domingo, 3 de enero de 2010

El hombre elefante no llevaría bigote


-Me tengo que ir, he apostado en los caballos y quiero saber si el número 4 es el ganador o, por el contrario, lo es el 2, el 1, el 9, el 3 o el 7, ya sabes, cosas de caballos.
-Desde que te hemos contratado como coolhunter, nuestras ventas de calzado para jubiladas con joroba se han disparado. Te estamos muy agradecidos por ello, pero desde la directiva queremos transmitirte nuestra inquietud por tus extraños comportamientos.

Estoy demasiado acostumbrado a este tipo de objeciones. Respiro con parsimonia, me levanto de la butaca de terciopelo azul. Camino contando los pasos hasta la ventana y miro a través de ella. Lo que veo me parece razonable.

-Verás, mi manager, lo conoces de sobras, K. Straüss, te pasó un contrato que tú y los tuyos firmasteis sin tan siquiera mirar. Puedo hacerte el favor de recordarte los dos únicos puntos que realmente valen la pena.

1. El contratado tiene el pleno derecho a no trabajar durante varias semanas (no especifica cuantas), tomar sustancias alucinógenas financiadas por la empresa para lograr mejores resultados, invitar a mujeres de pago a su despacho y a escupir en los cristales.
2. Siempre apuesta por el caballo número 4 y, cuando hay carrera, podrá abandonar su lugar de trabajo para acudir al evento. Sin hora de regreso.

-Comprendo, Vanity.
-Si comprendieras algo no llevarías bigote ni hubieras diseñado alpargatas con cámara de aire para tus viejas jorobadas.
-Con tu permiso, o sin él, me está esperando una carroza llevada por un Hombre Elefante.
-¿Crees que debería afeitármelo?
-No me pagan para dar consejos a fracasados crónicos.

Miro de nuevo por la ventana. Veo el Hombre Elefante y su carroza esperando. Está defecando. Los coches pitan. Todo lo que veo me parece razonable.

fuente imagen: http://coopernicus.files.wordpress.com

7 inputs:

jordim dijo...

Lo que leo me parece razonable. muy buen texto.

la palabra en cierne dijo...

Si lo sé, no te aconsejo matricularte en periodismo -cuando fuimos amantes una noche-.

Ignea & Josune dijo...

Estoy un pelin trastornada, e imagine por un momento a la divanityzada Paris, paseando su trasero sobre unos Manolo Blahnik recorriendo las escenas de esa película en blanco y negro"La parada de los monstruos"... y no creo que desentonara en demasiá..jajaja
El bigote es un articulo estético demasiado demonizado... Si ese golpe excéntrico con los números lo hubiera llevado al limite, al menos este año en España hubiera tentado a la suerte... y hubiera mínimo pillado reintegro.

Aby W. dijo...

Joder!
Casi lloro, casi río, casi no me levanto del suelo...

Qué bien lo haces... Digo, El hombre Elefante no se merece menos. Hablo de eso.

Ah... qué más... no sé... besos?
Que sean besos.

D.A. dijo...

Algún día se pondrán de moda los parches (en el ojo) ¿?

Un saludo :=)

POEM dijo...

jaja

me parto

todas las oficinas deben ser así

tus inventos tienen sentido, jaja

sumiderodefuria dijo...

Me has recordado algo, Vanity Dust.

Creo que fue en "Groucho y yo", por G. Marx, donde leí hace años una anécdota en la que el conocido cómico y sus hermanos, cuando ya se habían formado cierto nombre (tanto por su calidad como por su excentricidad) en su industria, se citaron con un productor para un nuevo proyecto.

El tipo estaba en otra reunión y les hizo esperar entre 30-60 minutos.

Cuando entró en su despacho los encontró esperándole completamente desnudos. Habían encendido la chimenea y estaban asando patatas en ella.

Un abrazo,

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aviso - Advertencia

Lo que lees es ficción literaria. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Algunas fotos han sido sacadas de Internet, si alguno de los autores posee el copyright y desea que sean retiradas, que lo comunique lo antes posible vía comentario y se quitarán en el acto.