- Lo que pasa es que no somos lo suficientemente bohemios para que se quite la camiseta estando nosotros delante. ¿Verdad, Zöe?
- Zöe me dedicó una mirada de niña inocente, a lo gato de Shrek, mordiéndose infantilmente los labios, sugiriendo un silencio fácilmente interpretable como un "no sé que decir, prefiero callar y que quede como que paso del comentario, i'm over it".
Una vez más, Zöe aprovechaba cualquier pretexto para hablarnos de su activa vida sexual o, si más no, reafirmar la predominancia de su actitud sensual-sexual para con los hombres. Sí, sé que sensual y sexual no son la misma cosa, pero Zöe alternaba ambos conceptos sin miramientos, aunque sin mencionarlos. Para ello, solía hablar de situaciones que me sugirieran una u otra cosa. La que acababa de soltar era algo así como:
- Me quité al camiseta escuchando Zebda cenando con un amigo en su casa. (resulta que hay un tema del grupo que se llama "quitate la camisa").
Mi compañero de trabajo, que pasa bastante de Zöe y sus jueguecitos traviesos, espetó como réplica un "cuando te pusimos la canción aquí, no te la quitaste".
-Porque no había vino en la mesa.
Y ahí intervengo moi même, con la frase que da entrada a este post.
Jodido círculo, ¿no?. Da palo leer arriba de nuevo la frase, ¿eh?. Vale la pena, con tal se pueda apreciar de nuevo la humillación pocket edition que le he dedicado esta mañana.
6 inputs:
http://auclear.blogspot.com/
segunda parte y final.
lita
jajajaja
enormous.
te han faltado unos cuantos "uuuuhhhh.." pero partidón
igual.
piensa en ella.
"Haciendo amigos", Vanity edition.
¿Y el eructo final de satisfacción?
Los finales los tengo de enero a febrero; pero estas semanas estoy teniendo algunos parciales patocarloshuevos. ¿Vas a destruir mi Universidad antes de los finales? Sería bueno saberlo, así no estudio en Navidades:)
Muas!
Querido Vanity:
Yo soy esa musa que tú tanto esperabas. He llegado para hacer temblar los cimientos de la vida de todos los que osan importunarme, y no pararé hasta que les vea rebozarse en su propia escoria.
Soy vanidosa, guapa, culta, estilosa, malvada, dulce, y sobretodo tengo una tarjeta de crédito que hecha humo.
Kiss Kiss
Zöe se muró al espejo una vez más antes de salir y se lanzó un coqueto beso a sí misma, reflejada ahí. Había estado en la casa de un chico y oyendo un tune de Zebda en el auricular, lo imaginó poniendo una botella de vino en la mesa y sacándose la camisete que lucía la ingeniosa leyenda "GAFAPASTAS WILL FUCK YOU UP". A continuación recordó las cuentas impagas de las tarjetas de crédito y la sensualidad de sus pensamientos se esfumó. Zöe salió apurada rumbo al trabajo pero se propuso continuar con sus jueguitos allá. Este chico, Vanity, tenía potencial, y en los ratos en que la cosa se ponía floja, le daría algo para soñar. "Hacerse la interesante hace bien", pensó, parafraseando el último comercial. "Aunque no pase nada en realidad". Cogió una pastilla azucarada de su pastillero nuevo e imaginó que bueno sería volver a tener sexo alguna vez. Tal vez en la próxima rave. O para el Año Nuevo que se avecina ya.
A lo mejor no es que no seáis lo suficientemente bohemios para ella: es que hay mucha imbécil por ahí con ínfulas (toma palabra) de grandeza soñando que su consolador es Jarvis Cocker.
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