura, mucha y abundante. Pero no seamos reduccionistas. El elitisimo intelectual no es más que un modo de supervivencia, del mismo modo que las tetas operadas y los insultos por televisión también lo son. Y aquí tenemos momentos de cordura loca y elevada y diseccionamos a entes merecedores de ser recordados. Por eso planean sobre nuestra áruea Bukowski, Pessoa, Houellebecq, Palahniuk, Michel Haneke, David Lynch y demás seres que un día aceptaron la derrota de la vida y la subviertieron escribiendo, creando.
En eso estamos.
6 inputs:
"Quizá soy fácilmente tildado de elitista. Correcto, ¿Qué más nos queda a los que hemos sobrevivido al tratamiento psiquiátrico debido a nuestra hipersensibilidad para con nuestros congeneres"
"Lo más necesario, es que dejen la literatura y sus vertientes experimentales para los más indecentes, de entre los cuales me incluyo"
todo esto llena de rabia verdad
es incomprensible el exito de la vulgaridad sobre la belleza literaria...
el encefalo plano de la peña
la incapacidad de reflexionar o el gusto por ello por lo no práctico, por la faceta lírica de la vida
lo peor de todo es la pasividad
entran en un especie de estado de zombie renegado de la suerte de la vida y rechazan todo menos lo q conocen de antes.... y ese antes da escalofríos...
a tu edad todavía pero a la mía da grima por el miedo q paraliza sus vidas...
dicen q soy soberbia por meterme con todo esto igual q haces tu aquí
y encima quedas como paria como rarita eccentrica...
ya te dije ayer q hasta un amigo mío super bohemio reniega de repente q una vez fue eso y me echó una bronca histeríca porque la pandilla de mi hijo J. había tirado huevos a una fachada y a mi me entró una risa histérica... jaja
en fin nos refugiamos en los cineastas y escritores e instalaciones
y encima callados...
800 palabras es cultura high class para un montón de subnormales profundos que conozco que no llegan ni a las doce que mencionas porque a veces, aunque pronuncien algunas más, no saben ni lo que significa y las usan mal. Yo también me considero de una elite pero no me sirve de mucho. Sólo estoy más solo y ya los idiotas no me hacen gracia, ni los uso de bufones. Me gustaría de un tratamiento para volverme idiota pero feliz o un lapiz en el cerebro(Homer lo lleva y es así por el lapiz). En fín... como dices tú, aquí seguimos, "sobreviviendo al fracaso".
eres un facha, te ha pegado un tunero?
esta sociedá es una mierda, pero espérate que nos vamos a cagar con lo que viene.
que viva el socialismo, que viva, promediar por abajo, que viva aprobar por la cara, que viva el mediamark, los seat leones, los citröen saxos, que viva la LOGSE, la ESO, y la aquello, ole por la vanguardia cultural, los devedés a 40 €, la selección española y la madre que me parió
Colega, eres grande.
La frase de Avatar me parece grandiosa.
Con tanto pesimismo siempre nos quedará la creatividad (amo a Pessoa)
PD: ¿Por cierto qué es la poesía beatnik?
Muy bueno, Vanity.
Un abrazo,
Me dice el ad-sense antes de ingresar en esta ventana: "¿cómo murió Cleopatra? Una pregunta que quiere resolver. Google tiene l".
Supongo que continuaría "a respuesta". Parece que no saben ni meter un marco en condiciones en sus propias plantillas web (blogger es de google).
Para quien no lo sepa, Cleopatra, tras combatir preñada dejando atrás a Marco Antonio, castigado, por no saber luchar, (esta parte es cierta) murió a polvos con una cucaracha (esta parte es inventada). Lo cual demuestra que la cucaracha es superior y el Homo sapiens inferior, como saben cualquier cura o científico nuclear.
A lo que iba.
Hallábame en el retrete defecando, y posiblemente no sea casualidad pues de todos es sabido que es momento de estimulación de los tejidos neuronales que se hayan en torno al paquete intestinal y el bajo vientre o, como lo conocían los antiguos hindúes y médicos tradicionales del Lejano Oriente: el tan-tien o primer chakra —cito de memoria, con riesgo de errar—;
cuando recordando lo aquí expuesto me vino a la cabeza una reacción que en el primer momento no se produjo.
Primero, las palabras de L. Wittgenstein: "Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi propio mundo".
Segundo, recordar parte del mecanismo de dominación de masas ideado por los oligarcas de la novela "1984", de G. Orwell. La simplificación léxica. Se dedicaban, entre otras cosas, a la destrucción del lenguaje. Volvían más inofensiva cada vez cualquier posible oposición política si, progresivamente, mediante el control de toda producción cultural presente y pasada —hacían reediciones-falsificación constantes de todo— iban borrando cualquier palabra o significante cuyo significado les resultase potencialmente peligroso.
Temible.
La novela "1984", por cierto, y es necesario decirlo, ya está en el dominio público, que es esa cosa que la S.G.A.E., Sony, Disney o la News Corporation de Mr R. Murdoch pretenden que creamos que no existe ni nunca existió.
Yo, que les he declarado una campaña de amor incondicional, me veo en la obligación de decirlo siempre que puedo.
Un abrazo,
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