La fama no la había cambiado. Se comporta exactamente igual ante las cámaras y hablando en público que en el patio del recreo cuando era una niña. Los niños la rodeaban, pocos le dirigían la palabra. Las niñas recelaban, y sólo algunas aceptaban su secundario rol para estar a su lado, sin rechistar. Jane lo llevaba en la sangre. Su ascenso hacia la cima se produjo natural e inevitablemente. El mundo está faltado de mujeres con clase, con escotes bien elegidos, con presencia equilibrada y tacones que se desplazan levitando, contoneando caderas de mármol blanco.
Ella se limita a satisfacer la demanda y a cobrar por ello, sin descuento por venta al por mayor.
Verla al salir de la ducha con una toalla que alcanza a cubrir el torso, mostrando el total de sus afiladas piernas y una parte de sus pechos, forma parte de los pocos placeres no materiales que me exitan.
Me encuentro escribiendo en el Mac, algún relato como este, y noto la fragancia de su shampoo cerca de mi nuca, como acariciándome antes de hacerlo ella.
-¿qué escribes Vanity?
- Escribo acerca de tí.
- No te pases de nuevo, sabes que no me tienes tan entregada como pretendes dar a entender en tus relatos.
- Lo sé, mas por ello escribo Jane, para poder tenerte más cerca en la ficción, y generar una atracción que alcance a la realidad. De todos modos aquí estamos. Antes de largarnos a alguna ciudad Europea. Quiero que te miren hombres de todos los países y razas.
- No exageres.
- Soy escritor cariño, forma parte de mi oficio.
- ¿tú no piensas producir algo sobre mi?
- Yo te vivo, querido.
Separo la vista del ordenador y tiro la cabeza hacia atrás. En vez de ver el techo, me encuentro con sus generosos labios a pocos centrímetos, me dejo caer un poco más hasta apoyarme delicadamente en sus pechos.
Jane baja la vista con su expresión propia, tan apreciada por algunas revistas y fotógrafos en busca del polvo inasequible. La expresión pura del deseo carnal. Derrite mis labios con esa mirada y humedece los suyos al momento de moderse el inferior.
Un beso. Palabra que queda muy lejos de definir lo que nos une cuando nuestros labios se entrelazan, se calientan, se mojan. Supongo que el beso es algo demasiado común para nosotros.
Vulgar, sencillo, fácil. Jane y Vanity nunca han creído en los diccionarios. Las definiciones suelen quedarse cortas.
Vanity
Marzo 2009
11 inputs:
Muy buen relato. Me gusta como introduces momentos de ternura en una vida tan superficial como la del protagonista.
Me recuerda a la vida real.
Un saludo!!
mira tu, me caen mejor este vanity y esta jane que en anteriores entradas
un vulgar beso, vanity
...no todos los besos son vulgares¡¡¡ hay besos muy interesantes, jajaja...
te dejo uno grande muuuuuuuuuuuuuak¡
meha gustado leer este post¡ :)
Vanity, eres tan grande como Alá.
Thanx, mr.V. Any problem, no dudaré en enviarle un mail.
Tal vez mañana le comente algo coherente, tal vez. Hoy es jueves, ya sabe.
El cobro no me preocupa.
Besos y gracias:)
Muas!
A veces, el mundo parece mejor de lo que es.
Mira vos...! te pusiste tiernito, che....
Van, pero todavía no nos conocemos lo suficiente como para pedirte dinero.
Pero querio el libro de vanity Dust gratuito.
(Puestos a pedir...)
JAJAJAJA...gracias por el beso¡¡
ea, voy a dejarte yo otro (muuuuuuuuak) :)
ahm y quién es jane???¿¿¿
Si. Me parece estupendo. Quiero una emotiva y erótica dedicatoria en la primera página de mi libro gratuito. Y si vinieras a Cáceres en tu coche de millonario o en tu avión privado para entregármelo en mano, sería mejor.
Pero no me pondré tiquismiquis.
todos estos relatos son geniales
ayer acabé a las 2 de la mañana Gold Coast e Elmore Leonard ...
tacones llevo sólo a veces...tampoco contoneo mucho
jaa
soy una zorrita salvaje
es genial: quiero que te miren hombres de todos los países y razas....
qué generoso...así se habla...
beso blanco
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