Leer el periódico cuando el mundo y su devenir te importa una mierda convierte la indignación vulgar en una serena indiferencia para con aquello que me rodea.
Jacquie Smith, ministra británica, es una mujer de armas tomar, una conservadora de pura cepa, una líder a lo Sarah Palin con su hija de 17 embarazada.
Mrs. Smith no tiene una hija embarazada, tiene un marido que se merece todas mis alabanzas; su nivel de crapulismo supera mi listón de mera admiración.
En una de las propiedades de la pareja, no precisamente el cuartucho que dice tener la ministra, supuestamente subarrendado a su hermana-una chapuza de categoría pese a estar en las altas esferas políticas-, el marido decidió pasar un buen rato un sábado de pleno aburrimiento nocturno.
El marido compró un par de películas eróticas, me imagino que una de rumanas con dentadura postiza chupando penes de tíos maduros y otra de rubias de pote chupando penes de strippers en una fiesta-orgía. Es la moda del porno trash, mi favorito. Pero yo no estoy casado con una tipa de este nivel y frugalidad mental. Con lo fea que es no me parece mal que el pobre marido busque darle a la manivela con asuntos más...divertidos.
Jacquie vio la factura y sin dudarlo un minuto decidió cargarla a los gastos gubernamentales, derivados de los bonos que reciben personalmente cada año, algo así como unos 100.000$ pagados por los contribuyentes británicos.
Aquí hemos pagado el puto Audi a8 del presidente del Parlament de Catalunya, la moto de 650cc de Joan Clòs, ex-alcalde de Bcn, y de sus 2 guardaespaldas, de igual cilindrada. Un festival de gasto a la altura de mafiosos banqueros o escritores sin escrúpulos-bendito el que se encuentre en este último grupo-.
Mrs. Smith ha ido más allá. Desde su conservadurismo, ha colado como parte del presupuesto el pasatiempo pajero de su marido, cavando su propia tumba como futura cabeza de partido y hundiendo su matrimonio. Con lo rancia que es, entiendo a su marido, seguro que ni la chupa.
10 inputs:
Vaya, parece que soy la primera.
Antes que nada gracias por comentarme tiempo ha.
He leído esta mañana en el periódico esa noticia y me he echado unas risas. Por lo menos eso, visto que la clase política trata de colarnos todas las que puede, al menos esto es gracioso: la puritana con el marido pajero que trata de colar un par de pelis porno como gastos gubernamentales.
Seguramente como dices, la tía ni se la chupa
Ojalá los políticos sólo se gastasen el dinero en un par de pelis porno (97 dólares según he leído) en vez de en cochazos y putas
¡Y que vivan los escritores sin escrúpulos!
Grande Vanity...
Yo creo que compartían los cuatro el mismo género cinematográfico (Sr y Sra Smith y srta y novio de srta) Las cortinas de cuadros rojos y los pasteles de zanahoria caducos son sólo tapaderas al sexo más puro y perverso.
jua jua jua jua
Mira, me entero por tí. Qué cosa tan graciosa.
Y menos quejarse, Van, que aquí tenemos a todos los peperos haciéndose puertos y circuitos!xD
Muas!
me ha encantado este escrito...
genial
qué hipocresía
por supuesto que no se la chupa
así están todas de la clase alta hasta que se cruzan conmigo-una pija mayor cachonda...jaaa
lo de las rumanas con dentadura postiza me hace doblarme de la risa...
me ha hecho mucha gracia tu perfil...
eres muy divertido...
ehheh cuando crezcas que los mayores no te cambien...
beso
y ahora proponen para salir de la crisis que los contribuyentes aflojen...
qué gracia, acabo de enterarme. La verdad que ójala fueran un par de pelis porno y no todo lo que nos gastamos en realidad!
Pobrecita es que no tiene dinero para pagar los caprichos de su marido... y el hombre tiene derecho a desahogarse no?
Desde luego que la política da mucho asco...
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