"Quiero una mujer que me caliente los pies, y no la cabeza". Lo mismo podría aplicarse a un hombre, claro. Perderse en la búsqueda de esa bella y culta mujer atenta, sensual, presumida y sofisticada que nos obsequia con noches de amor y locura y con propuestas irresistibles, es como pretender tomar el tren con Renfe de Barcelona a Blanes y llegar con 10min de antelación. O que un día que juega el Barça no escuches gritar a tus vecinos.
Remitámonos a un par de tópicos: que el ser ideal no existe y que muchas veces nos fijamos en la persona equivocada. (Sé que me estás leyendo posible mujer de mi vida, vamos, ¡déjame un comentario culto, ocurrente y sofisticado!)
Mujeres, Mujeres...
3 inputs:
¡Vaya mogollón de posts!.
Es que esta postoperado.
¿Ah, sí?.
Lo he leído más abajo.
A ver, déjame.....
Ni la cabeza, ni los pies. Más vale calentar otra cosa... que también tiene cabeza, jijijijiji!!
Un lametón de pantera.
ver, pues claro que no existe ,pero es material de puta madre para seguir escribiendo sobre la posibilidad de su... no existencia? jjajajaja
(hostia, realmente debes de ser el bloguero más prolífico de toda la jodida red)
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