martes, 24 de marzo de 2009

Beach Dome

Nos encontramos directamente en la sala VIP del Aeropuerto de London Gatwick. Mostré mi autorización al guardia de seguridad y me preguntó si deseaba que nos mandaran bebida a nuestra sala. Me apetecía una copa de Moët; la última presentación me había dejado hecho polvo, cientos de adolescentes bloquearon la salida. Me lanzaron todo tipo de objetos, que requerían mi firma para luego sacarles de sus penurias económicas y venderlos por e-Bay a coleccionistas más reputados. Siempre lo mismo. En cada rueda de prensa repetía "no escribo para adolescentes, igual que un grupo de rock no piensa en las niñas de 15 años, para eso ya están Britney Spears y Ricky Martin". Pese a obviar la respuesta, sabía por qué despertaba tanto furor entre el público juvenil. Escribo cosas que en su vida pueden siquiera imaginar, los empujo por mis líneas hasta que caen en picado, y los riesgos generan adicción. Evidentemente, en la abarrotada sala-me comentó mi manager que habría unas 400 personas-no había jovencillas con minifaldas ni chavales que quieren sucederme escribiendo basura autorreferencial. Estaban las altas esferas del mundo del arte aburguesado de Gran Bretaña. Nunca me he considerado parte del stablishment, ha sido más bien el stabilshment que me ha incluido en su abanico de "must".

En general detesto a las mujeres menores que yo. En particular, no. Jane Fitzgerald llegó a nuestra sala privada unos minutos después. Yo me encontraba frente al cristal que tenía una panorámica de la pista de aterrizaje principal. En ese momento estaba absorto contemplando las maniobras de un Boieng 747 de Singapour Airlines. Al escuchar el suave golpe de la puerta al cerrar, liberé el humo de mis pulmones. Pude contemplar a través del reflejo del cristal su escotado vestido oscuro, por encima de las rodillas y bien entrados sus muslos, y su media sonrisa. Hacía una semana que no nos veíamos. No me giré, dándole el placer de abrazarme por detrás. Jane Fitzgearld no solía repetir sus actos de cariño, con lo que en vez de ello me acarició la nuca. Instantes antes, sus tacones me regalaron el repicar constante, exacto y concatenado, que sólo Jane poseía el don que la capacitaba para susodicha perfección rítmica.

Un sofá de cuero negro con Chaise Longe. Una botella de Moët encima de una mesa de cristal. Nos sentamos. Absortos en volver a compartir de nuevo un espacio aislado de todo el bullicio habitual, jugábamos con el lenguaje no verbal. Miradas, movimientos, cigarros encendidos. Jane Fizgerald acariciaba su pelo, brillante y ligeramente húmedo, y yo contemplaba como sus carnosos labios insinuaban, pedían, exigían un beso. La besé. El gusto inclasificablemente exquisito de su carmín provocó una convulsión en mi sistema nervioso, que controlé debidamente y sublimé acariciando su cuello. Su ligera mayoría de edad difería de la naturalidad con la que se desenvolvía en entornos hechos para ejecutivos y estrellas de todo tipo. Había nacido para estar ahí. Nuestro destino era acompañarnos, lamernos y corrernos en la estela del éxito que nuestras carreras profesionales nos habían catapultado prematuramente. Estábamos preparados. Se lleva en la sangre.

Terminada la botella decidimos proseguir follándonos en el jet, que habíamos hecho esperar más de media hora por voluntad nuestra. Los deseos son los deseos, susurré cuando nos llamaban por el altavoz de nuestra sala, mientras mordía su labio inferior y acariciaba su coño para humedecerlo y dilatarlo debidamente.

Subimos las escaleras que nos llevaban al Jet, ella me cogía del brazo, yo por su fina cintura. Hacía un fuerte viento. Dejábamos la noche londinense para viajar a Japón. Ibamos a realizar nuestro nuevo capricho. Los guardias de seguridad apalizaron a un fotógrafo que corría de arriba a bajo por la pista de despegue.

Habíamos alquilado el Beach Dome de Japón. Esa maravillosa playa construida artificialmente sometiendo las fuerzas naturales a la mano del hombre. El precio total de nuestro capricho ascendió al millón y medio de dólares. Eso equivalía la mitad de las ventas de mi última novela en un país como Francia, o a los últimos 5 cuadros vendidos por Jane en la bienal italiana.

Algunos fracasados repiten que el dinero te pervierte y el lujo te aisla de la realidad. Los que nacemos con talento y conseguimos tanto el lujo como el dinero, regresamos a nuestro estado natural.

No encendimos el televisor de 52', no pusimos música. Bebimos de nuevo y comimos una selección de platos a los que no presté demasiada atención. Sus tetas me mantenian la mayor parte del tiempo ocupado. Blandir mi polla de su boca a su coño era mi única devoción.

Nos levantamos abrazados. Habíamos llegado hacía pocas horas pero no quisieron molestar nuestro sueño. Un Hummer Limousine nos esperaba a la salida del aeropuerto, junto con enviados especiales de varias revistas del corazón y algunos periodistas japoneses acreditados.

Llegamos al Hotel poco después y pasamos un buen rato conversando desnudos animadamente en el Jacuzzi de nuestra Suite. La tuve dura todo el tiempo y ella no sacó la mano de debajo del agua hirviendo hasta que me corrí varias veces.

Quedamos para vernos después de comer.
Yo tenía una cita con Ryu Murakami, quería felicitarle por su último trabajo y proponerle hacer un montaje escénico con algunos fragmentos de su primer libro, Azul casi transparente, que en su momento fue un catalizador de mi estilo literario.
Jane Fitzgerald debía reunirse con la responsable de Vanity Fair Asia, concederle una entrevista y acceder a ser fotografiada con algunos artículos de marca para salir en el nuevo catálogo de navidades 2009. Todo ello por 130.000$.

Jane había visto varios Skylines en su vida, mas me confesó que no había tenido la oportunidad de atisbar el horizonte de una ciudad Asiática. Comimos en un restaurante giratorio del centro de Tokyo, por 3400$. Me propuso un siniestro juego sexual para reírnos, mas preferí proponerle irnos a la zona VIP de un buen club-¿qué hariamos ella y yo sin las zonas VIP? y hacerlo ahí. Es mucho más interesante poner cachondos a las estrellas de rock locales que no a los empresarios que van con sus bodrios de amantes a restaurantes selectos.

El juego salió a la perfección, minutos después de mi eyaculación dos tipos con caras extasiadas le propusieron que fuera portada de su nuevo disco.

-Soy pintora, no modelo. Lo siento por la confusión, a veces yo tampoco lo tengo claro.
La besé y sonreímos. Puede que las dos rayas de coca cortadas con una Tarjeta de HSBK nos hubieran excitado más todavía.

El Beach Dome abrió las puertas cuando nosotros llegamos. Ésta vez preferí conducir yo. Un Porsche Carrera 911 se portó a las mil maravillas, incluso cuando el GPS se volvía loco balbuceando cosas en Kanji y el contador de velocidad no bajaba de los 180.

Nos tumbamos en la arena, con el personal de seguridad y los responsables de la instalación haciendo lo posible para disimular su morbo y apartar las miradas o desaparecer dejándo a sus mejores clientes bajo supuesta privacidad.

Varias islitas cortaban el falso horizonte que se extendía al fin del complejo.
-¿Te apetece ir a una isla, Señorita Fitzgerald?
- Prefiero comprarla.

La besé de nuevo, y pensé en ese mismo instante que las mejores islas en venta estaban en Dubai. Quizá fuera nuestro siguiente destino, a parte del que ya estaba escrito.

21 inputs:

Mónica dijo...

Que glamour querido...

Beso

Galia Bóveda dijo...

Darling, ve haciéndote a la idea de que tenemos un viaje pendiente.
Berlín, quizás?

perdida en lo irreal dijo...

Me ha encantado y hasta excitado...que envidia esas vidas, que viven de su arte y hacen un arte de su vida...

maloles dijo...

Thanx, Mr. V. Cada uno es su ambiente. No le descubriría lo que todavía existe, dañaría sus ojos! xD

En fehn, he de pedirle un favor. Y no es dinero. He de escribir un ensayo sobre Marx. ¿Algún dato interesante/imprescindible?¿Algún razonamiento profundo que haga caer de espaldas al auditorio?

Muas!

Javier Belinchón dijo...

Un texto cojonudo, muy de película, despreocupado, jugando a ser superficial

Un saludo, Vanity!!

BRILLI-BRILLI dijo...

Este texto me ha puesto a mil!Muy bueno!
Besos

Elisa dijo...

Estooo...Por qué supone Maloles que tú debes saber algo sobre Marx? Es que no ha leido tu texto...

Decente mi amol, decente!

Eumelvi dijo...

De lo más profundo que he leído ultimamente.
Un saludo.

Ariadna dijo...

Me ha recordado tanto a Truman Capote cuando escribió 'Desayuno en Tiffany's', me parece que estás alcanzando un glamour que dará con tu huesos en los estantes de más vendidos de las librerías de Manhattan. Un abrazo, sigue así.

Jazziturno dijo...

¿Jugando a ser superficial? No creo...

:P

Me encantan todas las referencias, nombres, sitios y hasta cifras con las que has 'adornado' la historia.

Me encanta la palabra coño.

Y pajote, pajote es una gran palabra.

hijoeputa dijo...

Mola, seguiremos leyendo. Pero no me salen las cuentas, esta gente gasta más de lo que parece que ingresa. Y eso es irreal, la gente normal sí vive por encima de sus posibilidades, en estos niveles en los que desarrollas la historia, no. Se llega a gastar tanto por que pierdes la conciencia de lo que tienes, y entonces no se hacen números ni en lo que cuesta tal y tal cosa, simplemente se hace y da igual lo que cueste, el precio no es relevante, y tus personajes parecen preocupados de enumerar lo que gastan. Como nuevos ricos. Y un nuevo rico es de todo menos glamouroso.

Vanity dijo...

Está bien. Gracias.

Veamos. 2 puntos:

1. Ellos no enumeran nada, en todo caso es el narrador el que se preocupa por ello. Supongo que conoces American Psycho y más en concreto el estilo Easton Ellis, no es que me compare con él ni mucho menos, pero sabes que el tema de las marcas y el prestigio es importante.

2. Es curioso que te fijes en el tema económico, como buscando algún fallo en el supuesto realismo que se transmite a lo largo del relato.

Hacemos algunos cálculos:

Vanity está traducido a más de 20 idiomas. Y gana sólo en Francia y con un sólo libro lo suficiente como para alquilar el Beach Dome. Evidentemente, no gasta todo su dinero en lujos, y posee varios fondos de inversión debidamente protegidos y efectivamente invertidos.

Jane Fitzgerald cobra 130.000$ por 4 fotos en una única revista, en un solo continente. Con una exposición en una galería de arte puede alquilar 4 Beach Dome.

En fin, no hacen falta más justificaciones, sino sólo algunos cálculos que se sugieren y que el lector interesado puede comprender sin demasiado esfuerzo.

SAludos

S.C. dijo...

Cabrón, me tienes acorralado. Al final te voy a tener que pillar esa estafa a la que llamas libro, jajajaj

Por cierto, el Moet Chandon está sobrevalorado; está bueno, pero no tanto. Aún así, mola beberte una botella de treinta euros a morro.

hijoeputa dijo...

...., lo que pasa es que aunque me justifique el texto me sigue pareciendo que el que (hablando del personaje) tiene que contabilizar lo que gana y lo que se gasta no tiene ni pizca de glamour, y lo que vende en sus textos es glamour. La historia habría quedado cojonuda describiendo la vida de lujo sin nombrar una sólo número ni la palabra dolar. Me hablas de Easton Ellis, yo te hablo de "Menos que cero", un libro ambientado en Beverly Hills y que describe un mundo de brutal decadencia sin necesidad de hablar de dinero en ningún momento.(Que yo recuerde)Y sí, el Möet está sobrevalorado, es un champán de mierda, es para clase media que presume de pasta. Es igual que los Rolex que han pasado de ser un reloj de ricos a una horterada propia de narcos de medio pelo y chulosputas. El que tiene pasta de verdad ni bebe Möet ni se pone un Rolex.

Vanity dijo...

Respeto tu opinión. Hijodeputa- qué bueno llamarte así, por tu nombre de blogger-.

Por favor, no me hables de menos que cero como si no lo hubiera leído. Supongo que si le sigues verás por dónde han ido sus tiros y, por ende, mis influencias.

No quiero convencerte de nada, o se ve, o no se ve.

Supongo que tu vives cansado de tanto Moët, no es así, joputa?

hijoeputa dijo...

Oye, que pasa, que lo de la critica lo decías con la boca pequeña? Jeje, siempre os pasa igual. Primero es hijoeputa, no hijoputa ni hijodeputa, que todavía hay clases. Tampoco es lo mío enzarzarme demasiado, pero te voy a dar la última réplica. No te hablo de "Menos que cero" como si no lo hubieras leído, simplemente te lo recuerdo para que pienses en sus geniales descripciones y sus dialogos. De hecho si tuviesemos tiempo tendríaos que hablar más tú y yo de este libro, uno de mis favoritos. Nadie habla nunca de pasta y están todos podridos. Y, sí, se ve, tú personaje habla continuamente de pasta, no me lo invento, puedes contar tú mismo esas referncias concretas a dinero que hay en el texto. No sé por que te tomas tan a pecho las críticas a tú personaje, deberías distanciarte un poco más de él, no sea que al final te lo creas. Y, no, la verdad es que no estoy aburrido de Möet, pero te contaré un secreto, me crié en una familia humilde, sin padre. Bueno, pues con 30 años conocí a mi padre, y él y su familia sí que son de esos que no miran las facturas y que viven con 7 coches en una parcela de 45.000 mts cuadrados en una urbanización de Madrid. Y te puedo asegurar que me he movido con gente mucho más rica de lo que te imaginas, y ni llevan Rolex, ni beben Möet y ni hablan de pasta.

Vanity dijo...

Joputa, gracias por lo de la aclaración de la "e", es un cambio sustancial.

Es muy interesante tu vida y tal.
De todo ello podrías escribir algo así como
"cómo se comportan los ricos de verdad según joputa". Un best-seller, seguro.

Respecto a si me creo o no a mi personaje, comprenderás que, con más de 300 textos a mis espaldas, es una pregunta que hace tiempo que no me hago.

saludos

hijoeputa dijo...

Bah tío, parecía que se podía hablar contigo, pero no aceptas ningún comentario y respondes con rabia y prepotencia, sólo eres otro gafapasta más, adeu. Te dejo pajeandote con 300 textos.

Vanity dijo...

Vaya, pensé que te gustaba el pique deportivo. Pero en fin, si te lo tomas tan a pecho, sacaré mi Monstercock implantada artificialmente (que funciona a las mil maravillas) y me pajearé muy a gusto con mis 300 textos, actividad que realizo con fervor bastante a menudo. Prefiero obviar el tema de las gafapastas, quizá por allá el 2005 las llevaba alguien. Ahora, sólo gordas histriónicas...

Cordialmente,

VD

Beatriz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
POEM dijo...

al dinero te acostumbras

dubai???

avísame cuando vayas


mira mi www.flickr.com/photos/edi-vicios


como me gusta el apodo de Jane Fitzegarld

muy esnob...

perverso escritor scott-sobre todo sus cuentos

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