domingo, 15 de noviembre de 2009

The Rules of Attraction

El primer detalle que llama mi pervertida atención es la revista que ojea uno de los dealers en la película The Rules of Attraction, basada en el libro de juventud de Easton Ellis.
La revista se llama Cumshot review. La fruición con la que el dealer negro la está leyendo es parecida a la de Eduardo Poundset leyendo Nature. Intento no fumar más de siete cigarros durante el film y no beber más de cuatro cervezas, pero es imposible.
Uno de los protagonistas, una chica llamada Laura, pierde la virginidad cuando cae dormida y un tipo que no conoce de nada se la folla mientras un amigo suyo lo graba. Para más inri, el fucker vomita encima de su espalda. Entre sendas rayas de cocaína, una chica que podría ser miss Mississipi o miss Kansas explica que existe una patología en la que "you see what you hear, and you hear what you see". No acabo de explicarme que debe ser esta jodida paranoia. ¿cuando vomitas mirando al mar ves el vómito y escuchas el mar? ¿cuando follas ves los gritos y escuchas tu polla? Como dice Sean Bateman, whatever, rock'n roll. He apuntado otros detalles en el Notepad del iPhone; el sensible y delicado fragmento en el que una Miss Kansas II esnifa coca con Laura y cuando lleva varias líneas le sangra la nariz. Reacciona con despreocupación. Sencillamente, ríe, queriendo decir ¡ooops, me he pasado! Pura belleza drogadicta, asumir las consecuencias de la sobredosis con tanta altivez y humildad. Cuerpos de póster destrozados hasta la médula, riendo y celebrando su inminente desdicha ¿desdicha? En Estados Unidos es difícil acabar mal si has nacido rico, el colchón está repleto de dólares y se amolda a cualquier desgracia postadolescente. La Universidad de Camden parece un campo de refugiados psicóticos. La madre de John, un homosexual con clase, va chutada hasta las cejas de antidepresivos y en un acto generoso se droga con su buena amiga, poseedora de un chihuaua a lo Paris Hilton. El hermano de John, que también estudia en la facultad, explica a su madre que su nuevo nombre es "polla" y que su clase preferida es "Gangbang". Acto seguido, sale dando tumbos del restaurante. Sean Bateman, hermano de Patrick Bateman, intenta un triple suicidio. Primero se cuelga del techo y se carga el enganche. Después prueba con la cuchilla. Finalmente, se mete un pote entero de pastillas y se queda dormido. No consigue morir.
En la película todos follan, nadie estudia, todos se drogan, nadie consigue nada, todos sufren, nadie parece ser feliz.
Es un digno modo de vivir.

Whatever, rock'n roll

6 inputs:

Southmac dijo...

Tengo que bajarme esa película. Me gusta el argumento (aunque tenga algo que ver con Ellis).

salud

Aby W. dijo...

Te creo.

Y podría nombrarte como mi lente antes de leer o ver cualquier cosa.

(aunque matendré abierto un ojo)

y me gusta.

besos usted :)

Hell dijo...

A veces la vida es tan decepcionante que necesitas doparte, sedarte, para que el dolor no te supere. Casi todos tenemos una droga a la que acudir.
Besos

perdida en lo irreal dijo...

Cuando follas, escuchas tu polla, tus movimientos, tu respiración, y el cuerpo, la respiración, de la otra persona...
tal vez puedas ver los gritos, pero seguramente es que antes te has puesto de algo ;)
Aunque creo que las propias sustancias que segregamos cuando follamos ya nos ponen los sentidos suficientemente alerta como para necesitar otras sustancias...
Besos

POEM dijo...

pedazo de post

la miraré

el sexo no hace feliz, ojalá,

mmm el gangbanging es delicioso. no sabes muy bien quién te mete la polla pero notas distintos tactos en tu cadera, distintas pollas, ritmos, corridas y gemidos...

tengo q volver en breve a dejarme penetrar por varios en cola... jaja pero sin coca, sin nada, el olor a macho y hembra me coloca...

no entiendo el tema de los padres los antidepresivos. mi antidepresivo es el deporte...

whatever ganstarap

sumiderodefuria dijo...

Joder. Me la apunto: "The rules of attraction".

Así que Sean es el hermano de Patrick. Se hace una referencia al hermano de Patrick en "American Psycho". Creo que él recuerda cómo su hermano violó a una chica con un desodorante.

No me acabó de quedar claro si el desodorante era de aerosol y se lo echaba en los ojos, o si era un bote de vidrio, de esos desodorantes de bola, y lo utilizaba para la penetración.

Menudo personaje, este Ellis.

Un abrazo,

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